Gastronomía
Gastronomía

Jordi Cruz, chef español: «Los huevos hay que guardarlos fuera de la nevera. El frío deteriora la capa natural que los protege de las bacterias»

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Los huevos son uno de los alimentos más completos y nutritivos, aunque todavía generan muchas dudas sobre la forma correcta de conservarlos. Una de las preguntas más frecuentes es si se deben guardar en la nevera o a temperatura ambiente. En este contexto, el chef Jordi Cruz ofrece una serie de consejos prácticos sobre cómo almacenar los huevos y sacarles el máximo partido.

Normalmente, se mantienen fuera del frigorífico porque la cáscara está protegida por una fina película natural, llamada cutícula o flor, que dificulta la entrada de microorganismos. Sin embargo, los cambios bruscos de temperatura y la condensación pueden deteriorarla.

El truco definitivo para conservar los huevos

@jordicruzof Los huevos son uno de los mejores alimentos que existen: proteína de alta calidad, versátiles y presentes en casi cualquier cocina. Y aun así, siguen generando muchas dudas. Cosas importantes sobre los huevos: – ¿Nevera o fuera? El frío puede alargar su vida útil, pero el huevo tiene una fina capa natural llamada cutícula o flor, que protege la cáscara y ayuda a evitar la entrada de bacterias. Los cambios bruscos de temperatura y la condensación pueden deteriorarla. – ¿Hay que lavarlos? Solo justo antes de utilizarlos. Un poco de agua y, si quieres, unas gotas de vinagre son suficientes. – Lo más importante: la frescura. Mejor comprar pocos y con frecuencia. Cuanto más fresco es el huevo, mejor funciona y más seguro resulta. Tres ideas sencillas: no acumular demasiados, manipularlos correctamente y utilizarlos frescos. Con eso, el huevo sigue siendo uno de los alimentos más completos y seguros que puedes tener en casa. #tips #cocina #gastronomia #huevo ♬ sonido original – Jordi Cruz

«Los huevos son uno de los mejores alimentos que existen, pero resulta curioso que, siendo un producto tan popular, todavía haya muchas dudas sobre cómo deben conservarse y manipularse. Por ejemplo, si es mejor guardarlos en la nevera o fuera de ella, o si conviene lavarlos por motivos de higiene. Lo cierto es que los huevos suelen conservarse fuera del frigorífico porque tienen una fina capa protectora, conocida como cutícula o flor, que recubre la cáscara y sella sus poros, dificultando la entrada de bacterias. Aunque el frío puede alargar su vida útil, los cambios de temperatura y la condensación que pueden producirse al sacarlos y meterlos en la nevera pueden deteriorar esa protección natural.

Si quieres limpiar los huevos para reducir el riesgo de contaminación, lo recomendable es hacerlo justo antes de utilizarlos, nunca antes de almacenarlos. Basta con enjuagarlos con abundante agua y, si se desea, añadir un poco de vinagre. No es necesario aplicar otros productos. Además, un aspecto fundamental es comprar únicamente la cantidad de huevos que vayas a consumir en un periodo razonable. Cuanto más frescos sean, mejor. Evitar almacenarlos durante mucho tiempo y reponerlos con frecuencia es una de las mejores formas de garantizar una manipulación segura para ti y para tu familia».

Cómo pelar los huevos cocidos

Por otro lado, según explica el chef, la clave para conseguir unos huevos cocidos que sean fáciles de pelar está controlar correctamente los cambios de temperatura.

El truco comienza incluso antes de encender el fuego. En un cazo se añade aproximadamente un litro de agua, unos 12 gramos de sal y un pequeño chorro de vinagre. Éste último no aporta sabor, sino que ayuda a que, si algún huevo se agrieta durante la cocción, la clara se coagule rápidamente y no se derrame. La sal, por su parte, ayuda a una cocción más uniforme. Los huevos se deben colocar en el agua cuando todavía está fría o templada.

Una vez que el agua alcanza el punto de ebullición, 12 minutos de cocción son suficientes para obtener una clara completamente firme y una yema cuajada, pero sin el característico tono verdoso que aparece cuando el huevo se cuece en exceso. Lo ideal es mantener un hervor constante, pero suave, durante todo el proceso. Al finalizar la cocción llega el paso más importante: sacar inmediatamente los huevos del agua caliente e introducirlos en un recipiente con agua muy fría o con abundante hielo durante un par de minutos.

Finalmente, la Fundación Española de Nutrición (FEN) señala que el huevo contiene proteínas de alto valor biológico, ya que aportan todos los aminoácidos esenciales en las proporciones que el organismo necesita. Además, aporta grasas saludables, y la mayor parte de sus lípidos corresponde a ácidos grasos monoinsaturados e insaturados, considerados beneficiosos dentro de una alimentación variada y equilibrada.

En cuanto a las vitaminas, destaca por su contenido en vitaminas A y D, fundamentales para la visión, el sistema inmunitario y la salud de los huesos. También es rico en vitaminas del grupo B, especialmente vitamina B12, riboflavina (B2), niacina (B3), vitamina B6 y folatos, nutrientes que participan en la producción de energía, el funcionamiento del sistema nervioso y la formación de glóbulos rojos.