Qué significan las siete cruces blancas y el cáliz del escudo de la bandera de Galicia
Origen y significado histórico de los símbolos que podemos ver en la bandera de Galicia
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Se acerca el 25 de julio que es cuando se celebra el Día de Galicia, y es también el Día de Santiago Apóstol, de modo que será ahora cuando muchos se fijen en detalles que durante el resto del año pasan desapercibidos. Entre ellos, el escudo que aparece en la bandera institucional, con un cáliz en el centro y siete cruces blancas alrededor, cuya historia no todos conocen y tampoco su significado.
La bandera gallega, en su versión más sencilla, es fácilmente reconocible ya que todos sabemos que tiene un fondo blanco y una franja azul en diagonal. Sin embargo, el escudo que aparece en medio es algo más complejo, o no todos saben que significa, y mucho menos, que es una herencia directa de siglos de historia, en los que Galicia fue un reino con identidad propia y una fuerte vinculación con la tradición religiosa. Por eso, entender qué representan esos elementos implica mirar bastante atrás en el tiempo. Además, no hay que olvidar que esta bandera, tal y como la conocemos hoy, es relativamente reciente si la comparamos con otros símbolos históricos. Nació en el siglo XIX, inspirada en la bandera marítima de A Coruña, que originalmente tenía forma de cruz de San Andrés. Con el tiempo se simplificó hasta quedar en la actual franja azul, pero el escudo mantiene tiene un origen más antiguo, casi medieval, que es el que realmente explica el significado profundo del conjunto.
Qué significan las siete cruces blancas y el cáliz del escudo de la bandera de Galicia
Cuando uno observa al detalle el escudo que aparece en la bandera de Galicia, lo que más llama la atención es ese cáliz dorado en el centro. y que no es algo reciente, sino que en plena Edad Media ya aparecía en distintas representaciones del antiguo Reino de Galicia, así que no es un símbolo improvisado, sino uno que se fue consolidando con el paso del tiempo.
Ese cáliz suele llevar además encima una hostia, lo que lo conecta directamente con la eucaristía. Y aquí es donde se entiende mejor por qué se eligió ese símbolo. Galicia ha estado muy ligada a la religión durante siglos, sobre todo por el peso de Santiago de Compostela. El Camino de Santiago no solo traía peregrinos, también movía dinero, relaciones y una forma de entender el territorio que acabó dejando huella en muchos aspectos, incluidos los símbolos.
En ocasiones se ha comentado que ese cáliz podría tener relación con el Santo Grial, aunque no es una idea en la que todos coincidan. Es más bien una interpretación que ha ido apareciendo con el tiempo. Lo que sí está bastante claro es que el escudo refleja hasta qué punto la Iglesia tenía presencia en la Galicia de entonces. No era sólo religión en sentido estricto, también influía en la organización y en el día a día, y eso es lo que, de una manera u otra, terminó quedando representado ahí.
¿Y las siete cruces blancas?
Alrededor del cáliz hay siete cruces blancas que hacen referencia a algo bastante concreto: las antiguas divisiones del Reino de Galicia, que durante siglos no fueron cuatro, como ahora, sino siete. Ahí entran nombres como Santiago, Lugo, Tui o Mondoñedo, entre otros y eran provincias que tenían bastante peso en su momento. No sólo por cómo se organizaba el territorio, sino porque muchas coincidían con centros religiosos importantes. Y claro, en una época en la que la Iglesia tenía tanto peso, eso marcaba mucho. Por eso tampoco sorprende que el símbolo elegido fueran cruces, algo muy ligado a ese contexto.
Lo curioso es que, aunque hoy esa división ya no existe como tal, el escudo la sigue recordando. No se ha cambiado ni adaptado a las cuatro provincias actuales. Se ha mantenido tal cual, como una especie de guiño al pasado.
Cómo pasó el escudo a formar parte de la bandera de Galicia
El escudo es bastante antiguo, pero la bandera, tal y como la vemos ahora, no lo es tanto. De hecho, el diseño actual viene del siglo XIX, cuando se utilizaba una bandera vinculada al ámbito marítimo, sobre todo en A Coruña. En ese momento tenía forma de cruz de San Andrés, pero acabó cambiando con el tiempo hasta quedarse en la franja azul que conocemos hoy.
Lo del escudo vino después. No siempre estuvo presente en la bandera. Con el paso de los años, y ya en el siglo XX, se empezó a fijar un modelo más claro de los símbolos gallegos. La Real Academia Gallega propuso un diseño en los años 70 y, poco después, quedó recogido oficialmente en la Ley de Símbolos de Galicia de 1984. Es ahí cuando se establece cómo debe ser exactamente.
A partir de entonces se diferencian dos usos bastante claros. Por un lado, la bandera sin escudo, que es la que puede utilizar cualquier persona. Y por otro, la que lleva el escudo, que queda reservada para instituciones, algo que no todo el mundo tiene en cuenta, pero existe esa distinción que resulta curiosa y también es importante conocer.
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