Internacional
Explosiones

Dos coches bomba dejan 18 heridos en las inmediaciones del hotel de Damasco en el que está alojado Macron

Macron es el primer líder importante de la UE que visita Damasco

  • Rafael Sánchez
  • Redactor de Nacional de OKDIARIO. Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. rafael.sanchez@okdiario.com

Dos explosiones se han producido este martes en Damasco, la capital de Siria, cerca del hotel en el que el presidente francés, Emmanuel Macron, se está alojando durante su visita al país. Las investigaciones preliminares apuntan a que uno de los artefactos estaba colocado en el interior de un vehículo aparcado en la zona, mientras que el otro estaba dentro de una papelera, sin que por ahora haya reivindicación de la autoría de estos ataques.

A pesar de la cercanía de algunas de las detonaciones con el hotel en el que se encuentra alojada la delegación francesa, Emmanuel Macron no ha resultado herido ni el edificio ha sido alcanzado directamente, según ha informado el Elíseo en un comunicado.

Las autoridades no han informado de incidentes que afecten al presidente o a los miembros de su comitiva. De igual modo, tampoco se ha confirmado que el mandatario francés fuera el objetivo del ataque. Macron es el primer líder importante de la UE que visita Damasco desde que el presidente sirio Bashar al-Asad fue derrocado.

Las explosiones llegan apenas unos días después de otro atentado registrado en el centro de Damasco. El pasado 2 de julio, un artefacto explosivo detonó en una concurrida cafetería próxima al Palacio de Justicia, causando al menos seis muertos y más de una veintena de heridos. Aquel ataque tampoco fue reivindicado inmediatamente, aunque las autoridades sirias señalaron como principal sospechoso al Estado Islámico.

El motivo de las explosiones

Las detonaciones en Damasco se deben a la fragilidad de la transición política y los vacíos de seguridad que sufre Siria tras el derrocamiento de Bashar al-Asad. El nuevo gobierno interino, liderado por Ahmed al-Shara, se enfrenta a un complejo proceso de reestructuración del ejército y la policía, lo que es aprovechado por células yihadistas remanentes, como el Estado Islámico (ISIS), para atentar en la capital y sembrar el caos institucional.

Asimismo, estos ataques buscan sabotear la consolidación del nuevo sistema político y presionar a nivel geopolítico en momentos clave. La bomba del 2 de julio explotó cerca del Palacio de Justicia, coincidiendo con la conformación del primer Parlamento post-Asad.