Tecnología

Elon Musk llama a Apple “el cementerio de Tesla”

El presidente de Tesla, el carismático fabricante de vehículos eléctricos de gama alta, Elon Musk, es un ejecutivo que muchos comparan con Steve Jobs, por su capacidad para adelantarse al futuro de la tecnología y también por su personalidad y sus declaraciones a menudo incendiarias y mordaces. Y en una entrevista reciente, el CEO de Tesla ha sido muy duro con Apple al hablar de su proyecto de vehículo eléctrico y sobre todo con el hecho de que la compañía de Tim Cook haya estado contratando de manera extensiva ingenieros de Tesla. Según Elon Musk los ingenieros de Tesla que Apple ha reclutado son “fracasados” o “de segunda fila” y ha definido nada menos que Apple como “el cementerio de Tesla” ya que “si no vales para Tesla, vas a trabajar a Apple”. Y para completar esta serie de piropos, a la pregunta de si teme que Apple fabrique un coche ha añadido en tono sarcástico: “¿tú has visto el Apple Watch”.

Las declaraciones de Elon Musk han dado la vuelta al mundo y ahora, parece que el ejecutivo está tratando de controlar los daños que pueden ocasionarle estos comentarios. Así, en su perfil de Twitter ha publicado una especie de “disculpa” explicando: “No odio a Apple. Es una gran compañía con un montón de gente con talento. Me encantan sus productos y estoy encantado de que hagan un coche eléctrico”.

Evidentemente, incluso sin que Apple haya confirmado que esté detrás de fabricar un coche (aunque todos los rumores señalan que lo está haciendo y estas declaraciones parecen confirmado todavía más), los comentarios de Musk empiezan a sonar a algunos de los que se escuchaban en el mundo de la telefonía hace años cuando comenzaron los rumores del iPhone de Apple.

Evidentemente, entre crear un teléfono y un vehículo hay un salto importante, y el Apple Watch ha puesto de manifiesto que Apple no siempre acierta de pleno (al menos a la primera); pero no hay que descartar que la compañía de Tim Cook sea capaz de ofrecer un vehículo eléctrico con un valor diferencial. Sin duda, la tecnología de estos coches está alcanzando un punto de maduración que puede hacer que en cinco años veamos los automóviles de combustible fósil como algo arcaico y contaminante (el escándalo de Volkswagen también está poniendo su granito de arena al respecto). La clave está en si la tecnología de baterías puede dar un salto importante en estos años para reducir el peso de los eléctricos y aumentar su autonomía para hacerla comparable a los coches convencionales.