Tecnología
dispositivos moviles

Así fotografié la noche de blues de Eric Clapton en Madrid con el vivo X300 FE

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Anoche tuve la enorme suerte de disfrutar del concierto que ofreció Eric Clapton en Madrid. Una de esas citas que se viven con una mezcla de respeto, expectación y cierta incredulidad, delante estaba uno de los grandes nombres de la historia de la guitarra, a sus 81 años, todavía capaz de sostener una noche con oficio, sobriedad y mucho carácter. El cierre quedó inevitablemente marcado por el incidente final, después de que un vinilo lanzado desde el público golpeara al músico y el concierto terminara sin el bis previsto. Pero reducir la noche a ese episodio sería injusto. Antes de ese momento hubo música, magia y una puesta en escena sobria, pero efectiva.

Una noche para escuchar, no para grabarlo todo

Fui al concierto con la idea de disfrutar. La cantidad de fotografías que hice no fue elevada, y creo que eso también forma parte de la experiencia. A un concierto no se va solo a probar un móvil, sino a estar allí, a mirar el escenario sin una pantalla de por medio y a dejar que la música haga su trabajo.

Además, levantar el móvil durante minutos, por encima de las cabezas de quienes están delante, puede arruinar la vista de los que vienen detrás. Lo digo porque también me tocó padecerlo, hubo momentos en los que algún espectador decidió grabar canciones completas, con el teléfono en alto, como si el concierto fuera una pieza destinada a verse después y no a vivirse en ese instante.

Foto: Nacho Grosso

Por eso hice pocas fotos, las justas. Las que pude tomar sin molestar, buscando momentos concretos y aprovechando las pausas visuales del espectáculo. El dispositivo que me acompañó fue el vivo X300 FE, un móvil que sigo probando  y cuyo principal atractivo está precisamente en su sistema fotográfico firmado por ZEISS.

El vivo X300 FE ante una prueba real

Un concierto es uno de los escenarios más complicados para cualquier cámara, también para la de un móvil. Hay poca luz, cambios bruscos de iluminación, pantallas LED de fondo, músicos en movimiento, sombras muy marcadas, humo, cabezas de espectadores y la imposibilidad de disparar con calma. Si, además, estás a unos 80 metros del escenario, el reto se multiplica.

Ahí es donde el vivo X300 FE podía dar la cara. Su cámara superteleobjetivo ZEISS de 50 MP, con sensor Sony IMX882, zoom óptico 3x y zoom digital de hasta 100x, está pensada precisamente para situaciones en las que la distancia condiciona la foto. vivo también ha añadido capacidades para escenas de escenario con zoom 3x, 10x y 20x, algo que encaja de lleno con este tipo de prueba.

Foto: Nacho Grosso

No hablamos de hacer fotografía de prensa desde un foso, con una cámara profesional y acreditación. Estas imágenes están hechas desde el público, a pulso, con zoom alto y tratando de no molestar. Esto es importante, porque permite valorar mejor el resultado. Hay ruido, hay procesado y hay limitaciones evidentes, pero también hay algo que hace no tanto habría parecido impensable, poder rescatar primeros planos, gestos, guitarras, baterías y detalles de escenario desde una ubicación lejana con un teléfono móvil.

Foto: Nacho Grosso

Andy Fairweather Low puso el arranque

Antes de Clapton, el encargado de calentar el ambiente fue Andy Fairweather Low, su acompañante durante años y anunciado como telonero oficial del concierto madrileño. Su actuación sirvió para abrir la noche con energía y preparar al público para lo que venía después.

Foto: Nacho Grosso

También ahí aproveché para hacer algunas fotografías. No solo por probar el zoom, sino porque el directo ofrecía momentos muy agradecidos, instrumentos alineados, músicos en movimiento, luces intensas y ese ambiente previo en el que el recinto empieza a entrar en calor. El vivo X300 FE respondió especialmente bien cuando había contraste entre el músico y el fondo oscuro, una situación típica de escenario que suele poner en aprietos a muchos móviles.

Foto: Nacho Grosso

Fotografiar desde 80 metros sin molestar

La posición era buena en cuanto a perspectiva, justo enfrente del escenario, pero la distancia obligaba a confiar en el teleobjetivo. A unos 80 metros, cualquier pequeño movimiento de la mano se nota. Si a eso se suma la luz cambiante y la necesidad de disparar rápido, la dificultad aumenta bastante.

Lo interesante es que el móvil me permitió obtener una colección de imágenes con un nivel de detalle muy digno. En algunas se aprecia la expresividad de los músicos, en otras el protagonismo de las guitarras o la batería No todas las fotos tienen la misma nitidez, algo lógico en estas condiciones, pero en conjunto sirven para demostrar hasta dónde ha llegado la fotografía móvil cuando el hardware, la óptica y el procesado trabajan en la misma dirección.

Foto: Nacho Grosso

Para mí, esa es la lectura tecnológica de la noche. No sustituye a una cámara profesional ni de convierte un concierto en una sesión fotográfica . Se trata de poder tomar recuerdos de cierta calidad sin cargar equipo, sin trípode y sin interrumpir la experiencia de los demás.

Foto: Nacho Grosso

Más allá del incidente final

El episodio del final dejó un sabor extraño, porque el concierto terminó de forma abrupta y el público se quedó sin ese último momento que muchos esperaban. Pero la noche fue mucho más que eso. Fue la oportunidad de ver a Eric Clapton en Madrid, de escuchar a una leyenda en directo y de comprobar que, incluso en una época en la que todo se graba, todavía tiene sentido guardar el móvil y mirar al escenario.

Las fotos que acompañan este texto no son para nada buenas. Pretenden contar una experiencia real, un concierto visto desde lejos, un móvil puesto a prueba en condiciones difíciles y una tecnología fotográfica que ya permite hacer cosas que hace pocos años quedaban reservadas a equipos mucho más grandes. El vivo X300 FE salió muy bien parado de una situación complicada.