España
Crisis del hantavirus

Sanidad dejó desembarcar a los pasajeros del Hondius en Tenerife sin hacerles un solo test PCR

Sin someterlos a las analíticas, fueron movidos por la isla hasta embarcarlos en aviones en el aeropuerto Tenerife Sur

Al menos una de las evacuadas, una francesa, ha presentado síntomas compatibles con el hantavirus

  • Roberto Pérez
  • Periodista y licenciado en Ciencias Políticas. Especialista en sector público, economía política y presupuestaria, e instituciones político-administrativas. Trabajó para Agencia Efe y Cope, ejerció durante más de 20 años en ABC -etapa que incluyó el ejercicio temporal de la corresponsalía de Nueva York- y actualmente es subdirector de OKDIARIO.

La polémica por el desembarco del crucero del hantavirus impuesto forzosamente a Canarias por el Gobierno de Sánchez sigue engordando conforme pasan las horas y se conocen nuevos dislates que ponen en cuestión la eficacia de los protocolos aplicados para evitar riesgos de contagio. Así, este domingo por la tarde, horas después de que empezara el desembarco de pasajeros del MV Hondius fondeado en el puerto tinerfeño de Granadilla, OKDIARIO ha podido confirmar, por fuentes relacionadas con el operativo, que a los viajeros –al menos una de ellas con síntomas– no se les han realizado test PCR ni en el barco, antes de abandonarlo, ni en el momento de pisar tierra para emprender su traslado por la isla hasta el aeropuerto Tenerife Sur.

La responsabilidad directa de este dispositivo recae en el Gobierno de Sánchez y, específicamente, en el Ministerio de Sanidad que dirige Mónica García.

Los test PCR son una medida preventiva elemental, en tanto que es la mejor forma de comprobar si un individuo porta el hantavirus, incluso aunque en ese momento sea asintomático. El resultado de un test PCR debe repetirse al cabo de horas para descartar el riesgo, y, aunque las dos pruebas den negativo, aun así debe someterse a cuarentena, dado que la enfermedad puede tardar semanas en manifestarse. En cualquier caso, un test PCR es una barrera preventiva elemental, la primera. Y no se ha hecho.

Las fuentes consultadas por OKDIARIO indican que tampoco consta que se les hicieran test de detección a bordo del MV Hondius, lo que hace más crucial que se les hiciera a la hora de su desembarco. Sobre todo teniendo en cuenta que no se les conducía a un lugar de confinamiento en el puerto, sino que de inmediato se les conducía por tierra, en autobuses, al aeropuerto Tenerife Sur para subirlos a los aviones en los que van a sus destinos de cuarentena: los 14 españoles al madrileño hospital militar Gómez Ulla, y el resto –de una veintena de nacionalidades– a sus respectivos países de origen.

La importancia de los test PCR se ha hecho más evidente cuando se ha conocido que al menos uno de los pasajeros que ha desembarcado, un ciudadano francés, ha presentado síntomas compatibles con la infección por hantavirus, patología que tiene un elevado riesgo de resultar letal. Este pasajero ha sido movido por tierra en Tenerife y embarcado en el avión que le ha trasladado a París.

La polémica ha saltado al difundirse imágenes que denotan una relajación en las medidas de seguridad para prevenir contagios. Así, OKDIARIO ha reproducido este domingo un video en el que se aprecia claramente cómo de uno de los autobuses que están trasladando a los pasajeros del crucero del hantavirus se ha bajado en plena ruta un hombre, al parecer un psiquiatra del servicio de Sanidad Exterior –Ministerio de Sanidad– sin los equipos de protección anticontagios, los conocidos como EPI.

También está circulando por redes sociales una imagen captada al paso de otro autobús en el que se ve claramente cómo una de las trasladadas miraba por la ventanilla, desde su asiento, sin llevar colocada la mascarilla, elemental para prevenir la transmisión de patógenos que, como esta variante del hantavirus, se propagan por vías respiratorias.

Los pasajeros del MV Hondius son trasladados desde el crucero hasta tierra, en el puerto tinerfeno de Granadilla, a bordo de pequeñas embarcaciones. Una vez en suelo firme son montados en autobuses de la Unidad Militar de Emergencias (UME) que los llevan hasta el aeropuerto Tenerife Sur, donde son embarcados en aviones que los trasladan a sus destinos finales de cuarentena: Madrid, en el caso de los españoles, y sus países de origen en el caso de los pasajeros extranjeros, estos últimos con aviones fletados por sus respectivos estados.