Centros de datos y energía

Las renovables alertan al Gobierno que sus exigencias frenarían los centros de datos antes de nacer

APPA Renovables reclama al Gobierno que el objetivo renovable se compute de forma anual, no horaria

España desaprovecha cerca de una cuarta parte de toda la electricidad renovable que podría producir

España tira a la basura el 20% de la energía renovable con la que podría abastecer a 11,4 millones de hogares

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

APPA Renovables ha reclamado al Gobierno que modifique los criterios de adicionalidad y correlación horaria incluidos en el proyecto de real decreto sobre centros de datos, que obliga a cubrir cada hora de consumo con electricidad limpia recién instalada.

Según la Asociación, un exceso de exigencia podría obligar a instalar hasta once veces más potencia de la consumida y terminaría paralizando los proyectos en España o empujando a los grandes operadores hacia el gas fuera de la red eléctrica.

«Estamos completamente a favor de que los centros de datos consuman electricidad renovable. De hecho, proponemos elevar el objetivo del 80% al 100%», ha señalado José María González Moya, director general de APPA Renovables. «Lo que pedimos es que el consumo renovable se acredite mediante una correlación anual que permita aprovechar la electricidad limpia que el sistema ya está desperdiciando».

Del 80% horario al 100% anual

El proyecto de real decreto exige a los nuevos centros cubrir cada hora al menos el 80% de su consumo con nuevas instalaciones renovables, vinculando cada megavatio consumido a otro renovable instalado en los 18 meses anteriores.

La Asociación valora los criterios de eficiencia, consumo de agua y sostenibilidad, y comprende la cautela del Gobierno ante los más de 12 GW de acceso concedidos desde 2021 y las solicitudes especulativas. Pero considera que este diseño no se ajusta a la realidad del sistema eléctrico.

El requisito no equivale a instalar únicamente 0,8 MW renovables por cada megavatio demandado. El consumo constante de los centros y la variabilidad eólica y solar obligan a combinar tecnologías, sobredimensionar la generación y recurrir de forma intensiva al almacenamiento.

Once veces más potencia

Una simulación propia de APPA, elaborada con perfiles horarios de 2025, baterías de cuatro horas y un 90% de eficiencia, estima que por cada MW de un centro de datos serán necesarios 3,93 MW solares, 3,69 MW eólicos y 3,65 MW de baterías (14,6 MWh): 11,26 MW en total.

Estas cifras no sólo son ineficientes desde un punto de vista energético y económico, sino que también son, según la asociación, inalcanzables en la práctica.

Para cumplir con la Estrategia de Inteligencia Artificial española, que estima una demanda de 4.000 MW para 2030, se necesitarían más de 15.000 MW nuevos de eólica, un ritmo de instalación que quintuplica el actual.

Subir el objetivo, cambiar el cómputo

APPA Renovables propone exigir inicialmente un 100% renovable en cómputo anual, flexibilizar temporalmente la adicionalidad y, en el futuro, hacer más ambiciosos estos criterios conforme avancen las redes, el almacenamiento, las renovables gestionables y el crecimiento de la demanda.

«No proponemos rebajar el objetivo, sino aumentarlo de forma viable. Un 100% renovable anual es mucho más ambicioso en volumen que un 80% horario, es viable para los desarrolladores y evita exigir desde el primer día un sistema hasta once veces mayor que la demanda», ha explicado González Moya.

«Esta barrera puede determinar que la inversión se realice en España o se marche a otro país», ha advertido. «Adicionalmente, hacer que la exigencia se cumpla de forma individual por cada centro de datos es altamente ineficiente para el sistema y para la implantación de renovables, y dificultará la aceptación social no sólo de los centros de datos, también de los nuevos desarrollos renovables», ha denunciado el director general de APPA Renovables.

La electricidad que ya se pierde

La exigencia de adicionalidad tampoco responde, según la Asociación, al principal desequilibrio que afronta el sistema eléctrico español. La suma de los vertidos técnicos y económicos provoca que se desaproveche ya más de una cuarta parte de la electricidad que las renovables podrían producir.

En este contexto, obligar a que toda nueva demanda se vincule exclusivamente a plantas construidas expresamente para ella no sólo es ineficiente: también impide utilizar electricidad renovable que ya está disponible, pero que hoy no puede integrarse en el sistema por falta de demanda, redes, almacenamiento o flexibilidad.

El nuevo criterio plantea, además, una incoherencia con el marco anterior, que ligaba la solicitud de acceso a la red para nueva demanda a instalaciones de generación ya existentes, hasta el 50% de la potencia. Con los nuevos criterios, esas instalaciones no podrán usarse si los proyectos llevan más de 18 meses funcionando.

El riesgo de disparar el gas

APPA Renovables alerta de que vincular la adicionalidad y la correlación horaria al acceso a la red puede empujar a los operadores a generar su propia electricidad con gas al margen del sistema eléctrico. No es un riesgo teórico: distintas multinacionales tecnológicas han anunciado recientemente nuevas inversiones en generación fósil e, incluso, su entrada en el negocio de fabricación de turbinas de gas para satisfacer su propia demanda.

«Una norma diseñada para impulsar el consumo renovable puede acabar incentivando centrales de gas fuera de la red si es demasiado exigente», ha advertido González Moya. «Esto podría suponer menos integración renovable, más emisiones y un sistema energético paralelo a la planificación eléctrica».

El Gobierno toma como referencia, aunque de forma más estricta, los requisitos ya aplicados al hidrógeno renovable. Pero esa experiencia, según APPA, aconseja aplicar la adicionalidad y la correlación temporal de forma progresiva.

La lección del hidrógeno renovable

En 2020, España aspiraba a instalar entre 300 y 600 MW de electrolizadores en 2024 y 4 GW en 2030, mientras la UE fijó su propio objetivo en 6 GW para 2024.

El Reglamento Delegado (UE) 2023/1184 introdujo la adicionalidad y la correlación temporal y geográfica, pero permitió transitoriamente usar instalaciones existentes y mantuvo la correlación mensual hasta 2029, aplazando la horaria a 2030. Pese a esa flexibilidad, en 2024 apenas había algo más de 200 MW instalados en toda Europa, muy lejos del objetivo marcado de 4.000 MW.

El biometano, con un potencial de 25 a 35 TWh anuales, podría desempeñar un papel similar en el futuro junto a la cogeneración y la generación distribuida, alimentando cogeneraciones de alta eficiencia que aporten respaldo y flexibilidad a los centros de datos.

Una oportunidad que España no puede perder

En un mercado competitivo y conectado, los desarrolladores de centros de datos comparan costes, plazos, disponibilidad eléctrica y regulación entre países. Si España impone obstáculos desproporcionados, los proyectos pueden trasladarse a otros mercados o generar su propia electricidad fuera de la red.

APPA Renovables propone sustituir inicialmente el 80% renovable horario por el 100% anual, aplicar de forma gradual los requisitos de correlación y adicionalidad, y utilizar generación existente mientras persista un alto nivel de vertidos renovables. El marco regulatorio, defiende la Asociación, debe premiar el consumo en horas y zonas con excedentes, el almacenamiento y la flexibilidad, además de agilizar trámites y desarrollar las redes.

«España puede convertir su abundancia renovable en una ventaja competitiva. Pero si confundimos ambición con rigidez, perderemos esta oportunidad», ha concluido González Moya. «Queremos centros de datos 100% renovables, conectados a la red y aprovechando el precio competitivo de la electricidad limpia que hoy desperdiciamos; no centros aislados quemando gas».