El Supremo de EEUU allana el camino para que Trump pueda restringir el voto por correo
Quedan, sin embargo, otros bloqueos judiciales activos
La puesta en marcha plena del plan de Trump sigue pendiente de más batallas legales

El Tribunal Supremo de EEUU ha dado este lunes luz verde al presidente del país, Donald Trump, para que siga adelante con su orden ejecutiva que restringe el voto por correo, aunque aún no está claro cuánto podrá poner en marcha su administración antes de las próximas elecciones de mitad de mandato (midterms).
La decisión, adoptada por 6 votos a 3 según las líneas ideológicas habituales (con disidencia de las tres magistradas liberales), se ha emitido mediante una orden sin firma y no se pronuncia sobre la legalidad de fondo, sino sobre aspectos procesales y de legitimación del decreto de Trump, que cree que el sistema electoral de EEUU es vulnerable».
El decreto ordena al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) elaborar listas estatales de ciudadanos elegibles para votar y transmite esas listas a los estados. También instruye al Servicio Postal de EEUU a entregar papeletas de voto por correo únicamente a las personas incluidas en las listas aprobadas de votantes por correo o ausentes que los estados deben proporcionar, e incluso a bloquear el envío de esas papeletas en estados que se nieguen a compartir la información. Además, pide al Departamento de Justicia priorizar investigaciones y posibles procesamientos contra funcionarios electorales que emitan papeletas a personas consideradas no elegibles.
Antecedentes
Un juez federal de Boston (Indira Talwani) había suspendido el pasado mes de junio la aplicación del decreto en una coalición de unos 23 estados (mayoritariamente demócratas) y el Distrito de Columbia, argumentando que el presidente carecía de autoridad para imponer cambios en la administración estatal de las elecciones federales y que las listas federales de ciudadanos no serían precisas.
El Tribunal Supremo de EEUU ha revocado esa suspensión al considerar que los estados carecían en ese momento de legitimación activa, porque el perjuicio alegado era especulativo y el propio decreto, por sí solo, no les causaba daño inmediato. El alto tribunal señala expresamente que su resolución «no significa que cualquier medida que adopte el Gobierno para implementar la orden sea necesariamente legal» y que «el tiempo lo dirá».
Quedan, sin embargo, otros bloqueos judiciales activos. En un litigio separado impulsado por grupos de derechos de voto, la misma jueza dictó este mes una orden que impide al Servicio Postal de EEUU aplicar a nivel nacional las nuevas reglas más restrictivas. El Supremo no se pronuncia sobre esa segunda suspensión, por lo que la puesta en marcha plena del plan sigue pendiente de más batallas legales, que podrían llegar de nuevo al alto tribunal de forma urgente.
Este fallo llega menos de tres meses antes de las midterms de noviembre, en un contexto en el que Trump ha insistido durante años en que el voto por correo es vulnerable al fraude (afirmaciones que carecen de evidencia generalizada según múltiples análisis) y ha prometido restringirlo o eliminarlo.