Historia
Paleontología

Los paleontólogos confirman que un fósil desenterrado hace más de 20 años pertenece a uno de los dinosaurios iguanodones más pequeños de Japón

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Un equipo de paleontólogos de la Universidad de Tsukuba confirmó que un fósil hallado cerca de Iwaki, en la prefectura de Fukushima, pertenece a uno de los dinosaurios iguanodontios más pequeños identificados en Japón.

Curiosamente, el hueso permaneció sin analizar en profundidad durante más de dos décadas antes de que el equipo retomara su estudio tras haber sido etiquetado de forma provisional como un resto de dinosaurio hadrosaurio (pico de pato). El ejemplar fue excavado en 1999 en la Formación Ashizawa, en la prefectura de Fukushima.

El hallazgo japonés, publicado en la revista científica Paleontological Research en julio de 2026, consiste en una placa esternal derecha con forma de hacha. Masami Kondo, investigador de la Universidad de Tsukuba y autor principal del estudio, encabezó el análisis junto a colegas de Japón y Canadá.

¿Qué tipo de dinosaurio revela el fósil hallado en Fukushima?

El hueso pertenece a un estiracosternano indeterminado, un grupo dentro de los iguanodontios que incluye a los hadrosaurios y a sus parientes más cercanos. Los investigadores señalan que el ejemplar es probablemente un hadrosauroide, aunque no fue posible identificar la especie exacta.

A partir de comparaciones con huesos esternales de especies emparentadas, el equipo estimó que este dinosaurio medía unos 3 metros de largo corporal. Se trata de una longitud significativamente menor que la de otros fósiles de iguanodontios hallados previamente en la misma formación.

¿Por qué el fósil de Fukushima quedó mal etiquetado durante más de dos décadas?

Según recoge Sci News, el espécimen había permanecido sin estudiar tras ser clasificado de forma provisional como un hueso de hadrosaurio. Con el nuevo análisis, el equipo identificó la pieza como una placa esternal atribuible a un iguanodontio de menor tamaño que sus vecinos de formación.

Esa reclasificación fue posible gracias a la comparación directa con huesos esternales de otras especies emparentadas, un método habitual en paleontología de vertebrados cuando no se cuenta con el esqueleto completo. Permitió estimar el tamaño corporal del animal a partir de una sola pieza ósea, sin necesidad de hallar más restos asociados.

¿Por qué la Formación Ashizawa es clave para entender el hallazgo?

La Formación Ashizawa forma parte del Grupo Futaba, una secuencia de arenisca y lodolita de unos 90 millones de años depositada en un antiguo lecho marino que cubría buena parte de la actual prefectura de Fukushima. En esa misma formación ya se habían identificado antes otros fósiles de iguanodontios de mayor tamaño, incluidos hadrosaurios.

Ese contraste de tamaños es lo que llama la atención del equipo. Como en Japón también se conocen iguanodontios de mayor porte del Cretácico Superior, el hallazgo sugiere que dinosaurios de distintos tamaños corporales convivieron en los ambientes costeros del este de Asia, en lugar de una única especie dominante por región.

El equipo detrás del hallazgo en Fukushima

Además de Masami Kondo, participaron Kohei Tanaka, también de la Universidad de Tsukuba, Fumiaki Utagawa, de la Fundación de Iwaki para la Educación y la Cultura, Junki Yoshida, del Museo de Fukushima, y Darla K. Zelenitsky, de la Universidad de Calgary, en Canadá.

El equipo no descarta que nuevos hallazgos en la Formación Ashizawa ayuden a completar el esqueleto y a precisar la especie exacta a la que pertenece este ejemplar, todavía clasificado como un estiracoesternano indeterminado dentro del grupo de los iguanodontios.