El PP catalán aparca sus cuitas internas para acercarse a los 12 diputados de Piqué y llevar a Feijóo a la Moncloa
El ex ministro, cabeza de cartel por Barcelona, logró los mejores números del PP de Cataluña en unas generales
Feijóo compara a Sánchez con Franco por no dimitir tras exigirlo el Congreso: "Es caudillismo de hace 50 años"

«Quiero recordar a un ex presidente que nos dejó, Josep Piqué, ministro y ex presidente del Partido Popular de Cataluña». Con estas palabras de homenaje, rindió tributo este sábado el presidente del 16º Congreso del PP catalán, Santi Rodríguez, y todo el plenario, a quien fue icono del partido por su intelectualidad y buen hacer.
Pero no solo eso, Piqué llevó al PP de Cataluña como cabeza de cartel por Barcelona a sus mejores números en unas elecciones generales, obteniendo 12 diputados en el Congreso en el año 2000, la cifra a la que apelaría luego Alberto Núñez Feijóo en la clausura del cónclave como el Rubicón que lleva a La Moncloa. El presidente del partido a nivel regional era entonces Alberto Fernández Díaz.
El jefe de la oposición recordó este sábado a los suyos que «el mejor resultado que ha obtenido el PP de Cataluña en unas elecciones nacionales, son 12 diputados», el doble que los actuales. Aquellos fueron los del récord de la candidatura liderada por Josep Piqué, a quien Feijóo siempre tuvo especial estima, pues integró al ex ministro portavoz y de Exteriores del Gobierno de José María Aznar en la nueva fundación del partido, Reformismo21, hasta su fallecimiento en abril de 2023.
Por provincias, bajo el liderazgo de un catalanista Piqué en aquella campaña, el PP se hizo en marzo de 2020 con hasta 8 escaños por Barcelona en el Congreso, a los que sumó dos diputados por Tarragona, uno por Gerona y otro por Lérida. En total, doce representantes catalanes.
Por todo ello, el presidente nacional del PP alertó al plenario de que «si logramos ese resultado, el cambio en España está asegurado. Y os vengo a pedir el cambio desde Cataluña para el conjunto de España. Quiero que seáis la llave que saque a Sánchez de Moncloa, eso motiva», apostilló.

De este modo, la posibilidad de gobernar de Feijóo en las próximas generales pasa ineludiblemente por Cataluña, donde el PP obtuvo seis escaños el 23-J del 2023 -tras sacar sólo dos en 2019- frente a los 19 cosechados por el PSC. Fuentes del PP admiten en privado que una cifra que supere los seis diputados actuales y «se acerque a los 12», ya sería un «buen resultado» que permitiría «contribuir al cambio».
Y es que cuando el PP alcanzó esos 12 diputados (más de un 22% de los votos) por Cataluña -siendo la tercera fuerza regional- en el año 2000, en las elecciones de la histórica mayoría absoluta de Aznar, el espectro de la derecha no nacionalista era ocupado básicamente por el Partido Popular.
En cambio, ahora hay que tener en cuenta la irrupción de Vox, que llegó a ser primera fuerza nacional en el Parlamento catalán. El propio Feijóo arengó a sus cargos a no dejar espacio a esta competencia y seguir la senda de las últimas autonómicas, cuando el PP dio el sorpasso al partido de Santiago Abascal y se erigió en la «única bandera del constitucionalismo en Cataluña».
En este contexto, el presidente popular avisó de que «el que se sienta cómodo con 15 escaños en Cataluña y 6 en Madrid, que se despierte porque hay fuerzas que ya están llamando a las mismas puertas que nosotros». «Y si no salimos ya, esas fuerzas llegarán primero y os aseguro que nos jugamos todo», apostilló, con tono ya de precampaña.
Feijóo animó a seguir la senda de crecimiento iniciada en las autonómicas de 2024, cuando el PP catalán quintuplicó su representación de 3 a 15 escaños, siendo el mejor resultado del partido en esta región desde 2012.
No obstante, si hay una coincidencia entre las diferentes voces del PP catalán, es la necesidad de trabajar desde la «unidad», aparcando las cuitas internas mantenidas hasta la fecha, hasta el mismo día de este congreso, pendiente desde 2022. La elección de Juan Fernández, portavoz en el Parlamento en los últimos años, para el puesto de secretario general del PP catalán es el mejor ejemplo de cómo los intereses de los catalanes, del resto de los españoles, se han puesto por encima de todo.

De la confianza del alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, y ex concejal en este municipio de Barcelona durante 17 años, este nombramiento de Juan Fernández no vio la luz hasta la recta final, previa negociación entre Génova y la dirección del PP catalán. Aunque figuraba en las quinielas, no era visto como una persona cercana a Alejandro Fernández, y la filtración de su elección antes de que el presidente regional anunciara la lista única en la que iba de número dos, lo corrobora.
Esto no impidió que el líder de los populares catalanes, ya en el estrado, destacara de Juan ante el plenario que «ha demostrado su solvencia, su capacidad primero como teniente de alcalde en Badalona y estos dos últimos años como magnífico portavoz en el Parlament».
«Aquí van mis disculpas»
No obstante, esa necesidad vital de arrimar el hombro, de no confrontar, de hacer borrón y cuenta nueva sobre luchas arrastradas hasta este mismo sábado, la verbalizó con gran nitidez el reelegido presidente del PP de Cataluña, Alejandro Fernández. «Si a alguien ofendí, aquí van mis disculpas. Y si alguien me ofendió, juro que no me acuerdo. Os pido que hagáis lo mismo. Reconforta al espíritu y es la receta del éxito», proclamó.
Así, pidió a todos sus compañeros, a las familias del partido, que den lo máximo para «trabajar en equipo, juntos, optimistas, fuertes, sonrientes». «Como dice la Pantoja: ¡Dientes, dientes! a nuestros adversarios, que es lo que les fastidia, vernos fuertes, alegres; nada les saca más de quicio», remachó.