Sociedad

Arcuri defiende su proceder tras la denuncia de Juana Rivas en Italia por no llevarle a los niños

El equipo jurídico de Francesco Arcuri ha negado este martes que su cliente esté incumpliendo la resolución del Tribunal de Cagliari (Italia) que dio derecho a Juana Rivas a visitar a los niños durante su estancia en Italia con motivo de la vista para dirimir la custodia, alegando que, al no precisarlo la orden, el lugar de entrega y recogida es el domicilio familiar, en la isla Carloforte, y no en Cagliari como reclamaba la madre de Maracena (Granada).

Los abogados de Juana Rivas han presentado una denuncia ante los cuerpos policiales por este asunto, según ha confirmado a Europa Press Juan Manuel Pérez, uno de los letrados que la ha acompañado a Italia con motivo de esta vista, que ha arrancado a las 9,00 horas en la Primera Sección Civil del Tribunal de Cagliari (Italia) y en la que en su primera parte sólo están interviniendo los letrados, mientras Arcuri y Rivas se encuentran fuera de la Sala.

Los abogados de Arcuri sostienen que la citada resolución no dispone lugar de recogida ni entrega de los niños, solo que en todo momento deberá estar acompañada de alguna de sus representantes letradas en Italia.

Por tanto, alegan que, en ausencia de dicha orden, conforme a los principios jurisprudenciales italianos, estas acciones deberán realizarse por la madre, que tiene el derecho de visitarlos, en el domicilio familiar.

Uno de los abogados de Arcuri, Enrique Zambrano, recuerda que el domicilio se halla, de acuerdo a la resolución judicial que le otorgaba la guarda y custodia provisional, en la isla de Carloforte, a casi tres horas en coche y ferry de Cagliari.

A ello suman que Rivas «ha venido informando sobre la imposibilidad de ir a Italia durante todo el fin de semana pasado», pero el lunes a primera hora recibieron un correo electrónico de la letrada que la representa en este país, «ordenando que la entrega se hiciera en Cagliari».

Sostienen que esto no atiende a «la norma italiana establecida jurisprudencialmente», la cual dispone la entrega y recogida en el domicilio familiar. Por todo ello defienden que «en todo caso, quien incumple el régimen de visitas provisional, no es otra que la señora Rivas».