Los entrenadores expertos coinciden: a partir de los 60 años si tienes dolor de espalda o de rodillas lo ideal es caminar por la parte mojada de la playa
Un día de playa puede convertirse en una experiencia muy positiva para las personas mayores
El verano es un tiempo fantástico para descubrir ejercicios en el agua o fuera de ella
Siempre es mejor playas accesibles y con sombra natural
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El verano es un tiempo fantástico para descubrir ejercicios en el agua o fuera de ella. A partir de los 60 años, es perfecto caminar por la playa mojada de playa para mitigar los dolores de espalda y de rodillas. Los expertos coinciden en que a cierta edad es mejor andar por la parte mojada de la playa y no por la seca, pues puede presentar inconvenientes.
Un día de playa puede convertirse en una experiencia muy positiva para las personas mayores, siempre y cuando se organice prestando atención a sus necesidades. Según los expertos de Sanitas, el entorno natural, la brisa marina y el contacto con el agua aportan beneficios físicos, pero también tienen un fuerte impacto en el bienestar emocional. «La playa, además de proporcionar efectos físicos positivos para la población mayor como potenciar la movilidad o la circulación, también es capaz de ofrecer una mejora desde el punto de vista psicológico», especifica María Calle Llorente, psicóloga de Blua de Sanitas.
Mayores: caminar por la parte mojada de la playa
En este sentido, la exposición moderada al sol, el paseo por la orilla o simplemente escuchar el sonido del mar favorecen la relajación, estimulan los sentidos y contribuyen a reducir el estrés. Por otra parte, mejora el estado de ánimo, refuerza la sensación de vitalidad y ayuda a combatir la soledad y el aislamiento, dos factores de riesgo en la salud mental de los mayores.
En paralelo, el simple hecho de cambiar de entorno, salir de la rutina y compartir un día al aire libre con otras personas es en sí mismo un factor protector frente a la ansiedad y la depresión.
Los riesgos de la playa y el sol
Aunque la playa es genial para que los mayores puedan caminar, desde Sanitas recuerdan que no podemos descuidar ciertos riesgos asociados al calor como la deshidratación o el esfuerzo físico, por lo que conviene preparar el día con previsión.
Siempre es mejor playas accesibles y con sombra natural. Es decir, buscar playas que cuenten con pasarelas, baños adaptados y zonas de sombra como pérgolas o árboles facilita la movilidad y aminora el esfuerzo físico.
Aunque muchas veces es inevitable, se aconseja acudir a la playa a primera hora de la mañana o al final de la tarde, evitando la franja entre las 12h y las 17h. Fuera de ese horario, la temperatura es más suave y se favorece una mejor tolerancia a la actividad física, mejorando también el estado de ánimo y el descanso posterior.
Si se pasa tiempo en la playa, se pueden llevar alimentos frescos y agua en abundancia: una buena hidratación es fundamental para evitar mareos, fatiga o caídas de tensión. Por ello, es sugerible ofrecer agua con frecuencia, incluso si no hay sensación de sed, y complementar la jornada con alimentos ligeros como fruta cortada, gazpacho o yogures.
Proteger la piel con ropa ligera y protector solar es otra de las acciones que deben hacer tanto mayores como pequeños en la playa. No hay que olvidar que la piel de las personas mayores es más fina y sensible, por lo que conviene cubrirla con prendas frescas de algodón, sombreros de ala ancha y gafas de sol.
Facilitar pequeños baños con supervisión constante es otra recomendación desde Sanitas. Siempre que la movilidad lo permita y no haya contraindicaciones médicas, mojarse los pies o realizar un pequeño baño controlado en zonas seguras puede aportar múltiples beneficios.
Beneficios de caminar en la parte mojada de la playa
Estimula la circulación
En este punto, el agua del mar estimula la circulación, relaja la musculatura y genera una sensación placentera que ayuda a liberar tensiones y mejorar el estado emocional.
Fortalecimiento muscular
Los músculos de los pies, pantorrillas y piernas trabajan más que al caminar sobre un suelo rígido.
Ejercicio cardiovascular
Caminar a buen ritmo por la orilla ayuda a mejorar la salud cardiovascular, sobre todos en mayores de 60 años y si se anda sobre 30 minutos mínimo.
Menor impacto en las articulaciones
Hay que pensar que la arena mojada suele ser más firme que la seca, lo que proporciona una superficie estable y reduce el esfuerzo de los pies sobre el cuerpo.
Por qué es mejor caminar por la parte mojada de la playa y no la seca
El motivo principal: el terreno es inestable, y eso obliga al cuerpo a corregir constantemente la postura. El esfuerzo que se hace para levantar los pies del suelo (especialmente en arena seca) requiere una activación mayor de la musculatura.
Otro factor que no se suele tener en cuenta es el calor. En las horas centrales del día, la arena puede alcanzar temperaturas que provocan quemaduras en las plantas de los pies. Lo mismo ocurre con los empeines, que están completamente expuestos al sol. Las quemaduras en esa zona son más habituales de lo que parece… y, lamentablemente, lentas de curar.