Opinión

El DAO que cambió el «Todo por la patria» por «Todo por Pedro Sánchez»

La imputación del DAO de la Guardia Civil, teniente general Llamas, por prevaricación y obstrucción a la justicia en el caso de las cloacas del PSOE ha causado estupor en el cuerpo, donde no se entiende que no haya sido destituido de inmediato. Y es que su continuidad en el cargo de máximo responsable uniformado de la Benemérita es una afrenta a una institución que tiene el honor por divisa y una afrenta para quienes fueron suspendidos en sus funciones por ser imputados por delitos objetivamente menos graves o como consecuencia de medidas disciplinarias.

Un ejemplo es el de un agente que en una concentración de guardias civiles para reivindicar sus derechos cometió el delito de lesa humanidad de llamar «embustero» a Pedro Sánchez, lo que se tradujo en la suspensión de sus funciones y el impedimento para promocionar. Es sólo un ejemplo, pero hay muchos más.

Al teniente general Llamas le han imputado por forzar a los agentes de la UCO, valiéndose de su alto cargo, para que no investigaran la corrupción que afectaba a la familia del presidente del Gobierno; es decir, para dificultar la acción de los jueces en casos como el del hermano músico del presidente del Gobierno. En suma, por colaborar con la cloaca socialista.

Que un teniente general de la Guardia Civil sea capaz de esto retrata su indecencia moral y su falta de principios para ostentar un cargo de máxima responsabilidad en el Instituto Armado. Pero es que, además, su manera de aplicar el reglamento es una oda a la hipocresía. Si un agente llama, en un acto de protesta, «embustero» a Pedro Sánchez, se le castiga con el máximo rigor, pero si el DAO colabora con una trama considerada por el juez como una organización criminal, sigue tranquilamente en su puesto. El teniente general Llamas ha hecho cumbre en la vileza. Tal vez por eso tenga su puesto asegurado.