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Redes sociales

KO directo y baneo a Donald Trump en las redes sociales ¿necesidad o arbitrariedad?

El debate está servido y la polémica, también.

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

El baneo de Trump en las redes sociales ha generado un intenso debate durante esta semana. Los gravísimos invidentes en el Capitolio, que se saldaron con 5 muertos, parecen estar detrás de la desaparición forzosa del presidente saliente. Las redes sociales le acusan de haber fomentado mensajes de odio que hubieran llevado a que la toma del parlamento fuese posible.

Lo primero que se nos viene a la mente es si este golpe, evidente para  Trump, le puede haber dolido más que la derrota electoral. Cabe recordar que desde horas muy tempranas, el presidente estaba inundando Twitter de mensajes, generalmente incendiarios. Su frenética actividad en la red social le hizo ganar 80 millones de seguidores, no necesitando un dispositivo de última tecnología para hacerlo.

El baneo de Trump en Twitter

La cuenta de Donald Trump fue bloqueada durante unas horas tras los disturbios, pero finalmente fue tumbada de manera definitiva al cabo de pocos días. La red social determinó que sus mensajes contravenían las normas de uso de la propia red y que, por tanto, su perfil no podía continuar activo.

Es obvio que es una red social, independientemente de que sea Twitter, Facebook o Instagram, tiene sus propias reglas y que cuando nos adherimos a esa red, estamos aceptando la normativa que se nos indica.  De no hacerlo, no sería posible formar parte de la misma.

En el caso de la red del pajarito, sus normas pueden consultarse aquí. No cabe duda de que estas normas y reglas trata de conseguir un mejor clima en cualquiera de estas redes.  Pero la realidad es bien distinta, Twitter es una red tremendamente combativa en la cual se vierten todo tipo de comentarios ofensivos o irrespetuosos sin que suelea ocurrir nada.  En el caso de que esto sea así, que una norma sea vulnerada, son el resto de usuarios quién es deben denunciar ese contenido, siendo la red social la que determina el baneo de la cuenta o no.

Y es algo que ocurre a diario, ya que  hay personas que no son capaces de controlar su lenguaje o que utilizan la redes con otro tipo de propósitos. Y a decir verdad, ninguna red social garantiza afortunadamente el anonimato, por lo que actos como el acoso no quedan impunes de ninguna manera.

En el caso de Donald Trump, parece ser que fue la propia red la que actuar de oficio ya que entendía que los últimos mensajes publicados por el presidente, podrían incitar a la violencia.  De nada valió la acción del propio presidente de condenar posteriormente los actos, ya fuese de manera sincera o no.  Su cuenta ha sido suspendida para siempre.

Y queda claro que no se trata de una suspensión cualquiera, sino la de la cuenta del hombre más poderoso sobre la Tierra, al que aún quedan nueve días de mandato. Con esta medida, Twitter ha lanzado un órdago enorme y que puede dar lugar a muchísimas interpretaciones y debates.  ¿Existe realmente libertad de expresión en esa red social? ¿Incitaban realmente a la violencia los últimos tuits del presidente? ¿Tomará Twitter las mismas medidas con personajes del mismo calado que realizan declaraciones aún más graves?

Con esta medida, esta red social parece haberse elegido en la voz de muchos, ya que la suspensión de la cuenta ha sido celebrada de manera unánime por sus detractores.  Pero quizás no sea una buena noticia para la libertad de expresión.  ¿Dónde queda entonces el debate? ¿Será Twitter una mejor red social si la presencia del presidente Trump? Una red social es atractiva cuando no se encuentra polarizada de ninguna manera, sino que existe diversidad y esta genera un sano debate.

La migración de usuarios, o al menos presencia compartida junto con Twitter en Parler es un hecho. Se acusa a Twitter de censura, aunque está claro que es una red demasiado grande, para quizás notar unos efectos que le hagan preocuparse.  Además, Parler ha sido retirada de las tiendas de aplicaciones más importantes por, en palabras de sus directivos, por «contener publicaciones que incitan al odio y violencia». No, no lo están teniendo nada fácil en Parler para captar usuarios.

Pero es que guste o no, las redes sociales no son un foro público y se someten a la normativa que aplican sus propietarios.  Es decir, se trata de espacios privados y como tales, hemos de acatar las consecuencias de nuestros actos.  De la misma manera que ocurriría, por poner un ejemplo, si una persona comienza formar escándalo en un restaurante, se le invita a marcharse.

En definitiva, el baneo al presidente Trump en redes sociales seguirá dando de qué hablar, pero la vida sigue y quien desee permanecer en una red social lo hará si es capaz de aceptar sus normas.  Toda esta polémica se hubiera evitado si Trump hubiera aceptado su derrota con sensatez desde el primer momento.