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Curiosidades

Trump regala zapatos a sus asesores, que se los ponen aunque les queden grandes para que no les regañe

Regala a su equipo unos zapatos de vestir Florsheim que cuestan unos 145 dólares

"Se puede saber mucho de un hombre por la talla de sus zapatos", dice

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

Donald Trump ha transformado unos modestos zapatos de vestir Florsheim —de cuero americano, cómodos y asequibles, con un precio medio de unos 145 dólares— en el nuevo símbolo de estatus y lealtad dentro de su círculo más íntimo. Lo que empezó como una preferencia personal del presidente por esta marca centenaria (fundada en 1892 y con sede en Wisconsin) se ha convertido en una especie de ritual.

Trump observa los pies de sus interlocutores durante reuniones en el Despacho Oval, almuerzos o sesiones de gabinete, critica sin rodeos si considera que llevan «zapatos de mierda» y, acto seguido, saca un catálogo de Florsheim para preguntar tallas y ordenar pares que luego regala personalmente, pagándolos de su bolsillo, según ha confirmado la Casa Blanca al Wall Street Journal, que ha publicado la curiosa anécdota.

El WSJ cuenta que Trump, que descubrió su gusto por los Florsheim a finales de 2025 buscando zapatos cómodos que aguantaran su ritmo. Algunos de sus asesores se los prueban incluso en el momento, en el propio Despacho Oval, mientras otros los lucen en actos públicos para no desairar al jefe. Según dijo una funcionaria de la Casa Blanca al diario: «Todos los chicos los tienen». Otra añadió entre risas: «Es histérico, porque todo el mundo tiene miedo de no ponérselos».

Ese aparente gesto de ponérselos por no desagradar al jefe es lo que podría haberle ocurrido al secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, quien el 7 de enero, como atestigua la foto de Getty, aparecía en un acto con unos zapatos Florsheim ostensiblemente más grandes.

Marco Rubio en el Capitolio con los zapatos de otra talla que le regaló Trump. (Getty)

El propio Vance contó el pasado diciembre la anéctodota de la ya famosa «ustedes tienen zapatos de mierda»: «Hoy estoy en la Oficina Oval con el Presidente y Marco Rubio, y estamos hablando de algo muy importante… Él mira por encima del escritorio y dice: ‘Marco, JD, tienen zapatos de mierda’. El presidente se reclina en su silla y dice: Saben que se puede saber mucho de un hombre por la talla de sus zapatos».

Trump firma la caja de los zapatos o adjunta notas personales, y vigila de cerca si se los ponen. En reuniones de gabinete pregunta directamente: «¿Ya recibieron los zapatos?». Algunos los llevan puestos en su presencia casi por obligación, aunque no siempre ajusten perfectamente. Como en el caso   comentado de Marco Rubio en las fotos del Capitolio.

La lista de beneficiarios del club de los Florsheim —como ya lo llaman en medios y redes— incluye a buena parte del núcleo duro del segundo mandato de Trump: