La NASA busca empresas para salvar el telescopio Hubble: sin un empujón volverá a la atmósfera entre 2033 y 2034 y el rescate tendría que llegar como tarde en 2032
El telescopio de 12.200 kilos no tiene propulsión, funciona con un solo giroscopio desde 2024 y cualquier misión tendría que hacerse como tarde en 2032.
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La NASA ha abierto una consulta a la industria para saber si una empresa privada podría subir de órbita el telescopio espacial Hubble, repararlo o, cuando llegue el final de su misión, guiarlo hasta una reentrada controlada. La agencia publicó la solicitud de información el 29 de octubre y aceptará respuestas hasta el 30 de noviembre.
Detrás de la consulta hay una fecha que la NASA da en su propia nota: el Hubble probablemente volverá a la atmósfera entre 2033 y 2034, de modo que cualquier misión para salvarlo tendría que hacerse, como tarde, en 2032. El telescopio carece de motores propios y, como todos los satélites en órbita baja, va perdiendo altura poco a poco por el rozamiento con las capas altas de la atmósfera.
Subirlo, mejorarlo o retirarlo
La solicitud, colgada en el portal de contratación federal SAM.gov, pregunta a las compañías por tres caminos. El primero es una misión que eleve el Hubble a una altitud mayor para alargar su vida científica, el segundo es una visita de servicio que mejore sus capacidades y el tercero es una reentrada segura y controlada o su retirada en órbita.
Una solicitud de información no es un contrato ni compromete dinero. Sirve para que la agencia sepa qué ofrecen hoy las empresas de servicio en órbita, un sector en el que, según Nicky Fox, directora asociada de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, la industria «ha evolucionado rápidamente en los últimos años para ofrecer nuevas capacidades de captura y servicio de satélites en el espacio».
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, defendió la iniciativa con un argumento de dinero público. «Si hay formas innovadoras y rentables de alargar la vida de un activo que ya está en órbita, tenemos el deber con el contribuyente estadounidense y con la comunidad científica de explorarlas», afirmó en el comunicado de la agencia.
12.200 kilos a 483 kilómetros
Según la ficha técnica que mantiene la NASA, con datos de 2024, el Hubble mide 13 metros de largo, pesa unos 12.200 kilos y orbita a unos 483 kilómetros de altura, a cerca de 27.000 kilómetros por hora, de modo que completa una vuelta a la Tierra cada 95 minutos.
Desde su lanzamiento en 1990 ha hecho más de 1,7 millones de observaciones, y la agencia cuenta unos 23.000 artículos científicos revisados por pares basados en sus datos. El Hubble es un proyecto conjunto de la NASA y la Agencia Espacial Europea, lo gestiona el Centro de Vuelos Espaciales Goddard, en Maryland, y sus operaciones científicas corren a cargo del Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial de Baltimore.
Buena parte de esa vida tan larga se debe a las cinco misiones de servicio del transbordador espacial, en las que los astronautas cambiaron cámaras, giroscopios y otras piezas en órbita. La última se hizo en 2009, cuando se instalaron los seis giroscopios que lleva ahora el telescopio.
La NASA repasa la cuarta misión de servicio del Hubble, la de 2009, en su décimo aniversario. Vídeo: NASA Goddard
Un solo giroscopio desde 2024
El desgaste también pesa. En mayo de 2024, el Hubble entró en modo seguro porque uno de sus giroscopios, los sensores que miden a qué velocidad gira la nave y ayudan a decidir hacia dónde apunta, devolvía lecturas erróneas una y otra vez. De los seis instalados en 2009 solo seguían activos tres, y la NASA decidió pasar a funcionar con uno solo y dejar otro de reserva.
Con ese modo de un solo giroscopio, explicó entonces la agencia, el telescopio tarda más en orientarse hacia cada objetivo, tiene menos libertad para elegir qué zona del cielo mira y ya no puede seguir objetos que se mueven más cerca de la Tierra que Marte, aunque son blancos poco habituales para el Hubble.
Aun con esas limitaciones, la NASA preveía que siguiera haciendo descubrimientos durante años junto al James Webb, el telescopio que acaba de detectar cambios en los anillos de Chariklo, y junto al futuro Nancy Grace Roman.
Dragon en 2022, LINK en 2026
La idea de empujar el Hubble hacia arriba no es nueva. En septiembre de 2022, la NASA y SpaceX firmaron un acuerdo sin dinero de por medio para estudiar si una cápsula Dragon, dentro del programa Polaris, podía acoplarse al telescopio y llevarlo a una órbita más estable, y en diciembre de ese año la agencia abrió otra consulta a la industria en la que dejaba claro que no tenía planes de organizar ni pagar una misión de servicio.
El precedente más cercano terminó este otoño sin lograr su objetivo. En septiembre de 2025, la NASA contrató a Katalyst Space, una empresa de Flagstaff (Arizona), para que su nave robótica LINK atrapara el observatorio Swift y lo subiera de órbita antes de que el aumento de la actividad solar acelerara su caída.
LINK despegó en julio de 2026 a bordo de un cohete Pegasus XL desde el atolón de Kwajalein, en las Islas Marshall, pero sufrió cortes de comunicación y problemas para controlar su orientación. La NASA y Katalyst renunciaron a la captura, la agencia dio por terminada su participación el 3 de septiembre y la nave reentró en la atmósfera el día 25.
«Desde el principio, esta fue una misión de alto riesgo y alta recompensa», resumió Shawn Domagal-Goldman, director de la División de Astrofísica de la NASA, en el balance de la misión. Swift hizo su última observación el 20 de octubre, ya por debajo de los 275 kilómetros, como contó OKdiario en la despedida del observatorio.
Ni precio ni calendario de contratación
La consulta no fija presupuesto ni fechas para un posible contrato, y la NASA no ha dicho cuánto costaría una misión ni qué empresas han mostrado interés. Su nota tampoco aclara a qué altura habría que subir el telescopio para ganar años de vida, ni en qué estado llegarían sus instrumentos y giroscopios a 2032.
Fox explicó que, con el tiempo que queda hasta la reentrada prevista, la agencia quiere explorar «la amplitud de posibilidades» para elevar el Hubble «mientras desarrollamos la misión insignia que le seguirá», un sucesor que el comunicado no nombra. En paralelo, la NASA sigue adelante con el telescopio Nancy Grace Roman, del que OKdiario ya explicó sus planes de lanzamiento.
La nota de la NASA sobre la consulta se ha publicado en NASA Science el 30 de octubre de 2026.
Crédito de la imagen: NASA.
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