El Sindicato Médico de Melilla quiere presentarse en Cataluña en las elecciones sindicales
El Sindicato Médico de Melilla ha anunciado que estudia presentarse en Cataluña en las próximas elecciones sindicales al tener noticias de que hay más de 2.300 médicos catalanes que no se identifican con los sindicatos médicos catalanes independentistas y a los que pretenden dar una alternativa desde Melilla.
La organización que preside el otorrinolaringólogo Jesús Delgado Aboy ha asegurado, «ante las difíciles circunstancias que está atravesando nuestro país», en relación con la crisis acaecida en Cataluña, que su sindicato ha acordado en primer lugar «expresar nuestra inquebrantable lealtad a España, a nuestro sistema democrático y a la Constitución Española, como marco imprescindible para el desarrollo jurídico-legal del Estado».
En segundo lugar, ha manifestado «su profunda preocupación por los desafortunados hechos que todos los españoles han presenciado, que han supuesto no sólo un ataque sin precedentes al marco legal, sino una agresión lamentable a la convivencia pacífica de todos los españoles».
En tercer lugar, han exhibido su «apoyo absoluto a todos los sanitarios catalanes y a los médicos en particular» y, desde el respeto a cualquier tipo de posicionamiento ideológico de los mismos, manifiestan «su preocupación por la posibilidad de que, aquellos médicos catalanes no afines al independentismo, puedan ver mermada su capacidad de representación sindical, ante la ausencia, bien por miedo a las represalias, bien por autocensura, de opciones sindicales no independentistas».
Recuperar Sanidad por el Estado
Por todo ello, el Sindicato Médico de Melilla ha señalado que, a pesar de sus medios modestos, se presentará a las elecciones sindicales en Cataluña, «para ofertar una estructura de representación a los médicos catalanes no afines al régimen independentista, en el caso de que ninguna organización sindical ofrezca amparo a estos profesionales».
Asimismo, ha subrayado que el Sindicato Médico de Melilla, como organización sindical progresista y humanista, está en contra de cualquier tipo de nacionalismo excluyente que divida a los individuos en función de ideología, raza, sexo o religión.
Por último, ha expresado «la necesidad perentoria, no sólo de aplicar el artículo 155 en Cataluña, sino en toda España, al menos en Sanidad y Educación, donde muchos españoles ven conculcado su derecho constitucional a la igualdad, gracias a un sistema autonómico injusto, con una financiación asimétrica, ligada a complejos intereses políticos y no a los derechos de los ciudadanos, sistema que ha propiciado la creación de oligarquías locales y regionales, generalmente ineficientes, que han usado el poder, en algunos casos, en beneficio propio, generando corrupción y clientelismo».
Por ello, el Sindicato Médico de Melilla, exige la recentralización de la Sanidad y la Educación, y que dichas competencias pertenezcan al gobierno central y no a los autonómicos, «como única fórmula para garantizar la equidad dentro del territorio nacional».
Lo último en Cataluña
-
Al menos 80 heridos al caer un autobús por un barranco en Fogars de Montclús (Barcelona)
-
AEMET predice nubes altas y ascenso de temperaturas en Barcelona, con viento moderado en la costa
-
Encapuchados saquean comercios y queman barricadas en Barcelona y los Mossos blindan la plaza de Cataluña
-
Insultan y agreden en plena calle al alcalde de Sant Pere de Torelló tras exigirle una vivienda
-
AEMET prevé cielos nubosos y chubascos en Barcelona, con ligera disminución de temperaturas
Últimas noticias
-
10 dólares y unos centímetros: Cambridge crea un espectrómetro en chip que mide la glucosa desde la muñeca y clasifica plásticos, café y harina sin un fallo
-
Antonelli acaricia el Mundial con la victoria en Austin: Albon perjudica a Alonso y Sainz 18º
-
Las redes se mofan de Rufián por su pantalón ‘baggy’: «Se disfraza de quinceañero para seguir lampando»
-
Los conservadores pierden las elecciones en Serbia y admiten la derrota tras unos comicios históricos
-
Adiós al observatorio Swift: la NASA lo apaga tras casi 22 años, cuando iba a durar 2, y después de cazar más de 2.000 estallidos de rayos gamma