Mascotas
Perros

César Millán, adiestrador canino: «La disciplina no se trata de mostrarle a un perro quién manda, sino de responsabilizarte de una criatura que has traído a tu mundo»

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

La convivencia con un perro va más allá del cariño y los buenos momentos. También necesita constancia, límites y responsabilidad por parte de sus cuidadores.

El adiestrador canino César Millán defiende una disciplina alejada de las luchas de poder. Educar a un animal no consiste en imponer tu autoridad, sino en comprender sus necesidades y asumir el compromiso que implica incorporarlo a la vida cotidiana.

Millán, conocido internacionalmente por su trabajo con perros y sus programas de televisión, insiste en que la relación entre una persona y su mascota depende de algo más profundo que las órdenes.

La educación debe partir de la responsabilidad del propietario y de la capacidad para ofrecer un entorno estable.

¿Qué significa la disciplina para César Millán?

«La disciplina no se trata de mostrarle a un perro quién manda, sino de responsabilizarte de una criatura que has traído a tu mundo», dice Millán.

Para el experto en perros, establecer normas no equivale a dominar al animal. La disciplina, desde su perspectiva, implica enseñarle a convivir, anticiparse a determinadas conductas y mantener unas pautas coherentes en el día a día.

Un perro necesita rutinas, ejercicio, estímulos que lo mantengan activo y unas normas claras para aprender a convivir. Para ello, lo mejor es mantener unas pautas estables en lugar de cambiar constantemente las reglas o recurrir a castigos y prohibiciones sin criterio.

La disciplina tampoco significa ignorar el carácter individual de cada animal. La edad, las experiencias anteriores, el entorno y las necesidades de cada perro influyen en su comportamiento. Por eso, una misma estrategia no siempre funciona con todos los ejemplares.

¿Los perros también perciben la tristeza de sus dueños?

La relación emocional entre las personas y sus mascotas constituye otra dimensión importante de la convivencia. En una entrevista recogida por Radio Mitre, César Millán aborda la capacidad de los perros para percibir los estados emocionales humanos y señala que su sensibilidad no se limita a reconocer las muestras de afecto.

Los perros prestan atención a señales como el tono de voz, los gestos, la postura corporal y los cambios en las rutinas. Estas pistas pueden ayudarles a responder de manera diferente cuando una persona está tranquila, nerviosa o triste.

Sin embargo, conviene distinguir entre detectar señales emocionales y comprenderlas exactamente como lo haría un ser humano. La conducta del animal depende de numerosos factores, y una reacción concreta no demuestra por sí sola que interprete una emoción con el mismo significado que su cuidador.

Esta sensibilidad refuerza la importancia de una convivencia respetuosa. La estabilidad de las personas, las experiencias compartidas y la atención a las necesidades del animal contribuyen a construir una relación de confianza.

¿Cómo educar a un perro sin convertir la convivencia en una lucha de poder?

La disciplina responsable empieza por establecer unas pautas sencillas y mantenerlas con el paso el tiempo. Todos los miembros del hogar deben aplicar criterios similares para evitar confusiones y facilitar el aprendizaje.

Por otro lado, es importante premiar las conductas deseadas, proporcionar a estas mascotas oportunidades para el ejercicio y la exploración, y adaptar las expectativas a la edad y las capacidades del perro.

Si aparecen problemas como el miedo intenso, la agresividad o la ansiedad, consultar a un veterinario o a un profesional cualificado en comportamiento canino permite valorar sus causas y elegir una intervención adecuada.