Techy
RESIDUOS NUCLEARES

Estados Unidos construyó en 1977 una planta capaz de hervir residuos radiactivos a solo 52 °C y, casi medio siglo después, acaba de liberar 1,34 millones de litros de espacio en unos depósitos subterráneos

La operación redujo el volumen de residuos líquidos y creó unos 353.000 galones (aproximadamente 1,34 millones de litros) de espacio adicional en los tanques subterráneos.

Las nucleares se duplicarán en el mundo en los próximos 25 años mientras España insiste en su cierre

Google aparca las renovables y abraza la energía nuclear para alimentar sus centros de datos de IA

El evaporador 242-A de Hanford, situado en el estado de Washington ha soltado cerca de 1,34 millones de litros de capacidad en sus depósitos subterráneos. Así lo confirmaron el 18 de agosto de 2026 desde el Departamento de Energía de Estados Unidos.

Esta operación permite que los residuos ocupen menos volumen y puedan dejar espacio para trasladar más material desde los tanques antiguos a otros de doble pared. No obstante, no elimina la radioactividad así que la mezcla concentrada regresa a un tanque.

Cómo hervir a 52 grados

¿Cómo hierve un líquido a una temperatura tan baja? En la descripción técnica de Hanford se describe como un recipiente sellado donde los residuos reciben calor mientras un sistema de vacío reduce la presión.

La menor presión es la que permite hervirlos a unos 52 grados Celsius. El agua evaporada se recoge y filtra antes de mandarla a otra instalación donde se trata, mientras la mezcla concentrada regresa a un tanque.

El problema está bajo tierra

Hanford acumuló residuos durante décadas de producción de plutonio. Su sistema cuenta con 177 tanques subterráneos, de los que 149 tienen una sola pared y 28 incorporan una segunda barrera de contención, según el Departamento de Ecología de Washington.

Pero los depósitos más modernos también tienen límites. El día 10 de agosto de 2026, el Departamento de Energía avisó de que los tanques de doble pared estaban casi completos, algo que amenazaba con frenar el vaciado de los antiguos.

Una planta de casi medio siglo

El evaporador 242-A se creó en el año 1977 y desde entonces ha retirado más de 330 millones de litros de líquido de los tanques, como se puede observar en el balance que se anunció en agosto. La función sigue siendo la de generar espacio y no completar por sí solo la limpieza del complejo.

Tras seis años de reparaciones y mejoras, la instalación volvió a funcionar en 2025. La empresa que gestiona para el Departamento de Energía, Handford Tank Waste Operations & Closure, sitúa la próxima campaña en el primer trimestre de 2027,

El límite de extraer agua

Según, Will Ruane, responsable del programa 242-A en la oficina de Hanford, “Las campañas de evaporación son eficaces hasta cierto punto y solo pueden eliminar una cantidad limitada de agua”. En cuanto a la vitrificación, una de las siguientes etapas, se incorpora residuos pretratados a un material de vidrio.

Por otro lado, el Departamento de Energía ha solicitado los permisos para solidificar parte esos residuos de baja actividad en una mezcla parecida al cemento y enviarlos fuera del estado. Ese plan hace referencia a material previamente tratado para retirar gran parte de su radioactividad.

Las modificaciones siguen en fase de consulta pública, abierta hasta el 9 de octubre de 2026, según el Departamento de Ecología de Washington.

La nota de prensa sobre la campaña del evaporador se ha publicado en la web del Departamento de Energía de Estados Unidos.