Naturaleza
Agricultura

Los investigadores madrileños recuperan una desconocida leguminosa que estuvo 50 años desaparecida de los campos españoles

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

La agricultura española necesita sobreponerse a la sequía, y existen diferentes estrategias para lograrlo. Una de ellas es recuperar semillas del pasado más resistentes y adaptadas al suelo. Por ejemplo, en Madrid han dado un paso de gigante para lograrlo.

Y es que los agricultores acaban de recuperar la alholva, también conocida como fenogreco, una leguminosa anual cuyas semillas tienen uso culinario y herbal, pero que llevaba décadas fuera del cultivo local.

En concreto, el IMIDRA (el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario), trabaja para recuperar esta planta junto a otras leguminosas olvidadas como la almorta, la algarroba y el garbanzo negro.

La leguminosa que los investigadores madrileños quieren recuperar contra la sequía

La mayoría de personas no conoce a la alholva pero ni mucho menos es una rareza de la botánica. Su nombre científico es Trigonella foenum-graecum y sus semillas aparecen en vainas alargadas. También recibe el nombre de fenogreco.

Sus semillas tienen un sabor ligeramente amargo y un aroma intenso, y se han utilizado en distintas cocinas del Mediterráneo oriental, el norte de África y Asia.

Sin embargo, el motivo por el que en Madrid la quieren recuperar medio siglo después es por su resistencia a la sequía. De hecho, el proyecto se centra en plantas leguminosas que habían desaparecido del campo durante 50 años.

Y es que junto a la alholva también se están estudiando la almorta, la algarroba y el garbanzo negro.

Además, estas especies son especialmente valiosas por su resistencia y en su capacidad para fijar nitrógeno al suelo. Con ello puede ayudar a sostener la biodiversidad y la fertilidad del terreno.

Qué hace a esta leguminosa de Madrid tan resistente contra la sequía agrícola

Los ensayos del IMIDRA comenzaron en 2020 en la finca experimental de La Chimenea, en Aranjuez. Allí se prueban varias parcelas que suman 15.000 metros cuadrados.

El trabajo forma parte del programa GENVCE (el Grupo para la Evaluación de Nuevas Variedades de Cultivos Extensivos en España), con el objetivo de conocer la viabilidad de estas especies en el territorio nacional.

Tras tres temporadas de cosecha y distintas técnicas de cultivo, los investigadores han observado la resistencia de estas leguminosas a enfermedades, altas temperaturas y falta de agua en la zona sur de la región.

Esa es la razón por la que la recuperación en la agricultura de la alholva no es por mero capricho, sino por su capacidad para responder en condiciones duras y ser una alternativa real para agricultores que necesitan cultivos menos dependientes del agua.

Por qué recuperar semillas antiguas es fundamental para la agricultura española

La alholva también tiene un posible atractivo comercial, ya que las leguminosas estudiadas destacan por su contenido en proteínas y aminoácidos, lo que puede facilitar su entrada en una alimentación más saludable.

Aun así, para que vuelva de verdad al campo hacen falta agricultores interesados, ensayos en condiciones reales y una salida comercial que justifique el esfuerzo de sembrarla.

Por eso el trabajo de recuperación no se queda en conservar semillas en una cámara. El IMIDRA también impulsa herramientas de transferencia al sector agrario, con técnicos que trabajan sobre el terreno con agricultores, ganaderos y emprendedores.

Por ello el instituto también plantea la futura creación de un banco de germoplasma para leguminosas y superalimentos, con el fin de evitar que estas semillas vuelvan a desaparecer.