España

El PP balear quiere eliminar la prohibición de incluir imputados en las listas electorales

El PP de Baleares abre la posibilidad a que militantes imputados puedan ser incluidos en sus listas electorales. El código ético impuesto por el anterior líder del partido, y también presidente autonómico, José Ramón Bauzá, sigue vigente bajo la presidencia de Miquel Vidal, pero puede tener los días contados si la corriente que aboga por su eliminación acaba imponiendo su postura en un PP a la deriva tras el descalabro sufrido en las autonómicas y municipales del pasado mes de mayo.

Según fuentes próximas al partido, el histórico líder del PP balear Gabriel Cañellas sería el impulsor de la supresión. Cañellas, que no tiene cargo alguno en la formación pero cuya influencia siempre se deja sentir, contaría con la complicidad de la expresidenta del Consell Insular María Salom y del exconseller Gabriel Company, al parecer favorables también a la eliminación de un código ético que Bauzá presentó como estandarte de la regeneración de un partido azotado por la corrupción bajo el mandato de Jaume Matas.

La presencia de Salom entre los impulsores de modificar los estatutos llama especialmente la atención, sobre todo porque forma parte del Comité Ejecutivo Nacional por elección directa del propio Mariano Rajoy.

Otros dos pilares de la política de Bauzá, el decreto de trilingüismo y la Ley de Símbolos, han pasado ya a mejor vida con la llegada al poder del nuevo Pacte, formado por PSOE, PSM y Podemos. Pero lo sorprendente es que en el propio PP hay diputados que, aunque no abiertamente pero sí extraoficialmente, se muestran partidarios de su eliminación.

Y mientras los pesos pesados mueven los hilos para imponer sus tesis, ¿qué hace la dirección del partido? «Capear el temporal», según afirman las mismas fuentes. Miquel Vidal ocupa la Presidencia tras la marcha de Bauzá, pero el exalcalde de Santanyí es un dirigente de perfil bajo y nadie duda de que su mandado es de transición hasta que el próximo congreso, previsto para después de las elecciones generales, elija un nuevo líder popular en el archipiélago.

Vidal es un hombre conciliador, pero en absoluto tiene autoridad moral para contrarrestar la alargada sombra de Cañellas ni la influencia que ejercen, sobre todo en los pueblos, Salom y Company.