Albert Spaggiari y el robo más espectacular de la historia
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El francés Albert Spaggiari, después conocido como ‘Bertito’, comenzó a robar ya desde pequeño. Cuenta en su historia, que para no ser detenido por su primer robo, un diamante para su novia, se enroló en la Legión Extranjera Francesa y tuvo que luchar en la guerra de Indochina haciendo labores de paracaidista.
Para muchos solo fue una excusa para escapar de la justicia. Pero lo cierto es que trabajó para la OAS, una organización antidescolonizadora, que lo llevó a la cárcel a muy temprana edad.
El gran robo del siglo
Cuando salió de la cárcel, la mente de Albert Spaggiari se mantuvo ocupada durante un periodo de tiempo mientras regentaba una tienda de fotografía en la ciudad de Niza.
Pero la aburrida vida que llevaba le llevó a planear el que sería el gran robo de su vida. La idea parecía una locura, pero el plan de Spaggiari no tenía fisuras, o al menos eso creía él, solo necesitaba un poco de ayuda.
Para esto, el ladrón visitó a los mafiosos más famosos de Marsella, les expuso el plan y no aceptaron en su mayoría, por lo inaudito y peligroso que les pareció.
Spaggiari había decidió robar el bando más grande de Niza, para ello utilizaría las alcantarillas para entrar sin que nadie viese al equipo.
Un equipo de ladrones
Después de más de un año pensando el plan, el ladrón pudo reunir a un grupo de 20 personas para robar el banco de Niza, la mayoría amigos de su paso por los boinas rojas y la OAS, y algún que otro mafioso de poca monta que quiso participar en la locura ideada por el francés.
Durante meses estuvieron cavando un extenso túnel a través del suelo para llegar hasta la cámara del bando mientras hacían turnos de trabajo como si de una empresa legal se tratase.
Avanzaban unos 15 centímetros diarios y acabaron por trazar unos 8 metros en total.
Día de la Bastilla
El puente de la Bastilla, que se celebró entre el 17 y el 19 de julio de 1976, fue la fecha escogida por la banda para llevar a cabo el robo.
No habían terminado el túnel, así que ese fin de semana les tocó trabajar 16 horas seguidas para llegar a la cámara. Una vez allí, todo fue fácil, tenían tres días para dejar el banco sin nada.
La banda abrió alrededor de 400 cajas de seguridad, se llevaron joyas, bonos, y empapelaron la cámara con fotografías pornográficas de algunas de las personalidades de la ciudad que mantenían bajo secreto.
La idea de Albert Spaggiari era clara: ninguna caja que contuviera menos de 30.000 dólares. El lunes 18 salieron de allí con unos 20 millones de dólares dejando sobras de comida y un cartel para la policía: «Ni armas, ni violencia y sin odio». Albert Spaggiari jamás fue arrestado.
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