La Policía espió a la mujer de Bárcenas hasta cuando iba al estanco: «Acaba de comprar un cartón de tabaco»
La Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional realizó un intenso seguimiento a Rosalía Iglesias, mujer del ex tesorero del PP Luis Bárcenas. La actividad del equipo de agentes policiales destinados a estos seguimientos era minuciosa hasta para cuando iba al estanco.
Los informes de los seguimientos a la mujer de Bárcenas, a los que ha tenido acceso OKDIARIO, reflejan todos los movimientos de la familia del ex tesorero del PP. “Rosalía se acaba de parar a las 12.50 horas en un estanco de la calle Goya y ha entrado a comprar un cartón de tabaco”, empieza uno de las páginas del diario de seguimientos.
Las vigilancias, transcritas posteriormente en varios informes, se llevaron a cabo entre el 25 de julio y el 11 de octubre de 2013 y los días 23 de enero y 12 de febrero de 2014. Estos seguimientos fueron elaborados por el Área Especial de Seguimientos, un servicio policial adscrito a la Unidad Central de Apoyo de la Comisaría General de Información.
El objetivo principal de los seguimientos, según la Policía, era tratar de localizar pendrives con información sensible con datos sobre la contabilidad B del PP. También la obtención de información que pudiera conducir a los investigadores a la localización del patrimonio que eventualmente pudiera esconder Rosalía Iglesias y su marido, Luis Bárcenas, o “la identificación de las personas que hubieran podido colaborar con los mismos para tal fin”.
Las tablas de seguimientos tenían seis apartados: fecha, objetivos, vehículos, domicilios, resumen y hechos de interés. Tal y como figura en los informes policiales, la mujer de Bárcenas solía visitar con frecuencia un centro de belleza ubicado en la calle General Pardiñas, un kiosco de la calle Goya, una sucursal bancaria de la calle Príncipe de Vergara o un conocido centro comercial de la calle Serrano. Todas estas direcciones se encontraban en la ciudad de Madrid.
También tenían constancia de las visitas que Rosalía Iglesias y su hijo, Guillermo Bárcenas, hacían periódicamente a Luis Bárcenas en prisión, encarcelado por entonces en la cárcel de Soto del Real. “A las 15:50 horas, Sergio, Rosalía y su hijo montados en su coche familiar se desplazan hacia el Centro Penitenciario de Soto del Real, saliendo del mismo a las 17:23 horas», dice el informe policial.
«A las 11:32 horas el moro se queda en la calle hablando por teléfono. Se queda mirando a todas las personas y vehículos que pasan por las inmediaciones». Cuando en el informe policial hablan de ‘El Moro’ se refiere a Sergio Ríos, el chófer de Luis Bárcenas al que la Policía fichó para espiar al ex tesorero del PP. Para comprar su voluntad le pagaron con fondos reservados del Estado.
Estos datos provienen de un escrito de 274 páginas que la unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional remitió al Juzgado Central de Instrucción nº5. En el momento en que los agentes policiales realizaron este seguimiento, el responsable de la unidad policial era el comisario Marcelino Martín-Blas.
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