El voto de la inmigración musulmana, decisivo para el vuelco electoral en Suecia y el regreso al poder de la izquierda
Estocolmo, Malmo y Gotemburgo concentran el 60% de la inmigración musulmana en Suecia y posibilitan el triunfo de la izquierda

El voto musulmán ha resultado decisivo para que la izquierda esté a las puertas de retomar el poder en Suecia. Los partidos de la oposición al Gobierno conservador de Suecia han ganado las elecciones, con el Partido Socialdemócrata (S) de Magdalena Andersson a la cabeza con un 28% de los votos y una distribución de escaños que dibuja una victoria por la mínima: 176 escaños de la oposición frente a los 173 que lograrían los partidos que respaldan al primer ministro saliente, el conservador Ulf Kristersson, según la distribución parlamentaria preliminar con el 94% de los distritos escrutados.
Decisivo ha resultado para este vuelco el voto en los lugares con mayor población musulmana en Suecia, como en barrios de gran presencia somalí en Estocolmo, así como Gotemburgo y Malmo. El voto musulmán es mayoritariamente de izquierdas, y estas tres ciudades concentran el 60% de la inmigración, al alza, practicante de esta religión en Suecia.
Los socialdemócratas han logrado así hacerse con 99 escaños, liderando el país en votos como lleva haciendo los últimos cien años, pese a que en esta ocasión ha perdido un 2,3% de las papeletas y hasta ocho parlamentarios con respecto a los anteriores comicios, según recoge la Autoridad Electoral sueca en sus resultados preliminares.
En el resto de fuerzas opositoras, el Partido de la Izquierda (V) ha mejorado sus resultados hasta alcanzar un 8,2% de los votos y 29 escaños, seguido del Partido del Centro (C), con un 7,1% y 25 diputados, y del Partido Verde (MP), que ha recibido un 6,1% de los apoyos, traduciéndose en 22 representantes en el Parlamento sueco. En concreto, Izquierda y Verdes han tenido los mayores avances, con cinco y cuatro escaños más que en 2022.
En cuanto al Gobierno saliente, el conservador Partido Moderado de Kristersson ha superado ligeramente sus resultados anteriores al sumar el 19,9% de los votos, lo que le proporciona un total de 71 escaños. Kristersson, eso sí, ha mencionado la posibilidad de acercarse al Partido del Centro, en principio en el bloque de la izquierda, para sondear un posible apoyo.
Por detrás se sitúa el conservador Demócratas de Suecia (SD), que ha visto su crecimiento de los últimos frenado, consiguiendo un 17,6% del respaldo electoral y protagonizando la mayor pérdida de diputados de estos comicios, con un total de 62, once menos que en la anterior convocatoria.
A su vez, los otros dos apoyos del hasta ahora primer ministro, el Partido Demócrata Cristiano (KD) y el Partido Popular Liberal (L) han mejorado ambos sus resultados, creciendo en tres escaños cada uno. En concreto, los democristianos han recibido un 6,2% de los votos, traduciéndose en 22 diputados, mientras que el 5,4% de los Liberales, cuya supervivencia parlamentaria no parecía garantizada, le otorga 19 representantes en el Riksdag.
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