Naturaleza
Plantas

Ni geranios ni claveles: la planta resistente a plagas que decora tu jardín, perfuma y ahuyenta a los insectos

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Cuando llega el calor, el jardín y la terraza se convierten en espacios agradables, pero también en lugares donde aumentan las molestias provocadas por mosquitos y otros insectos.

Para hacer frente a ellos puedes utilizar una planta que combina función ornamental, aroma y resistencia: la lavanda. Sus flores violetas aportan color al exterior y su característico perfume puede ayudar a mantener a raya a determinados insectos, mientras que sus necesidades de mantenimiento son reducidas cuando se cultiva en las condiciones adecuadas.

La lavanda es la alternativa aromática que protege el jardín de los insectos

La lavanda (Lavandula angustifolia) es una planta de origen mediterráneo reconocida por sus espigas florales violetas y su intenso aroma. Además de utilizarse con fines ornamentales y aromáticos, se ha popularizado como una alternativa natural para mantener alejados a los mosquitos.

Su fragancia procede de distintos compuestos presentes en la planta, entre ellos el linalol y el acetato de linalilo, que están relacionados con su actividad repelente.

Una de sus principales ventajas en jardinería es su resistencia. La lavanda se adapta bien a espacios soleados y puede cultivarse tanto directamente en el jardín como en macetas. También resulta especialmente adecuada para zonas exteriores donde se busque una especie aromática que no requiera una atención constante.

Su presencia, además, puede aportar interés al jardín durante la época de floración. Las flores violetas convierten esta planta en un elemento decorativo que puede colocarse alrededor de zonas de descanso, patios, porches o terrazas.

¿Por qué la lavanda puede ahuyentar a los mosquitos?

El interés de la lavanda como repelente está relacionado principalmente con sus compuestos aromáticos.

El linalol, uno de los compuestos aromáticos presentes en algunas plantas y aceites esenciales, ha mostrado actividad repelente frente a determinadas especies de mosquitos en estudios experimentales.

Por otra parte, conviene no confundir una planta de lavanda con un repelente convencional. Su presencia puede contribuir a reducir las molestias, pero no garantiza por sí sola un espacio completamente libre de mosquitos.

El resultado depende de factores como la cantidad de planta, la concentración de los compuestos aromáticos y las condiciones ambientales.

El aceite esencial constituye otra forma de aprovechar el aroma de la lavanda. Puede emplearse en difusores, sprays o velas, mientras que también existen propuestas caseras para utilizarlo en determinados espacios. En cualquier caso, su aplicación directa sobre la piel (como efecto calmante) debe realizarse con precaución y siguiendo las recomendaciones correspondientes.

¿Dónde colocar la lavanda para aprovechar su aroma?

La ubicación es importante si se pretende aprovechar al máximo esta planta. Una opción práctica consiste en colocar ejemplares o macetas cerca de puertas y ventanas, así como alrededor de patios, porches, terrazas y otras zonas donde se pase tiempo al aire libre.

De esta manera, además de decorar, la lavanda permite disfrutar de su fragancia en los lugares donde más interesa.

También puede combinarse con otras plantas aromáticas que se utilizan tradicionalmente para mantener alejados a los mosquitos, como la citronela, el romero, la menta o la albahaca. Crear una pequeña zona con varias especies permite diversificar los aromas y conseguir un jardín más variado.