Delfín mular

El increíble ejemplo de supervivencia extrema: un delfín logró vivir dos años con amputaciones severas

Un ejemplar hallado en Nules logró alimentarse y nadar durante más de dos años tras quedar atrapado en redes de pesca

La Universidad de Valencia documenta este inusual caso de adaptación extrema en cetáceos

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Un delfín mular varado en la playa de Nules (Castellón) ha protagonizado el caso de supervivencia más extremo documentado en la ciencia para un cetáceo con amputaciones severas.

El ejemplar logró sobrevivir más de dos años sin aleta caudal y con la aleta pectoral izquierda parcialmente amputada, tras quedar atrapado en redes de pesca en aguas de la Comunidad Valenciana. Este macho de seis años adaptó su natación de forma similar a un cocodrilo.

La investigación, publicada en la revista científica Aquatic Mammals, revela que el delfín mular fue avistado por primera vez el 12 de octubre de 2021 desde una embarcación de recreo. Posteriormente, volvió a ser observado el 12 de agosto de 2023 y finalmente fue hallado varado y muerto en la playa de Nules el 26 de abril de 2024. Durante este periodo de más de dos años y medio, el animal desarrolló un patrón locomotor compensatorio que da fe de su adaptación a las amputaciones.

Nadaba como un cocodrilo

La aleta caudal es fundamental para la natación de los delfines, por lo que este delfín mular tuvo que reinventar completamente su forma de desplazarse por el mar. El cetáceo desarrolló un movimiento lateral de la parte posterior del cuerpo similar al de un cocodrilo, lo que demuestra una alta plasticidad funcional en la locomoción ante lesiones graves. Este tipo de natación reduce la eficiencia hidrodinámica y la maniobrabilidad durante la caza.

El delfín hallado en Nules es el cetáceo con amputaciones severas que registra la mayor supervivencia documentada. (Foto: Universidad de Valencia).

El estudio, liderado por la investigadora Patricia Gozalbes del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva (ICBIBE) de la Universidad de Valencia (UV), documenta cómo las aletas caudal y pectoral izquierda estaban seccionadas, posiblemente debido al enmallamiento en una red de pesca. A pesar de estas graves mutilaciones, el animal presentaba una condición corporal muy buena, con un peso superior al esperado para su longitud.

Misterio sobre su alimentación

La necropsia realizada por expertos reveló que el estómago del delfín mular estaba lleno de presas recientemente ingeridas, lo que confirma que su capacidad de alimentarse no estaba mermada. Su última comida antes de morir incluía peces y cefalópodos de valor comercial, lo que sugiere una posible explicación a este extraordinario caso de supervivencia en aguas valencianas.

«Es un misterio cómo este delfín sobrevivió tanto tiempo. Tras la mutilación, el animal podría haber estado alimentándose de capturas o descartes de pesca. Sin embargo, tampoco descartamos que pudiera haber sido asistido por congéneres, especialmente por su madre, si todavía conservaba un vínculo estrecho con ella», explica Francisco Javier Aznar, investigador del Instituto Cavanilles y profesor del Departamento de Zoología de la UV.

Nueva interacción pesquera fatal

Aunque logró sobrevivir durante años con sus graves lesiones, la evidencia científica apunta a que la causa final de la muerte del delfín mular fue el ahogamiento en una nueva interacción pesquera. Este desenlace subraya el impacto persistente de estas actividades sobre los cetáceos en aguas de la Comunitat Valenciana, donde este tipo de incidentes representa una amenaza constante para la fauna marina.

Según la percepción del sector pesquero, el delfín mular interactúa con frecuencia con las artes de pesca en aguas valencianas, lo que incrementa el riesgo de capturas accidentales. Los ejemplares de esta especie suelen acercarse a las redes en busca de alimento, una conducta que puede resultar mortal cuando quedan enmallados en los aparejos de pesca artesanal o de arrastre.

Las flechas muestran las amputaciones del ejemplar en el mar y cuando fue hallado varado. (Foto: Universidad de Valencia).

Apoyo institucional y científico

Este estudio ha contado con el apoyo del proyecto Varacomval, de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Comisión Europea-NextGenerationEU. También ha recibido el respaldo de la Consejería de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación de la Generalitat Valenciana.

La investigación ha contado además con la colaboración de la Fundación Oceanogràfic y la ONG Xaloc, entidades que forman parte de la Red de Varamientos de la Comunitat Valenciana. Esta red juega un papel fundamental en el seguimiento y análisis de los cetáceos que varan en las costas valencianas, proporcionando datos esenciales para la conservación de estas especies.

El caso documentado establece un nuevo referente científico sobre la capacidad de adaptación de los cetáceos ante lesiones traumáticas. La comunidad científica internacional podrá utilizar esta información para comprender mejor los límites de la plasticidad comportamental en mamíferos marinos y diseñar estrategias más efectivas para la protección de estas especies vulnerables en el Mediterráneo.