Alimentos que no sacian y además engordan
Ocurre con bastante frecuencia que al poco tiempo de acabar de comer te vuelva a aparecer el hambre. Esto es lo que realmente provoca que gran parte de los regímenes que se hacen acaben fracasando. El problema, básicamente, se debe a los productos que se consumen y que no sacian y al final acaban provocando que se coma el doble. Muchos de ellos aparecen como saludables y para sentirnos llenos hay que ingerir cantidades importantes. A continuación te damos una lista con alimentos que no sacian y además engordan.
-Yogur desnatado: el yogur consigue saciar el apetito gracias a las grasas naturales que tiene y además tampoco cuenta con demasiadas calorías. Pero las investigaciones realizadas con los desnatados no opinan lo mismo. Además de no saciar, tampoco aportan la cantidad de antioxidantes y vitaminas de los yogures normales.
-Ketchup: hay mucha gente que recurre al kétchup para echárselo a cualquier plato, ya sean patatas fritas, arroz, tortilla o salchichas. Esta salsa se elabora con jarabe de maíz alto en fructosa, que interrumpe el metabolismo del organismo y ralentiza la producción de la hormona que permite que nos sintamos llenos.
-Comida china: suele ocurrir que comas mucha cantidad de tallarines y rollitos y a la media hora te sientas totalmente hambriento. Este tipo de alimentos cuentan con altas cantidades de glutamato monosódico, que se utiliza como potenciador de sabor en distintos productos como las carnes procesadas y sopas, por ejemplo. El glutamato provoca un incremento del apetito, lo que se traduce en un mayor sobrepeso en las personas que lo consumen.
-Queso: empiezas a comer queso y resulta complicado dejarlo. Es una especie de adicción. No eres el único al que le ocurre esto. Los ingredientes proteicos de este producto unidos a la elevada cantidad de sal y grasa que tienen hacen que surja esa obsesión por el queso.
-Azúcar: también existe una gran atracción hacia el azúcar y edulcorantes artificiales. Resulta muy adictivo al estar asociados con una rápida liberación de dopamina. Su consumo no proporciona ni nutrientes básicos ni sensación de saciedad.
-Bollería industrial: gustan a todos los niños y a los que no lo son tanto. Hablamos de los donuts, pasteles, magdalenas y todo tipo de dulces industriales. Cuentan con un elevado aporte calórico, con gran cantidad de azúcar que digerimos muy rápido y que provocará que el apetito vuelva a surgir en cuestión de muy poco tiempo. Suele ocurrir con bastante frecuencia que cuando abres un paquete de galletas de chocolate, por ejemplo, no puedas comer una sola.
-Chicle: hay gente que intenta engañar a la menta masticando chicle cuando se encuentran a dieta. Sin embargo, este método no resulta del todo eficiente. Más bien conseguirás el efecto contrario. El estómago pensará que estás comiendo y por lo tanto generará jugos gástricos para asimilar esos alimentos que no existen. Empezarás a tener más hambre y para calmar ese apetito deberás llevarte algo al estómago. Casi siempre solemos recurrir a algo dulce, sobre todo cuando atravesamos por momentos de cierta ansiedad o angustia.
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