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Hallazgo insólito de un veterinario: lo que siente tu perro cuando le prohíbes esto

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Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Los perros, al igual que muchos otros animales, tienen sus propias formas de comunicarse y establecer vínculos. Uno de los comportamientos más comunes es el lamido, el cual muchas veces interpretamos como un acto de cariño o una forma de saludar. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando lo rechazamos?

Recientemente, ha surgido un debate sobre si negarles a los perros la posibilidad de lamer les puede afectar emocionalmente. A pesar de la confusión que puede generar esta práctica, expertos en comportamiento animal aseguran que el lamido es una necesidad emocional básica para muchos perros.

El significado del lamido en los perros

El lamido en los perros no es un comportamiento aleatorio ni un simple gesto carente de significado. De hecho, es una forma profundamente arraigada en su naturaleza social. Los perros lamen por diversas razones, pero principalmente como una manera de comunicarse, y se suele interpretar como una señal de afecto. Cuando un perro lame a su dueño, generalmente está buscando atención o cariño.

De acuerdo con la veterinaria Liza Cahn, esta conducta es normal y, si se interrumpe repetidamente, el perro pueda sentirse confundido o frustrado. Sin embargo, Cahn aclara que esto no necesariamente comprometerá la relación entre el dueño y su mascota si se gestionan adecuadamente las expectativas del animal. El verdadero desafío, señala, radica en lograr un equilibrio entre las necesidades emocionales del perro y el deseo del dueño de establecer límites en cuanto al comportamiento de su mascota.

«Es importante recordar que el lamido no es solo un comportamiento de cariño, sino también una forma de comunicación y una señal de bienestar. Si un perro no recibe la posibilidad de interactuar de la manera en que naturalmente está predispuesto, es posible que se sienta frustrado», señala la experta.

Y es que, cuando se le niega esta forma de interacción afectiva repetidamente, algunos perros pueden interpretarlo como un rechazo, lo que podría llevar a una serie de reacciones emocionales a largo plazo, como ansiedad y estrés. Al igual que los seres humanos, los perros también son seres emocionales que requieren atención y validación, y en muchos casos, los gestos como lamer son su forma de comunicar estos sentimientos.

Cómo actuar

Cuando un perro lame repetidamente, puede estar comunicando diversas emociones o necesidades. Si bien el lamido es una forma natural de expresión, un comportamiento excesivo puede ser un indicio de incomodidad, ansiedad o incluso aburrimiento.

  1. Antes de reaccionar, es importante entender el contexto en el que tu perro está lamiendo. Si lo hace cuando estás cerca, podría ser una muestra de afecto. Si lo hace en situaciones de estrés o cuando está solo, podría estar tratando de calmarse.
  2. Si el lamido es excesivo y no parece tener una razón emocional clara, es recomendable verificar si hay algún problema físico. A veces, los perros lamen áreas de su cuerpo debido a picazón, dolor o irritación. Revisa si hay lesiones, infecciones o alergias en la piel.
  3. Si el lamido se vuelve un comportamiento persistente, trata de redirigir la atención del perro hacia una actividad más saludable. Puedes ofrecerle un juguete, una caminata o incluso enseñarle un nuevo truco para desviar su enfoque.
  4. El aburrimiento puede ser una causa común del lamido repetitivo. Asegúrate de que tu perro reciba suficiente ejercicio y estimulación mental a lo largo del día. Jugar con él o involucrarlo en actividades interactivas puede reducir este comportamiento.

Señales de incomodidad

Los perros son animales muy expresivos, y su forma de comunicarse va mucho más allá de los ladridos. El lenguaje corporal juega un papel crucial en cómo transmiten sus emociones y estado de ánimo.

Una de las señales más claras de incomodidad en los perros son las orejas. Cuando un perro siente incomodidad o inseguridad, puede moverlas hacia atrás o levantarlas de manera tensa. Esta postura indica que el animal está percibiendo algo que lo hace sentirse vulnerable o alerta. Si un perro evita el contacto visual, también puede estar tratando de mostrar sumisión o evitando confrontación, lo que también es una señal de incomodidad.

Otra señal a la que prestar atención es el lamido excesivo del hocico. Este comportamiento no es necesariamente una forma de cariño, sino una señal de que el perro está tratando de calmarse a sí mismo en una situación estresante. Además, esconder la cola entre las patas traseras o gemir suavemente también son manifestaciones comunes de ansiedad o malestar. Si un perro reacciona así tras ser rechazado o cuando se le niega una interacción afectiva, podría estar experimentando frustración o incomodidad.

Ante estos signos, los dueños deben buscar maneras alternativas de consolar a sus mascotas, como ofrecerles juegos, caricias, o incluso tiempo de calidad. Proporcionarles una forma positiva de liberar su energía o frustración ayudará a mejorar su bienestar emocional y a fortalecer el vínculo con su dueño. Reconocer y abordar las señales de incomodidad es clave para mantener una relación saludable y afectiva con nuestros perros.

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