Wu Zetian, la concubina que acabó siendo emperatriz de China
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La historia de China está llena de leyendas y de personajes fascinantes que han ido construyendo el pasado y el presente del país. Una de ellas es la Wu Zetian, o también conocida como Wu ‘La Celestial’, considerada la única emperatriz con soberanía real sobre el pueblo chino.
A lo largo de los años la figura de esta mujer ha sido habitualmente maltratada por los historiadores chinos, sobre todo después de su muerte, donde la sociedad imperial era jerarquiza y caracterizada por el poder patriarcal de los hombres.
Concubina del emperador
La vida de Wu Zetian podría dar para una serie de Hollywood del más alto nivel. Nació en una familia aristocrática en el año 624. Su padre había sido aliado del emperador Tang, fundador de la dinastía. Por esto, siendo aún una niña, Zetian ingresó en el harén personal del emperador Tang Taizong y años después pasó a formar parte del harén del hijo de este, Tang Gaozong.
Muchos historiadores no coinciden en cómo comenzó la relación con el emperador. Para muchos, la joven Zetian y el príncipe heredero llevaron una relación clandestina durante años, aunque no existen documentos que lo acrediten.
Para otros, Zetian estaba en un monasterio cuando el nuevo emperador Gaozong quedó prendado de su belleza y la reclamó para su harén.
Sea como fuera, el escándalo estaba servido desde el principio ya que ser concubina de un padre y luego de su hijo estaba mal visto por la sociedad china, sobre todo por los radicales confucianos.
Durante su periodo de estancia como concubina, Wu Zetian se encargó de ir eliminando a sus rivales hasta quedar junto a otra concubina y la emperatriz Wang.
Zetian quería estar junto al emperador a toda costa así que se las ingenió para matar al hijo que Wang mantenía con Gaozong y culpar a la propia emperatriz del asesinato. Wang fue apartada de su puesto como consorte y posteriormente, cuando Zetian fue nombrada emperatriz, mandó cortar sus manos y sus pies.
Sin oposición
Cuando Zetian se hizo con el puesto de emperatriz, en cinco años se encargó de eliminar cualquier oposición y crítica hacia su labor. Los opositores que no veían con buenos ojos esta relación fueron mandados al exilio, asesinados o ejecutados.
Cuando en el año 683 el emperador murió, la concubina Wu Zetian se hizo con el poder, sin tan si quiera dejar gobernar a dos de sus hijos. En el año 690 Wu Zetian se convirtió en la única emperatriz con poder real en la historia imperial China.
Se mantuvo en el poder durante 15 años, fundó su propia dinastía, la Zhou, y abdicó en favor de su hijo en el 705, siendo la única mujer emperatriz de China que pasó a la historia por ejercer el poder real.
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