La psicología dice que saludar al entrar en una tienda no es sólo por educación, más bien es una señal de una mayor inteligencia emocional
Este simple gesto puede aportar un bienestar psicológico y mejora las relaciones humanas
La salud mental masculina preocupa a los expertos: una nueva investigación revela cifras que asustan
El 43% de los propietarios de gatos españoles dice que estar con ellos reduce su ansiedad y nerviosismo
La psicología explica que las personas que escuchan música triste no es que estén deprimidas: buscan un efecto sanador y de paz

Fact checked
Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.
Es difícil de imaginar no saludar, cuando una persona entra a una tienda o local, al dependiente o a la persona a cargo del lugar, sobre todo si se trata de pequeños comercios. Existen muchos gestos y acciones que están aceptados socialmente y que ya se han convertido en algo rutinario dentro de nuestro día a día. Normas no escritas que todo el mundo acepta como un sinónimo de civismo.
Dejar salir antes de entrar por la puerta, colocarnos en la parte derecha de las escaleras mecánicas para favorecer a las personas que van con prisa, ceder el asiento en el transporte público o utilizar el móvil con auriculares para escuchar música son algunas de estas acciones que tenemos ya asumidas como normas de buen comportamiento.
Estas personas son más inteligentes
La psicología es contundente con esto. Aquellas personas que saludan antes de entrar suelen ser más inteligentes emocionalmente que el resto de personas que no lo hacen, ya que se trata de un ejercicio de empatía y reconocimiento de la presencia de otras personas.

Según lo explica la doctora en filosofía, Vanessa LoBlue, «cuando saludo a los padres en la fila para dejar a los niños en la escuela, estos me dan un impulso de energía positiva para el resto de la mañana». Un simple acto que puede cambiar el ánimo de cara al resto del día.
Diversos estudios internacionales concluyen que los pequeños contactos con desconocidos pueden reportar importantes ventajas a nivel psicológico. Este tipo de acciones ayudan a tener un mejor bienestar y optimizar las relaciones humanas.
¿Por qué a algunas personas les cuesta?
A pesar de que este es un hábito muy positivo, para algunas personas les resulta especialmente complicado. Particularmente, las personas más introvertidas o tímidas pueden experimentar más dificultades a la hora de saludar a otros de forma espontánea y natural.
Asimismo, el miedo a no recibir una respuesta o que se produzca un gesto negativo son otros de los condicionantes por los que muchas personas deciden prescindir de este gesto. Por tanto, aquellas que lo hacen de manera natural dan mayor sensación de seguridad y autoconfianza.
En todo caso, no saludar a las personas al entrar o no ceder el asiento no es algo totalmente negativo, pero sí que podríamos estar dejando de lado múltiples beneficios que reportan estas pequeñas interacciones humanas.