Las personas que llevan años fingiendo que todo está bien hacen esto para cumplir con las expectativas sociales, según la psicología
Toma nota de lo que dicen los expertos sobre las personas que fingen que todo va bien
Mahatma Gandhi, pacifista indio: «La felicidad es cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces están en armonía»

Fact checked
Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.
Hay personas que pueden fingir que todo en su vida está bien para cumplir con sus expectativas sociales, en caso de hacerlo, no dudan en dar unos pasos comunes, según la psicología. La vida actual no es nada fácil, tenemos por delante una serie de detalles que pueden convertirse en la antesala de algo más. Con una presión que empieza en casa, pero, sobre todo, se plasma con la llegada de algunos elementos que se van moviendo a toda velocidad.
Solemos estar muy pendientes de una serie de cambios que pueden convertirse en la antesala de algo más. Con algunas novedades que llegan y que pueden hacernos perder la calma. Sin duda alguna, hay personas que fingen que todo está bien ante unas expectativas sociales que las empujan para poder conocer un poco mejor qué les estará esperando. La psicología sabe muy bien qué es lo que les espera o qué es lo que suelen hacer para cumplir con unas expectativas sociales en las que todo parece que cambie a toda velocidad. Esta manera de forzarnos para mostrar una imagen que no es real quizás no tenga los resultados esperados.
Hacen esto para cumplir con las expectativas sociales
Las expectativas sociales a las que nos enfrentamos pueden acabar siendo las que nos empujarán a tomar unas medidas que quizás no acabarán siendo nada buenas, sino todo lo contrario. Nos enfrentamos a un giro importante de guion que, sin duda alguna, puede convertirse en algo más.
Es hora de conocer un poco mejor qué es lo que nos estará esperando en estos días en los que quizás tocará conocer en primera persona lo que puede pasar. Ser consciente de que cada uno de los pasos que tenemos por delante pueden convertirse en la antesala de algo más.
Esta manera de mostrarnos frente al mundo, con alguna que otra sorpresa del todo inesperada, puede acabar siendo lo que nos marcará muy de cerca. Es hora de conocer qué dicen los expertos sobre este tipo de comportamiento que puede ser hasta perjudicial para nuestro día a día.
La psicología explica lo que puede pasar si estamos más pendientes de los demás que de nuestros propios deseos. De tal forma que cumplir con las expectativas sociales se convierte en una auténtica pesadilla.
Esto es lo que dice la psicología de las personas que fingen que todo está bien
Fingir que todo está bien cuando en realidad estamos expuestos a una serie de detalles que, sin duda alguna, pueden convertirse en la antesala de algo más. Es momento de conocer lo que nos estará esperando en estos días en los que cada elemento cuenta, de forma diferente.
Los expertos de Epsiba Psicología nos explican en su blog que: «El positivismo tóxico es la creencia de que, sin importar lo que estés atravesando, siempre debes mantener una actitud positiva. Bajo esta idea, emociones como la tristeza, la rabia o el miedo son vistas como obstáculos que hay que eliminar cuanto antes. El problema es que esa supuesta positividad no surge de un proceso auténtico, sino de una presión interna o externa por no molestar con lo que sentimos. No se trata de rechazar la esperanza o la actitud constructiva ante los problemas. Se trata de entender que hay una gran diferencia entre ser positivo y negar el malestar. La primera es una herramienta emocional útil cuando nace desde la conciencia. La segunda, una forma de represión emocional que puede tener consecuencias importantes».
Siguiendo con la misma explicación: «Imagina que alguien está atravesando una ruptura dolorosa y en lugar de permitir que sienta tristeza o que pase el duelo, recibe constantemente frases como “mejor ahora que después” o “así conocerás a alguien mejor”. ¿Qué mensaje se transmite? Que estar triste no es válido, que hay que pasar página rápido, que mostrar dolor es incómodo. Eso no es apoyo, es presión disfrazada de ánimo. El positivismo tóxico también puede venir de uno mismo. Frases como “no tengo derecho a estar mal, hay gente peor que yo” o “no debería sentirme así” son señales de que estamos minimizando nuestras propias emociones por miedo a no cumplir con la expectativa de estar siempre bien».
A veces es mejor estar preparados para afrontar una etapa negativa y transmitirla como tal, sin filtros, que fingir que todo va bien. Este autoengaño puede convertir en un giro radical que hasta el momento nunca hubiéramos ni imaginado. Son días de invertir en cada uno de los elementos que tenemos en nuestro poder, de tal forma que quizás hasta la fecha no sabíamos.
Este cambio de tendencia que podría acabar siendo lo que nos acompañará en breve, este positivo excesivo que puede rodearnos, en lugar de ayudar, puede ser un enemigo silencioso de nuestra salud mental. Ante cualquier problema, los profesionales están para ayudar en fases más emocionales y quizás negativas de nuestra vida.
Temas:
- OKD
- Psicología