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Planos de la NASA, impresión 3D y una Raspberry Pi: un ingeniero canadiense recrea el ordenador del Apolo 11 con el programa de su módulo de mando

Michael Newton, ingeniero de aviónica en Calgary (Canadá), ha construido una réplica a escala 1:1 del DSKY del programa Apolo. Era el teclado con pantalla que usaban los astronautas para dar órdenes al ordenador de la nave. Dentro de la réplica, una Raspberry Pi 4B emula ese ordenador, el Apollo Guidance Computer (AGC).

Raspberry Pi contó el proyecto el 22 de octubre de 2026 en su web oficial. El texto procede del número 171 de su revista. Newton lo ha publicado todo en abierto: modelos 3D, esquemas, código y una guía de montaje de 109 páginas.

Los archivos están en GitHub con licencia GPL versión 3, así que cualquiera puede descargarlos y fabricar su propia unidad. Según contó a la revista, su meta era que pudiera montarla incluso alguien sin conocimientos previos.

Planos de la NASA en PLA

Todas las piezas impresas parten de los dibujos de construcción de la NASA que se conservan en archivos públicos. El original era de aluminio y la réplica usa plástico PLA gris y negro, pintado después. La impresión 3D casera ya da para mucho, desde una máquina que convierte residuos de impresión en filamento nuevo hasta réplicas de hardware espacial como esta.

Durante la pandemia, varios aficionados empezaron a pasar a CAD los documentos de ingeniería del Instrumentation Laboratory del MIT. Esos papeles habían salido a la luz tras una petición de registros públicos y los conserva el grupo Virtual AGC. Newton reunió los archivos dispersos en varios repositorios, corrigió algunos y modeló por su cuenta las piezas que faltaban.

«Físicamente, el DSKY es auténtico en un 90 %», explicó Newton a la revista de Raspberry Pi. Por dentro cambió los anclajes de los microcontroladores y del ordenador y diseñó un soporte nuevo para la pantalla. Las teclas son interruptores mecánicos Kailh Box Navy, los más duros y con el clic más firme que encontró.

Una Raspberry Pi como cerebro

Según la guía, el corazón del montaje es una Raspberry Pi 4B de 4 GB, que figura a 139,99 dólares canadienses en la lista de materiales. Dos placas Arduino Pro Micro gobiernan por separado la pantalla y el teclado.

«Está casi hecha a propósito para este proyecto», dice Newton sobre la Raspberry Pi. Se conecta a los microcontroladores por USB, consume poco, apenas se calienta y trae wifi para manejarla a distancia.

La placa ejecuta yaAGC, el programa del proyecto de código abierto Virtual AGC, que creó Ron Burkey con un grupo de aficionados. Su objetivo es que el software de vuelo original funcione en ordenadores actuales. El principio es el de cualquier emulador, como el RPCS3 que ya permite jugar a los juegos de PS3 desde el disco original, aunque aquí la máquina emulada es de los años sesenta.

Software real del Apolo 11

Newton dejó configurado el sistema para arrancar Comanche 055, el programa que voló en el módulo de mando de la misión del Apolo 11. La guía explica cómo cargar cualquier otra versión de la biblioteca de Virtual AGC.

La emulación copia la palabra de 15 bits más un bit de paridad y el reloj de 1,024 MHz. También mantiene las interrupciones asíncronas que, según Newton, salvaron el Apolo 11 durante las alarmas 1201 y 1202.

«Para mí, VirtualAGC no es un emulador. Es un ordenador de guiado del Apolo real que toma prestado tu procesador», resume el ingeniero.

Demostración del prototipo de la réplica del DSKY funcionando en modo independiente. Vídeo: Recreate Apollo

La guía propone además una prueba con números reales del Apolo 13. Son los ángulos de alineación que Jim Lovell tecleó en el ordenador del módulo lunar, convertidos desde los del módulo de mando. Los valores son 355,57° de alabeo, 167,78° de cabeceo y 351,87° de guiñada.

Un chip de 1.000 dólares

El AGC original fue la primera aplicación importante de chips de circuito integrado de silicio, según MIT News. Lo diseñó el Instrumentation Laboratory del MIT bajo la dirección de Eldon Hall.

Pesaba unos 32 kilos, consumía 55 vatios y ocupaba unos 27,5 litros dentro de la nave, recoge la revista AeroAstro del MIT. Tenía unas 36.000 palabras de memoria fija y unas 2.000 de memoria RAM.

El ordenador de guiado del Apolo original (izquierda) junto a su teclado DSKY. (Foto: Wikimedia Commons, dominio público)

En 1963, el laboratorio consumió el 60 % de los circuitos integrados fabricados en Estados Unidos, según la misma revista. Newton recuerda en su guía que, a principios de los sesenta, cada chip costaba unos 1.000 dólares. La demanda del Apolo bajó ese precio a unos 40 dólares a mediados de la década, según el mismo texto.

El ordenador entero funcionaba con un solo tipo de puerta lógica, la NOR de tres entradas. «Hicieron falta mentes realmente increíbles para diseñar algo así», dice Newton.

La unidad inercial queda fuera

La réplica no es una pieza de museo ni un ordenador de vuelo. Las teclas no tienen el tacto de las originales, como admite el propio Newton. Sus letras, además, son algo más grandes para poder imprimirlas con nitidez.

En modo independiente, el DSKY tampoco simula la unidad de medida inercial, la plataforma de giróscopos que orientaba la nave. Por eso el ejercicio del Apolo 13 sirve para practicar la entrada de datos, pero no alinea nada.

Para un vuelo completo hay que conectarlo por red a Project Apollo NASSP, un complemento del simulador espacial Orbiter. Newton prepara una segunda versión en kit, que venderá en pequeños lotes a través de su Discord, y otra de aluminio mecanizado. Su web todavía no da fecha ni precio para ninguna de las dos.

La nota se ha publicado en la web oficial de Raspberry Pi el 22 de octubre de 2026, y la guía completa está en el repositorio RecreateDSKY de GitHub.

Crédito de la imagen: Michael Newton / Raspberry Pi Official Magazine.