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Sánchez se llevó a la graduación de su hija a un asesor de Moncloa que declaró en el ‘caso Begoña’

Raúl Díaz Silva, asistente personal del presidente del Gobierno, se sentó junto a la familia en la ceremonia

OKDIARIO con Sánchez y Begoña en la graduación en Psicología de su hija Ainhoa en Bristol

  • Segundo Sanz | Sira Lobato | Laura F. Cañas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viajó con uno de sus asesores más cercanos, su asistente personal, a la graduación académica de su hija mayor, Ainhoa, que tuvo lugar el pasado jueves 9 de julio en la Universidad de Bristol (Reino Unido), según desveló OKDIARIO con imágenes exclusivas.

Se trata de Raúl Díaz Silva, el hombre para todo de Sánchez y alto cargo de Moncloa que llegó a declarar como testigo ante el juez Juan Carlos Peinado en el caso Begoña Gómez, donde se encuentra imputada la mujer del jefe del Ejecutivo por la presunta comisión de delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación de caudales públicos y apropiación indebida.

Precisamente, en esta causa, la esposa del presidente tiene retirado el pasaporte por «riesgo de fuga», aunque el juez sustituto de Peinado, el magistrado Antonio Viejo, le dejó volar a Londres. No tuvo permiso, sin embargo, para asistir a la cumbre de la OTAN en Ankara (Turquía) los días previos.

En la fallida serie documental Moncloa: Cuatro estaciones, Raúl Díaz aparece identificado como «ayudante del presidente del Gobierno y administrador de Palacio y Consejo de Ministros». El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, apuntó a él ante Peinado como responsable de personal de Moncloa allá por 2018 en el momento del nombramiento de Cristina Álvarez, también imputada, como asistente de Begoña Gómez. Por ello, tuvo que declarar como testigo los días 14 y 28 de mayo de 2025, si bien «manifestó que él no había sido quien realizó el nombramiento», según indicó Peinado.

Para entonces, el Gobierno ya había remitido un escrito con la firma de Raúl Díaz Silva como «responsable de la administración y de la coordinación de personal de los edificios Palacio y Consejo de Ministros en el Complejo de la Moncloa» para certificar que «la empleada pública de Presidencia de Gobierno, María Cristina Álvarez Rodríguez, desempeña tareas de colaboración inmediata, de carácter logístico y organizativo en el marco de la atención de la esposa del presidente del Gobierno, en las que predominan las notas de afinidad inherentes a la confianza».

El pasado jueves 9 de julio, tal y como recogen las imágenes exclusivas reveladas por OKDIARIO, Raúl Díaz acompañó a la familia de Pedro Sánchez en todo momento durante la graduación en Psicología de su hija Ainhoa en la elitista y wokista Universidad de Bristol, un acto solemne —y muy caluroso— que se prolongó durante una hora y cuarto.

El cargo de confianza, que cobra dinero público, es decir, del bolsillo de todos los contribuyentes, se sentó junto a la otra hija del presidente, Carlota, y la madre de Sánchez en el auditorio, en la misma fila en que se encontraban el jefe del Ejecutivo, su esposa y su padre. Desde allí contempló la fastuosa ceremonia académica, como uno más de los Sánchez-Gómez.

De regreso de la graduación, Pedro Sánchez, Begoña Gómez, sus hijas Ainhoa y Carlota y los padres del presidente llegaron al aeropuerto de Bristol, junto a siete escoltas y el citado asistente de Moncloa, diez minutos antes de la salida del avión de EasyJet que los traería directos a Madrid.

El jefe del Ejecutivo, su mujer, el propio Raúl Díaz y un escolta estuvieron en una sala aparte hasta embarcar. El resto de la familia Sánchez compartió la sala de embarque común a todos los pasajeros. Y mezclados entre todos ellos, subieron al avión.

Cuando todo el pasaje ya estaba sentado, el grupo VIP de Sánchez y su mujer, con Raúl Díaz y el escolta, accedió a la aeronave. Sánchez, Begoña y el asesor se sentaron juntos en la tercera fila. Díaz ocupó el asiento a la izquierda de la imputada, sin perder detalle del resto de pasajeros para que no importunaran a Sánchez. Todo por el jefe.

De hecho, en el momento de bajar de la aeronave, se puede ver cómo el ayudante personal de Sánchez se preocupó de que el líder del PSOE abandonase la cabina de pasajeros sin sobresaltos. Con todo, no evitó que el jefe del Ejecutivo, al salir al pasillo, se golpeara levemente en la cabeza, como prueban las imágenes publicadas por este periódico.

Andorra y Primavera Sound

Este asesor y ex asistente del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados es un hombre de la máxima confianza de Sánchez, al que acompaña en su agenda oficial y también en viajes de un perfil más privado, como escapadas de asueto del matrimonio presidencial. Por ejemplo, se le vio con ellos en Andorra en 2024 para asistir a la Copa Mundial de BBT (bicicleta todoterreno).

Sin ir más lejos, Raúl Díaz también se desplazó con Sánchez y Begoña Gómez en el Falcon para viajar al Primavera Sound de Barcelona el pasado 6 de junio. Otra cita de ocio privado que Presidencia luego disfrazó de salida institucional montando un posado con el presidente de la Generalitat, el socialista Salvador Illa, en pleno festival.

Para este viaje a Barcelona, Moncloa tuvo que actualizar su agenda, ya que inicialmente no informó de ello. Como tampoco dio cuenta del desplazamiento de Sánchez a la graduación de su hija en un Airbus oficial. Y es que, si la vuelta de Bristol fue en un avión comercial de la compañía EasyJet, en cambio, la ida a este acto académico la hizo el presidente en el oficial Airbus A310 en un vuelo desde Ankara hasta Londres, como informó OKDIARIO.

El 8 de julio, tras asistir a la 36ª cumbre de la OTAN celebrada en la capital turca, el Airbus A310 —de mayores dimensiones que el Falcon— salió del aeropuerto de Ankara pasadas las 17:00 horas (hora española) y aterrizó en el aeropuerto de Londres-Heathrow cerca de las 21:00 horas. El vuelo duró en torno a 3 horas y 49 minutos, según reflejaron los registros de plataformas de tráfico aéreo. El PP ha exigido al Gobierno en el Congreso de los Diputados que detalle el coste de este viaje, pues también fueron movilizados dos Falcon de ida y vuelta entre Ankara y Madrid.