Lana de oveja

Así resiste la lana española: los proyectos y alianzas que salvan nuestra fibra textil más emblemática

La lana de oveja merina fue clave para la economía española durante siglos

La mayor parte de la producción de lana se destina actualmente a la exportación

La Mesa Nacional de la Lana promueve la reindustrialización del sector

Durante siglos, la lana de oveja merina fue uno de los pilares económicos de España, con una importancia que trascendía la de una simple materia prima textil. Por algo era conocida como el oro blanco que sostenía buena parte de la prosperidad de nuestro país, articulando a su alrededor una compleja infraestructura comercial, territorial y política.

En torno a esta fibra natural se organizó una extensa red de cañadas reales, ferias comerciales y rutas de exportación que conectaban los rebaños castellanos con los grandes centros textiles europeos. Hoy queda apenas un recuerdo de este legado y no son pocos los expertos que alertan de que la lana española atraviesa posiblemente la situación más crítica de toda su historia.

Las principales causas de esta crisis son la rotura de la cadena de valor, la reducción de la cabaña de ovino, la desaparición de los oficios tradicionales y la falta de demanda interna, que provoca que el 60% de la producción se exporte. A ello se suma la competencia de fibras de peor calidad pero mucho más baratas.

Recurso estratégico

A pesar de este complejo panorama, están comenzando a surgir iniciativas que buscan recuperar la producción y el consumo de lana, entendida como un recurso estratégico para dinamizar el medio rural.

Esto es lo que pretende la Mesa Nacional de la Lana, plataforma nacida a finales de septiembre del pasado año en Paredes de Nava (Palencia), localidad en la que se encuentra uno de los tres únicos lavaderos de lana que quedan en España.

Punto de encuentro

Su propósito es servir como espacio de encuentro y coordinación de todos los actores del sector lanero, desde la ganadería hasta la industria, pasando por la innovación, la construcción y las administraciones públicas.

Entre la veintena de entidades participantes en la plataforma figuran, entre otras, el propio ayuntamiento de Paredes de Nava, así como el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la Junta de Castilla y León, la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Merino o la consultora IFEDES Desarrollo Sostenible.

Oportunidades

En la Mesa Nacional de la Lana insisten en que esta materia prima «no es un residuo, es un recurso estratégico» que ofrece oportunidades concretas para:

La plataforma también remarca que España se encuentra en un «momento clave» en el que la reindustrialización, la transición ecológica y el desarrollo territorial son prioridades estratégicas. «La lana, por sus características y por su presencia en el territorio, puede desempeñar un papel relevante en este escenario».

Desarrollo rural

La Mesa Nacional de la Lana se desarrolla además en el marco del proyecto Cañadas de Futuro para la Tierra de Campos Palentina: Innovación Sostenible en la Cadena de Valor del Ovino y Camino de Santiago, una iniciativa de desarrollo rural orientada a revitalizar el sector ovino, generar empleo y activar nuevas oportunidades económicas en el territorio.

Otro de los ejes de este proyecto es la creación de una empresa de servicios ganaderos que, entre otros fines, contribuya a dignificar las condiciones laborales de los pastores, que a su vez tienen un papel indispensable en el sostenimiento de las cabañas ovinas.

Escuelas de pastores

En esta misma línea se sitúan multitud de escuelas de pastores, como Campo Adentro, en la cornisa Cantábrica y la Sierra Norte de Madrid; la Escuela de Pastores de Andalucía o La Estiva, en Aragón. Todas comparten un mismo enfoque: recuperar oficios tradicionales, facilitar el relevo generacional y profesionalizar la ganadería extensiva mediante formación práctica.

Además, impulsan el asociacionismo y el cooperativismo como base de nuevos modelos económicos rurales. Su trabajo contribuye también a mantener el territorio y prevenir incendios a través del pastoreo activo.

Moda y diseño

En el sector lanero son conscientes de que la recuperación de esta fibra natural no pasa únicamente por el impulso del mundo rural. También es necesario contar con proyectos de moda y diseño que apuesten por esta materia prima.

Este es el caso de Wool4Life, cuyo propósito es revitalizar la lana desde la investigación y el diseño, heredando la tradición de más de cien años de la familia Cobo en el lavadero de Mota del Cuervo (Cuenca).

Ciclo completo

«Somos los únicos en España que conservamos el ciclo completo de la lana: desde el lavado y secado de los vellones hasta el hilado y el desarrollo de textiles terminados», destacan desde la compañía, que trabaja con materia prima local, procedente de razas autóctonas y pastoreo extensivo.

«Combinamos técnicas industriales con sensibilidad artesanal, bajo una premisa simple pero firme: la lana no es sólo una fibra, es un relato material que conecta el territorio, el saber popular y el diseño regenerativo», aseguran en Wool4Life.

Telar antiguo.

Antiguo monasterio

También es muy relevante la integración con el territorio que define a Ábbatte, empresa artesana cuyo taller se asienta sobre las ruinas de un antiguo monasterio en Collado Hermoso (Segovia).

«Todas nuestras piezas son confeccionadas en telares manuales por tejedores locales de Segovia», remarcan.

En Ábbatte también aprovechan el antiguo huerto del monasterio para cultivar unas setenta especies distintas de plantas tintóreas, asegurando que se trata de «uno de los pocos jardines etnobotánicos dedicados a la tintorería que tiene este nivel de envergadura tanto dentro como fuera de España».

Calzado de lana

Por último, destacamos la labor de la empresa extremeña Añino Merina, que elabora principalmente calzado, y también camisas y complementos, a partir de lana merina ecológica y otras materias primas naturales, sin emplear productos derivados del petróleo ni minerales pesados.

Sus impulsores defienden que reactivar el uso textil de sus dos fibras principales —lana merina y merina negra extremeña— contribuye a mantener la viabilidad de la ganadería extensiva extremeña y a conservar suelos fértiles y ricos en biodiversidad, reforzando el vínculo histórico entre industria textil, pastoreo y gestión sostenible del paisaje.