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Los expertos en control de plagas coinciden: «Un perro bien adiestrado puede detectar las chinches de cama con un 98% de precisión»

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Las chinches de la cama pueden esconderse durante el día en lugares prácticamente inaccesibles para el ojo humano. Detectarlas cuanto antes es clave para controlar una infestación.

En estos casos, los perros entrenados para localizar estos insectos utilizan su extraordinario olfato para encontrar incluso focos pequeños y difíciles de identificar.

Los perros adiestrados pueden localizar las chinches de la cama con gran precisión

Los perros detectores de chinches aprovechan su capacidad olfativa para identificar los olores asociados a estos insectos.

Un estudio realizado en 2008 por la Universidad de Florida puso a prueba a perros adiestrados en habitaciones de hotel y comprobó que localizaron los refugios de chinches con un 98% de precisión.

La investigación también observó que los animales podían distinguir las chinches de otros insectos. Además, eran capaces de diferenciar entre huevos y ejemplares vivos y otros indicios de la plaga, como insectos muertos, excrementos o mudas. Esta capacidad permite buscar señales que pueden pasar desapercibidas durante una inspección visual.

El resultado depende, en cualquier caso, del adiestramiento. Anticimex señala que la eficacia de estos animales está directamente relacionada con la calidad de su entrenamiento y con su capacidad para localizar con precisión los lugares donde se refugian los insectos.

¿Cómo detecta un perro las chinches de la cama?

El olfato constituye la principal herramienta de estos perros. Rentokil explica que su capacidad olfativa puede superar entre 10.000 y 100.000 veces la de los seres humanos, lo que les permite percibir determinados olores que nosotros no detectamos.

El entrenamiento asocia el olor característico de las chinches con una recompensa para que el animal aprenda a identificarlo.

Durante una inspección, el perro recorre sistemáticamente la estancia y rastrea posibles escondites. Cuando identifica el olor que busca, realiza una señal previamente aprendida, normalmente deteniéndose en el punto donde ha localizado el rastro.

Esta técnica es especialmente útil porque las chinches de la cama tienen un comportamiento críptico. Durante el día permanecen ocultas en refugios y suelen salir por la noche. Esta característica dificulta especialmente la detección visual, sobre todo cuando la infestación acaba de comenzar.

¿Para qué se utilizan los perros detectores de chinches?

La Bed Bug Foundation indica que los perros especializados pueden detectar infestaciones de bajo nivel y emplearse en diferentes situaciones. Éstas son algunas de ellas: comprobar si las chinches pueden explicar unas picaduras, realizar controles rutinarios en hoteles, verificar el resultado de tratamientos y revisar el equipaje tras una posible exposición.

La organización también trabaja con escuelas de adiestramiento canino de Europa y cuenta con un programa de certificación para equipos especializados en la detección de chinches. Esto refleja la importancia de que no solo el animal, sino también su preparación y manejo, respondan a unos criterios determinados.

El 98% de precisión procede de unas condiciones concretas de estudio y no significa que cualquier perro pueda detectar una infestación con ese porcentaje. La experiencia del animal, su entrenamiento y las condiciones de la inspección influyen en el resultado.

Por ello, los perros detectores funcionan como una herramienta especializada para localizar posibles focos, especialmente cuando la inspección visual resulta complicada.