Emisiones de carbono

El Parlamento Europeo aprueba reducir un 90% las emisiones en 2040 con flexibilidades para sus miembros

Bruselas aprueba recortar el 90% las emisiones 2040: créditos de carbono y retraso del nuevo impuesto

El nuevo régimen ETS2 para edificios y transporte se retrasa un año, de 2027 a 2028

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

El Parlamento Europeo ha aprobado hoy el objetivo de reducir un 90% las emisiones en 2040 respecto a los niveles de 1990, un paso decisivo hacia la neutralidad climática prevista para 2050.

La votación ratifica el acuerdo con el Consejo e introduce importantes flexibilidades para que los Estados miembros alcancen esta meta ambiciosa sin comprometer su competitividad económica.

Los eurodiputados respaldaron la modificación de la Ley Europea del Clima con 413 votos a favor, 226 en contra y 12 abstenciones. Este nuevo límite intermedio y vinculante establece que la Unión Europea debe reducir sus gases de efecto invernadero en un 90% para 2040, comparado con los niveles registrados en 1990, cuando las emisiones 2040 aún no formaban parte de ninguna estrategia climática continental.

Objetivo vinculante histórico

La normativa aprobada representa el compromiso climático más exigente asumido hasta la fecha por el bloque comunitario. Mientras que el objetivo para 2030 fija una reducción de al menos el 55%, el salto hacia el 90% en 2040 supone un esfuerzo nunca antes visto que requerirá una transformación profunda del modelo energético, industrial y de transporte europeo.

Este límite vinculante no solo establece una meta numérica, sino que crea un marco legal que obliga a todos los Estados miembro a alinear sus políticas nacionales con este horizonte. El objetivo de reducir emisiones en 2040 se convierte así en el nuevo referente para diseñar estrategias de descarbonización a medio plazo, sirviendo de puente entre el objetivo de 2030 y la neutralidad climática total prevista para 2050.

Flexibilidades para los países

Una de las novedades más destacadas de la normativa es la flexibilidad concedida a los países de la UE para alcanzar el objetivo. Desde 2036, los Estados miembros podrán utilizar créditos internacionales de carbono de alta calidad, procedentes de países de fuera de la UE, para cubrir hasta cinco puntos porcentuales de la reducción de emisiones 2040 exigida.

Esta cifra representa dos puntos más que los tres inicialmente propuestos por la Comisión Europea, lo que refleja las negociaciones intensas mantenidas con los gobiernos nacionales. Los eurodiputados han incluido salvaguardas específicas para prevenir que estos créditos financien proyectos contrarios a los intereses estratégicos de la Unión, garantizando así la integridad ambiental del mecanismo y evitando el greenwashing.

Absorción de carbono y ETS2

El texto aprobado también contempla la posibilidad de que los países utilicen a nivel nacional la absorción de carbono para compensar emisiones difíciles de reducir en el marco del sistema de comercio de derechos de emisión. Esta flexibilidad adicional permitirá mayor margen entre sectores e instrumentos para alcanzar las emisiones 2040 de la forma más rentable posible.

Además, la introducción del ETS2 (Sistema de Comercio de Emisiones) de la UE se pospone un año, pasando de 2027 a 2028. Este nuevo régimen de comercio de derechos cubrirá las emisiones de CO₂ procedentes de la combustión de carburantes en edificios y transporte por carretera, sectores que actualmente quedan fuera del sistema principal pero que resultan cruciales para alcanzar las emisiones 2040 fijadas.

Revisión bienal del progreso

La Comisión Europea evaluará cada dos años los avances hacia el objetivo, teniendo en cuenta los datos científicos más recientes, los avances tecnológicos y la situación de la competitividad industrial de la UE. Este mecanismo de seguimiento permitirá ajustar las estrategias según evolucione el contexto tecnológico y económico.

La revisión también analizará las tendencias de los precios de la energía y sus repercusiones tanto para las empresas como para los hogares, así como el estado de las eliminaciones netas en toda la UE. Tras cada evaluación, la Comisión podrá proponer modificaciones de la legislación climática que podrían implicar revisar el objetivo de emisiones 2040 o adoptar medidas adicionales para reforzar el marco de apoyo.

Entrada en vigor inminente

Una vez que el Consejo dé el visto bueno definitivo al texto, la normativa entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE. Esta ratificación final se considera un mero trámite tras el respaldo mayoritario del Parlamento Europeo, por lo que la nueva legislación podría estar plenamente operativa en las próximas semanas.

La Ley Europea del Clima, modificada ahora con este objetivo intermedio, introduce la neutralidad climática para 2050 como una obligación legalmente vinculante para todos los Estados miembros, convirtiendo las ambiciones climáticas europeas en compromisos jurídicos exigibles.