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Mundial 2026

Mikel Merino, enterrador de leyendas

El navarro ya decidió la Eurocopa de 2024 con un gol que puso fin a la carrera de Toni Kroos y ahora ha despedido a Cristiano Ronaldo de los Mundiales

Dos tantos en dos años, ambos en los últimos minutos, han convertido a Mikel Merino en el protagonista de dos finales de época para el fútbol internacional

Merino vale unos cuartos

Hay futbolistas que aparecen para marcar goles. Mikel Merino parece haber nacido para cerrar épocas. El navarro volvió a vestirse de héroe en un gran torneo con un tanto en el último suspiro, como ya hiciera hace dos años en la Eurocopa. Si en Stuttgart fue el encargado de bajar el telón de la carrera de Toni Kroos, en Dallas le tocó escribir el último capítulo mundialista de Cristiano Ronaldo. Dos goles, dos leyendas y un mismo protagonista.

La historia comenzó el 5 de julio de 2024. España se medía a Alemania en los cuartos de final de la Eurocopa y el partido caminaba irremediablemente hacia los penaltis tras los tantos de Dani Olmo y Florian Wirtz. Entonces apareció Merino. En el minuto 119 conectó un cabezazo imperial a un centro medido de Olmo para batir a Manuel Neuer y meter a la Selección en las semifinales. Aquel remate no sólo eliminó a la anfitriona, sino que puso el punto final a la carrera de Toni Kroos, que ya había anunciado que se retiraría del fútbol cuando terminara la participación de Alemania en el torneo.

Cristiano, también su víctima

Dos años después, el destino volvió a colocar a Merino frente a otra leyenda. Esta vez fue en Dallas, con España y Portugal peleando por un puesto en los cuartos de final del Mundial. El empate parecía conducir el partido a la prórroga hasta que Luis de la Fuente movió el banquillo. El seleccionador apostó por el navarro en el minuto 85 y la decisión volvió a ser perfecta. Apenas seis minutos después, Ferran Torres le filtró un pase al espacio y Merino definió con la frialdad de un delantero centro para batir a Diogo Costa y desatar la locura de toda España.

Aquel gol tuvo mucho más valor que una clasificación. También cerró definitivamente la historia de Cristiano Ronaldo en los Mundiales. A sus 41 años, el portugués disputó en Dallas el último encuentro de su carrera en la máxima competición del fútbol, despidiéndose con un legado imposible de discutir. Nadie ha conseguido marcar en seis Mundiales distintos como él. Nadie ha defendido durante tantos años el escudo de su selección al máximo nivel. Y nadie ha superado su cifra de goles con un combinado nacional.

La coincidencia resulta tan llamativa como simbólica. En apenas dos años, Merino ha sido el futbolista que ha puesto el punto final en los grandes torneos internacionales de dos de los mejores jugadores de este siglo. Primero fue Toni Kroos. Después, Cristiano Ronaldo. Dos iconos del fútbol mundial que vieron cómo un gol del centrocampista español bajaba definitivamente el telón de sus carreras internacionales.

Merino no busca protagonismo. Nunca lo ha hecho. Pero cuando llegan las grandes noches siempre aparece. Ya ocurrió en Stuttgart. Volvió a suceder en Dallas. El navarro se ha convertido en el hombre de los goles imposibles, de las clasificaciones históricas y, sin pretenderlo, en el enterrador de dos auténticas leyendas del fútbol mundial.