Alimentos que parecen sanos, pero que están cargados de calorías
Hay una serie de alimentos saludables que los expertos en nutrición y medicina los recomiendan sin reparar en la gran cantidad de calorías que contienen. No obstante, resultan más beneficiosas que las que puedan aportar la comida basura o los productos procesados. En cualquier caso, antes de añadir a tu alimentación este tipo de artículos deberías conocer en realidad lo que te espera. A continuación te presentamos una lista de alimentos que parecen sanos, pero que están cargados de calorías.
-Aguacate: es un ingrediente ideal para las ensaladas y para la elaboración de guacamole. Este vegetal cuenta con una cantidad muy alta de grasa. Cada pieza en concreto tiene 320 calorías. No obstante, también hay que destacar su elevado contenido de proteínas, que permite saciarse durante más tiempo, potasio, zinc o hierro.
-Almendras: la mayor parte de los frutos secos son ricos en calorías, pero uno de los peores son las almendras, que alcanzan las 600 calorías por cada 100 gramos. Más o menos se podría comparar con una hamburguesa de las que se pueden comprar en una cadena de comida rápida. Por eso resulta importante conformarse con un puñado de unos 50 gramos, que se convertirán en el aperitivo perfecto para después de un entrenamiento.
-Mango: comer una pieza de esta fruta supone consumir las mismas calorías de cuatro galletas Oreo. Llega a alcanzar las 200 calorías cuando otras frutas como el plátano o las peras, que presumen de ser dulces, alcanzan solo las 100 por unidad. Piensa que si lo comes a la merienda estaría consumiendo lo equivalente a 37 gramos de beicon frito.
-Quinoa: es uno de los alimentos que se recomiendan en las ensaladas y dietas. Se trata de una semilla rica en proteínas, ácido omega-3 y minerales, que posiblemente cuente con más calorías de las que te puedas pensar. En concreto son unas 350 calorías por cada 100 gramos. Este producto se recomienda mucho a los celíacos al carecer de gluten, pero no se puede descuidar la cantidad a la hora de comer. Un cuenco puede alcanzar las 235 calorías.
-Zumo envasado: hay que tener mucho cuidado a la hora de revisar las etiquetas de los zumos en el supermercado. Algunos destacan por su contenido en vitamina C y calcio, pero también en azúcares. Cada vaso de esta bebida puede contener unas 120 calorías. Sería lo equivalente a 12 patatas fritas chips. Está claro que lo más idóneo sería tomarse un vaso de zumo de naranja natural. En cualquier caso lo aconsejable sería consumir la pieza entera y no exprimida, ya que se acabaría perdiendo gran parte de la fibra. Este nutriente se encarga de mantener sano el tránsito intestinal y saciar el apetito.
-Aceite de oliva: nadie puede discutir las propiedades del aceite, que contribuye a reducir la presión arterial, fortalecer el sistema inmune y luchar contra la diabetes. Seguro que si supieses que cada 100 centilitros suponen 900 calorías te pensarías mucho mejor lo de echar un chorro tan grande en la ensalada o en los platos. Hay que utilizar una cantidad adecuada, sin llegar a matar el sabor original de los alimentos.
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