Calor en mayo

Cómo ayudar a las aves urbanas frente a la ola de calor extremo que estamos viviendo esta primavera

Las temperaturas de mayo superaron en 10ºC la media histórica y ponen en riesgo la cría de las aves

Los nidos urbanos de gorriones y vencejos se convierten en trampas térmicas con el calor extremo

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

El calor extremo que ha sacudido España en este mes de mayo de 2026 no sólo supone un desafío para las personas. Las aves, especialmente en plena época de cría, se enfrentan a uno de los episodios térmicos más intensos desde que existen registros oficiales en el país. Así lo advierte SEO/BirdLife, que urge a naturalizar las ciudades para proteger tanto a la fauna urbana como a sus propios vecinos.

La anomalía es histórica. La temperatura media de mayo se ha disparado 3,2 °C por encima del periodo de referencia en la península. En Madrid las temperaturas se desvían hasta 10 ºC respecto a lo habitual en estas fechas, una anomalía calificada de importante por los meteorólogos. En el observatorio de Badajoz-Aeropuerto, con 71 años de registros, se han superado los 38 °C en mayo por primera vez en toda la serie histórica. elDiario.es + 2

Estrategias ante el calor

Para hacer frente al calor extremo, las aves desarrollan estrategias de supervivencia que generan un notable estrés fisiológico. Reducen su actividad en las horas centrales del día, buscan refugio en zonas sombreadas y concentran la búsqueda de alimento al amanecer y al atardecer. Algunas especies recurren incluso a la urohidrosis: la excreción sobre sus patas para facilitar la evaporación y perder temperatura corporal.

El acceso al agua resulta determinante. Las aves necesitan puntos donde hidratarse y bañarse para refrescarse. En entornos urbanos, donde la isla de calor amplifica los efectos de las altas temperaturas, esta necesidad se vuelve crítica. La presencia de zonas verdes y arbolado puede marcar la diferencia entre la supervivencia y la muerte de muchos ejemplares.

Los nidos, en peligro

Uno de los riesgos más graves del calor extremo se concentra en los nidos. Los pollos son especialmente vulnerables a la exposición directa al sol, y las aves adultas los protegen cubriéndolos con su propio cuerpo. Sin embargo, en la ciudad el problema se agrava: gorriones, vencejos y aviones comunes nidifican en huecos de fachadas que pueden alcanzar temperaturas extremas.

Estos espacios confinados se convierten en auténticas trampas térmicas. Cuando el calor se vuelve insoportable, algunos pollos se precipitan al vacío antes de estar preparados para volar. SEO/BirdLife recuerda que, salvo en el caso de los vencejos, no siempre es necesario intervenir: los progenitores suelen continuar alimentando a los pollos caídos desde el suelo. Sólo se recomienda recogerlos si presentan signos evidentes de lesión y llevarlos a un centro de recuperación de fauna.

¿Qué puedes hacer tú?

La ciudadanía puede contribuir de forma decisiva a la supervivencia de las aves durante los episodios de calor extremo con gestos sencillos. Colocar bebederos en balcones, terrazas o jardines con recipientes poco profundos y estables es una de las medidas más eficaces. El agua debe renovarse a diario para evitar la proliferación de patógenos y mosquitos.

Los recipientes deben tener una superficie antideslizante o incorporar piedras para facilitar el posado. También conviene situarlos en lugares protegidos del viento y alejados de posibles caídas. Un gesto tan sencillo puede salvar muchas vidas durante un verano que, según todos los indicios, llegó antes de tiempo.

Renaturalizar las ciudades

Más allá de las medidas individuales, SEO/BirdLife reclama a los ayuntamientos que apuesten de forma decidida por la renaturalización urbana. La organización insiste en que integrar la biodiversidad en todas las políticas municipales es la única vía para construir ciudades resilientes ante una emergencia climática que cada año se vuelve más evidente y más intensa.

La naturaleza en las ciudades no es un lujo estético, sino una herramienta de adaptación que protege tanto a las especies que nos acompañan como a quienes las habitan. El calor extremo de mayo de 2026 es una prueba más de que el tiempo para actuar no se agota: se adelanta.

Cómo ayudar a las aves frente al calor

Resumimos aquí cómo SEO/BirdLife anima a la ciudadanía a adoptar medidas sencillas que pueden contribuir de forma decisiva a la supervivencia de las aves durante los episodios de calor: