El cáncer de piel fuera de la playa: terrazas, paseos, trabajo al aire libre y conducción
Los dermatólogos alertan de que gran parte del daño solar acumulado se produce durante actividades cotidianas
Cuando se habla de cáncer de piel, la mayoría de las personas piensa automáticamente en la playa, la piscina o las vacaciones de verano. Sin embargo, los dermatólogos advierten de que una parte muy importante de la radiación ultravioleta que recibe nuestra piel se produce durante actividades cotidianas aparentemente inofensivas como pasear por la ciudad, sentarse en una terraza, practicar deporte al aire libre, trabajar en el exterior o incluso conducir.
Esta realidad cobra especial relevancia en un momento en el que el cáncer de piel continúa aumentando en España. Este año se diagnosticarán 8.074 nuevos casos de melanoma, según la SEOM. A ellos se suman cerca de 78.000 casos de cáncer de piel no melanoma, convirtiendo a los tumores cutáneos en uno de los cánceres más frecuentes de nuestro país.
«Uno de los principales errores que seguimos observando es pensar que solo existe riesgo cuando vamos a la playa o cuando nos quemamos. El daño solar se acumula durante toda la vida y gran parte de él se produce en actividades diarias que pasan desapercibidas», explica el Dr. Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral (IDEI).
La radiación ultravioleta no entiende de vacaciones
Cada vez son más frecuentes las actividades al aire libre. Caminar, correr, practicar ciclismo, jugar al pádel o disfrutar de una comida en una terraza forman parte de la rutina de millones de personas. Sin embargo, durante estas actividades la exposición solar suele prolongarse durante horas y, a diferencia de lo que ocurre en la playa, muchas personas no utilizan ningún tipo de protección.
«La población suele asociar la crema solar al bañador. Sin embargo, la piel recibe radiación ultravioleta exactamente igual cuando paseamos por una ciudad, hacemos deporte o pasamos varias horas sentados en una terraza», señala Sánchez Viera.
Los trabajadores al aire libre: uno de los colectivos más expuestos
Agricultores, jardineros, albañiles, repartidores, policías, socorristas, etc. forman parte de los colectivos con mayor exposición acumulada a la radiación solar. Estos profesionales presentan un mayor riesgo de desarrollar cánceres cutáneos debido a la exposición repetida durante años.
«El riesgo no depende únicamente de la intensidad del sol, sino también del tiempo acumulado de exposición a lo largo de la vida laboral», explica el especialista.
Conducir también expone a la radiación solar
Otro aspecto poco conocido es el impacto de la radiación solar durante la conducción. Aunque el parabrisas bloquea gran parte de la radiación UVB, responsable de las quemaduras solares, permite el paso de una cantidad importante de radiación UVA, asociada al fotoenvejecimiento y al daño acumulativo del ADN celular.
Por este motivo, se observa con frecuencia un mayor envejecimiento cutáneo y una mayor incidencia de lesiones precancerosas en el lado del cuerpo más expuesto al sol durante años de conducción.
La piel suma cada minuto de exposición
A diferencia de otros factores de riesgo, el daño solar tiene un efecto acumulativo. Cada paseo, cada trayecto en coche, cada comida en una terraza o cada jornada laboral al aire libre deja una pequeña huella biológica que la piel va almacenando con el paso de los años.
«La piel tiene memoria. Muchas veces el cáncer que diagnosticamos hoy es consecuencia de exposiciones solares que comenzaron décadas atrás», afirma Sánchez Viera.
Cómo protegerse más allá de la playa
Es fundamental incorporar la fotoprotección a la rutina diaria, especialmente durante los meses de mayor radiación solar. Entre las principales recomendaciones destacan:
• Aplicar protector solar de amplio espectro todos los días en rostro, cuello y manos.
• Reaplicar el fotoprotector cada 2 horas o cuando se sude mucho o cuando se permanezca varias horas al aire libre.
• Utilizar gafas de sol homologadas y sombreros o gorras.
• Buscar zonas de sombra siempre que sea posible.
• Emplear ropa con tejidos densos o fotoprotectores en trabajos y actividades prolongadas al aire libre.
• Realizar revisiones dermatológicas periódicas, especialmente en personas con antecedentes familiares, piel clara o elevado número de lunares.
El diagnóstico precoz sigue siendo la mejor herramienta
A pesar del aumento de casos, los especialistas recuerdan que el cáncer de piel es uno de los tumores más prevenibles y que, cuando se detecta precozmente, las probabilidades de curación son muy elevadas.
«Debemos dejar de pensar en la protección solar como algo exclusivo de las vacaciones. La verdadera prevención se construye con pequeños hábitos diarios que mantenemos durante toda la vida», concluye el Dr. Miguel Sánchez Viera.
Temas:
- Dermatología
- Tumor
Lo último en Actualidad
-
El cáncer de piel fuera de la playa: terrazas, paseos, trabajo al aire libre y conducción
-
El 12 de Octubre realiza el primer trasplante simultáneo de intestino y páncreas en España
-
España mira hacia otro lado mientras el vapeo sin control y el mercado ilegal ponen vidas en riesgo
-
La prueba que detecta el regreso del cáncer por el Virus del Papiloma Humano antes que un escáner
-
Los médicos del País Vasco estallan y desvelan de colapso sanitario: «La huelga indefinida está cerca»
Últimas noticias
-
Confirmado por el INSS: la Seguridad Social va a regalar 5 años de cotización para la jubilación a los trabajadores de esta lista
-
Quién firma hoy, 13 de junio, en la Feria del Libro de Madrid 2026
-
La mejor planta con flores que puedes poner en tu jardín en Galicia: solo crece bien al sol cuando el clima es húmedo
-
El restaurante barato de Madrid que ha elegido Bad Bunny para cenar tras sus conciertos
-
Precio de la gasolina hoy 13 de junio: localiza las gasolineras más baratas de Madrid