Gastronomía
Comida española

Miles de niños españoles lo tomaban en los años 70 sin inmutarse: hoy la noticia abriría todos los telediarios

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Ya es sorprendente recordar que en España era relativamente común dar a los niños para merendar un poco de pan con vino, pero en los años 70 se llevó a otro nivel con los famosos vinos quinados.

Todos recordamos frases como «por un poquito no pasa nada» o «déjale que lo pruebe» y hoy nos escandalizan. Sin embargo, hay que reconocer que hace 50 años era común permitir que los más pequeños tomasen un poquito de alcohol.

Aunque no llegaban a ser bebidas alcohólicas especialmente preparadas para los niños, lo cierto es que en los años 80 era común darles vino quinado (o la quina) e incluso se veía como algo bueno.

Qué era el vino quinado y por qué era común dárselo a los niños en los 70

Hay comidas que marcaron los años 70, pero otras han ido cayendo en el olvido. En el caso de las bebidas eso es lo que ocurre con la quina o con los vinos quinados.

Se trataba de bebidas alcohólicas elaboradas a partir de vino al que se añadía quinina (extraída de la corteza de quina) junto con otras sustancias aromáticas. Su graduación solía situarse entre los 13 y 15 grados, muy lejos de ser inocua.

A finales del siglo XIX se popularizaron en Europa como vinos medicinales, y en España alcanzaron un enorme éxito durante el siglo XX.

De hecho, hasta se les atribuían propiedades casi milagrosas, por lo que en el siglo pasado se recomendaba de vez en cuando para los hijos. Por ejemplo decían que estimulaban el apetito, combatían la debilidad e incluso ayudaban a tratar la anemia infantil.

Es decir, el mensaje no sólo era que no era malo para la salud, sino que podía ser beneficioso. Marcas como Quina Santa Catalina, Sansón o la célebre Kina San Clemente se vendían como productos saludables para niños y mayores.

Cómo se convirtió el vino quinado en un habitual de la alimentación infantil

Hasta bien entrados los años 70, dar pequeñas cantidades de alcohol a menores no generaba alarma social. Era habitual mojar pan en vino o permitir un sorbo en celebraciones familiares.

La publicidad no sólo reflejaba esta realidad, sino que la reforzaba. En ningún caso se daban grandes cantidades, pero lo cierto es que tanto la televisión como la radio normalizaban que los niños lo consumieran en pequeñas dosis.

Uno de los casos más llamativos fue el de Kina San Clemente, que llegó a sugerir que un vaso de vino era el complemento ideal para la merienda.

El vino que tuvo una mascota para los niños y que hoy en España estaría prohibido

El símbolo más extremo de aquella época fue Kinito, el personaje publicitario de Kina San Clemente. Se trataba de un niño caricaturizado que aparecía en televisión vestido de tuno, torero o colegial recomendando el consumo de vino quinado.

Por increíble que suene, Kinito se convirtió en uno de los personajes infantiles más conocidos del país, con merchandising incluido. Sin embargo, su popularidad terminó de forma abrupta cuando las autoridades decidieron retirarlo al considerarlo un riesgo social.

Por suerte, ahora nos parece una barbaridad y sabemos que el vino quinado no es el mejor remedio para que los niños tengan más apetito, pero en los años 70 era algo habitual.