Europa occidental vivió su junio más caluroso jamás registrado con 3,05 °C por encima de la media
El mes registró una temperatura global media de 16,54 °C, 0,56 °C por encima de la media registrada en las últimas tres décadas
La ola de calor llegó tras otra igual de intensa en mayo y ya despunta una tercera en julio
Europa se fija ahora en cómo enfriamos las casas sin aire acondicionado y les funciona
Se confirma lo que hemos estado viviendo y viendo en las noticias durante el mes pasado: Europa occidental vivió en junio de 2026 el mes más caluroso de su historia climática, con una temperatura media de 20,74 °C, 3,05 °C por encima de la referencia 1991-2020, según los datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S).
El registro supera el máximo anterior, fijado apenas un año antes, en junio de 2025, y confirma una tendencia de calentamiento acelerado en el oeste del continente que se repite mes tras mes.
A escala planetaria, el mes se situó como el segundo junio más cálido desde que existen mediciones homogéneas, con una temperatura media global de 16,54 °C, solo por detrás de junio de 2024.
Un grado y medio de distancia
Ese dato queda 0,56 °C por encima de la media del periodo 1991-2020 y 1,39 °C por encima de los niveles preindustriales de referencia, fijados entre 1850 y 1900.
Según Copernicus, el calor no se limitó a la superficie terrestre. La temperatura media del mar en las zonas extrapolares, entre los 60 grados de latitud norte y sur, alcanzó los 20,86 °C, la cifra más alta jamás registrada para un mes de junio.
El dato apenas superó en 0,01 °C el récord anterior, marcado en junio de 2024, aunque los científicos de Copernicus lo atribuyen en parte al desarrollo de un episodio de El Niño que se está intensificando en el Pacífico ecuatorial.
El mar también se calienta más
La segunda quincena de junio trajo consigo una ola de calor que marcó el mes: golpeó con fuerza gran parte de Europa occidental y central, con olas de calor marinas simultáneas en el Mediterráneo occidental y en la fachada atlántica.
Este episodio llegó apenas unas semanas después de otra ola de calor igual de intensa registrada en mayo, y antecedió a una tercera que ya ha comenzado a manifestarse en julio, en lo que Copernicus describe como una sucesión cada vez más frecuente de extremos térmicos.
La ola batió récords mensuales e incluso históricos de temperatura máxima diaria en varios países europeos y provocó graves impactos sanitarios, entre ellos miles de muertes relacionadas con el calor.
Tierra seca, más incendios
A la ola de calor se sumó una sequía generalizada que afectó a gran parte de Europa occidental continental, incluida Italia, buena parte de Europa central y oriental, y el sur del Reino Unido.
La combinación de calor extremo y suelos secos —una condición que ya se venía gestando desde la ola de calor de mayo— disparó el riesgo de incendios, especialmente en la península ibérica y el sur de Francia, y elevó el peligro de sequía en el este de Europa.
El caudal de los ríos se mantuvo por debajo de lo habitual en gran parte del continente, con afectación especial en Francia y en amplias zonas de Europa central, oriental y del nordeste.
Islandia, la excepción húmeda
No todo el continente sufrió el mismo patrón. Islandia, Irlanda, buena parte del Reino Unido, la costa del mar del Norte, Fennoscandia, los países bálticos, Grecia y una amplia franja al norte del mar Caspio registraron un mes más húmedo de lo habitual, con episodios de inundaciones localizadas.
Fuera de Europa, otras regiones extratropicales como partes de Norteamérica, el extremo oriental de Asia, el sur de África y Australia también vivieron condiciones más lluviosas de lo normal, con inundaciones en varias zonas.
Por el contrario, Estados Unidos, Canadá, partes de Sudamérica, Oriente Próximo, Asia Central y Rusia sufrieron condiciones más secas de lo habitual durante el mes.
Menos hielo en los dos polos
El hielo marino tampoco escapó a la tendencia. En el Ártico, la extensión media de junio quedó en torno a un 5% por debajo de la media, la sexta cifra más baja registrada para ese mes, con especial retroceso en el norte del mar de Barents, cerca de Svalbard y Tierra de Francisco José.
En la Antártida, la extensión de hielo marino se situó un 8% por debajo de la media, también la sexta más baja de la serie, con un déficit acusado en el mar de Bellingshausen, aunque con niveles superiores a lo normal en el Amundsen y el este del mar de Ross.
La responsable estratégica de Clima de ECMWF, Samantha Burgess, subrayó que junio de 2026 puso de manifiesto hasta qué punto está cambiando el clima.
La experta señaló que Europa occidental registró su junio más cálido conocido, en paralelo al calor récord sostenido en el océano global. Burgess añadió que ambos registros reflejan un sistema climático que sigue acumulando calor, lo que se traduce en olas de calor cada vez más intensas, un océano persistentemente cálido y riesgos crecientes para las personas, los ecosistemas y las infraestructuras en Europa y en el resto del planeta.
Lo último en OKGREEN
-
Europa occidental vivió su junio más caluroso jamás registrado con 3,05 °C por encima de la media
-
Moeve y Exolum cierran la financiación del proyecto Muelle Sur en Huelva para impulsar la transición energética en Europa
-
Australia invierte 20 millones de euros en drones para evitar ataques de tiburones a bañistas y surfistas
-
Producir mejor, no menos: la ganadería reivindica su papel en la alimentación sostenible
-
Adiós a los residuos plásticos: un nuevo método consigue transformarlos en hidrógeno limpio
Últimas noticias
-
Ana Torroja confiesa qué canción de Mecano odiaba cantar en el escenario: «Me sentía rarísima»
-
El ex cargo de Correos al que recurrió Begoña Gómez para su defensa participó en el enchufe de Leire, según la UCO
-
La CNMV da el visto bueno a Digi: saldrá a Bolsa a 5,60 euros por acción el 16 de julio
-
El BBVA se sentará en el banquillo acusado de 52 delitos en el mayor juicio penal de la historia de la banca española
-
El BBVA encargó a Villarejo espiar el teléfono de Eduardo Inda y someterle a seguimientos físicos