Amaia Salamanca celebró su 40º cumpleaños el pasado sábado, 28 de marzo. Horas más tarde, fue fotografiada por las calles de Sevilla con motivo del Domingo de Ramos, una jornada en la que se encontró con la prensa, a quien no tuvo reparo en confesar cuál había sido el deseo que había pedido al soplar las velas de esta cifra redonda. Te lo contamos.
El padre de la duquesa de Sussex estuvo hospitalizado y casi al borde de la muerte a finales del pasado año, pero ni siquiera eso hizo que su relación con Meghan Markle se normalizada. Thomas Markle no tiene contacto con su hija y tampoco conoce a sus nietos. Ahora ha recuperado la ilusión al lado de una enfermera.
Después de la salida al mercado de su libro, ahora Iñaki Urdangarin ha concedido una entrevista en la que ha hablado, entre otras cosas, de lo que sintió cuando se convirtió en miembro de la Familia Real. Un momento que vivió con cierto nerviosismo ya que él no estaba acostumbrado a esas cosas. El ex deportista agradece todo lo que aprendió y lo que vivió al lado de los Borbones, aunque les reprocha que le dejaran abandonado cuando la situación del Caso Nóos se complicó.
La esposa del presidente de la Junta de Andalucía ha acaparado todas las miradas con un conjunto de pantalón y chaqueta en azul marino con estampado de rayas del diseñador sevillano José Hidalgo. Amaia Salamanca ha sido otra de las protagonistas de la procesión del Domingo de Ramos en Sevilla.
El Pontífice ha viajado al Principado este sábado, 28 de marzo, donde ha sido recibido por los príncipes Alberto y Charlene, así como por sus hijos, Jacques y Gabriella. Una jornada en la que la princesa ha hecho uso del conocido como privilegio del blanco, limitado únicamente a las reinas de monarquías católicas.
Mientras que el tinte tradicional utiliza productos químicos que pueden dañar la fibra capilar, la coloración con barros es natural y nutre y fortalece el cabello. La Reina Letizia puede presumir de una melena muy cuidada y en sus últimos actos oficiales hemos visto cómo sus canas se han disimulado. Los barros no las cubren del todo, pero sí que ayudan a que se vean menos.