Televisión, cine y series
Premios Goya 2026

Silvia Abril rabia en los Goya por el interés de los jóvenes en la fe cristiana: «Me niego a aceptarlo»

Silvia Abril ha hecho gala de la intolerancia en los premios Goya 2026, donde se ha «negado a aceptar» el creciente interés de la juventud en la religión católica. Ya muchos han podido detectar una tendencia al alza de la fe cristiana entre los más jóvenes, un fenómeno que ha acabado reflejado en Los domingos, la película triunfadora de la noche y ha servido a la mujer de Andreu Buenafuente para criticarlo.

La intransigencia de Silvia Abril con la libertad religiosa -bueno, al menos la que al catolicismo se refiere- es tal, según ella misma reconoció, que le ha influido hasta el punto de desear que no ganara a Mejor película el largometraje que así lo merecía, en base a la opinión casi unánime de público, crítica y, finalmente, también académicos: Los domingos.

La cinta de Alauda Ruiz de Azúa salió de la ceremonia con los cabezones de las principales categorías por lo que se coronó como la gran triunfadora de la noche, aunque Sirat la superara en número por los premios técnicos. Los domingos es la Mejor película de 2026 que, a su vez, cuenta con la Mejor dirección (Alauda Ruiz de Azúa), la Mejor actriz protagonista (Patricia López Arnaiz) y la Mejor actriz de reparto (Nagore Aranburu), además del Mejor guion original.

Alauda Ruiz de Azúa narra en Los domingos la historia de Ainara (Blanca Soroa), una joven de 17 años que se decanta por ser monja de clausura en lugar de estudiar una carrera universitaria. La noticia cae como un jarro de agua fría en su familia, y pone a prueba los vínculos de sus miembros.

Las declaraciones de Silvia Abril contrastan con las cualidades más valoradas de Los domingos: su portentosa capacidad de abordar un tema peliagudo sin juzgar ninguna postura y, a la vez, dando cabida a todas las sensibilidades. Una película en la que todo el público tiene cabida, sin ofensas.

La postura de Silvia Abril, en cambio, es completamente diferente. Preguntada por su quiniela en la alfombra roja, antes de la entrega de los Goya, expresó su rechazo a la creciente fe entre los más jóvenes. «Sirat me chifló y Los domingos también, también…», dijo, dando a ese también un énfasis cargado de intención. «Pero me quedo con Sorda porque creo que es más necesaria. Me niego a aceptar que la juventud que sube tenga esa carencia y esa tirada hacia lo cristiano. Iba a decir lo místico, pero no es lo místico», detalló.

La humorista siente «pena», aseguró, al ver que los jóvenes «necesitan creer en algo y se agarran a la fe cristiana». «Lo siento por la Iglesia, menudo chiringuito tenéis montado, se acabó», sentenció ante la cámara de Cinemanía.

Las declaraciones de Silvia Abril representan solamente uno de los momentos políticos de los Goya que han generado polémica. Con Pedro Sánchez entre el público, los presentadores silenciaron la condena a ETA de José Luis Borau para denunciar «el genocidio en Gaza»; el 95% de los ganadores hicieron alusión a Palestina en sus discursos; Franco salió a la palestra y Susan Sarandon elogió la «honestidad y lucidez moral» de Pedro Sánchez.

El verso suelto, una vez más, fue Aldo Comas. El empresario y Macarena Gómez criticaron la politización de la ceremonia. «Mucho pin [de Palestina] pero nadie habla de los 50.000 muertos de Irán».