España
Las vacaciones del presidente

Los padres de Sánchez regresan a Madrid tras sus vacaciones en La Mareta con camarero, escolta y coche oficial

  • Irene Tabera
  • Madrid (1996). Periodista de Investigación y Tribunales. Colaboradora en Telecinco, Cuatro y Telemadrid. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Televisión por la Universidad Católica de Milán. Anteriormente trabajó en Mediaset Italia. Contacto: irene.tabera@okdiario.com

Los padres de Pedro Sánchez -Pedro Sánchez Hernández y Magdalena Pérez-Castejón- han abandonado este martes Lanzarote en un vuelo comercial con destino a Madrid tras pasar unos días de descanso acompañando al presidente del Gobierno. Uno de los conductores al servicio de Sánchez les trasladó hasta el aeropuerto César Manrique, donde debían coger el vuelo a las once y diez de la mañana.

Los padres del jefe del Ejecutivo son ya habituales de los veranos familiares en Lanzarote, donde acompañan a Sánchez, a Begoña Gómez y a las hijas del presidente, Ainhoa y Carlota. Allí disfrutan de las comodidades de la finca de veraneo propiedad de Patrimonio Nacional.

OKDIARIO publicó las imágenes en las que se veía al padre de Pedro Sánchez asomarse a la terraza principal de la Residencia Real de La Mareta, disfrutando de las vistas al mar, mientras un camarero uniformado se acercaba a él con gesto gentil y le servía una bebida, retirándose después con una leve reverencia. En otras imágenes se veía a la madre del presidente, Magdalena, charlando con su marido. Ambos aprovecharon especialmente estos días para rodearse de sus nietas, que se mostraron muy cariñosas con ellos, además de disfrutar con las comodidades de la finca, con personal a su servicio, espléndidas vistas, piscinas y terrazas donde transcurren sobremesas y agradables veladas.

Este verano, la madre de Sánchez llegó a encararse con una de las reporteras que cubren las vacaciones del presidente en Lanzarote, al igual que la hija mayor del presidente. La escena ocurrió en el hotel donde estaba hospedada la periodista. Mientras la madre de Sánchez grababa a la reportera con el móvil, Ainhoa Sánchez Gómez, la hija mayor del presidente, le gritó en plena recepción del hotel: «¿No te parece que tienes un trabajo un poco penoso, chica?». Fuera del hotel, dos escoltas a cargo del Ministerio del Interior esperaban para recogerlos. El padre de Sánchez sufre problemas de movilidad y el escolta le ayudó a subir y bajar del vehículo.

El coste de las vacaciones de los padres de Sánchez, y a cargo de quién corre dicho gasto, es una de las incógnitas que no aclara Moncloa. Presidencia se ha negado en reiteradas ocasiones a revelar las personas que acompañan a Pedro Sánchez en La Mareta. Por este motivo, este periódico ha interpuesto una reclamación a través del Consejo de Transparencia, que deberá resolver de forma inminente.

El padre de Pedro Sánchez, en una de las terrazas de La Mareta.

Los padres de Sánchez se han convertido en habituales del veraneo familiar en La Mareta. La finca cuenta con acceso directo al mar, dos piscinas y un lago. Aparte de las dos habitaciones con baño del edificio principal, hay 10 bungalows para invitados y personal de servicio. La residencia fue un regalo del rey Hussein de Jordania al Rey Juan Carlos que la Familia Real usó pocas veces, más en Navidad que en verano. Allí murió el 2 de enero de 2000 Doña María de las Mercedes, abuela del Rey Felipe.

La Mareta cuenta, además de con todas las comodidades de servicio, con un amplio despliegue de seguridad para tratar de garantizar la privacidad del veraneo presidencial. En las entradas a la residencia se han desplegado dos casetas para la vigilancia por parte de la Guardia Civil. Además, escoltas de paisano controlan especialmente los accesos al mar, donde el presidente socialista acostumbra a relajarse dándose baños junto a su mujer.

En el perímetro de la finca se han dispuesto distintos círculos de seguridad. El despliegue está integrado, además de por la escolta particular del presidente y su familia, por alrededor de 40 guardias civiles, entre ellos, del Grupo de Reserva y Seguridad, la unidad de élite. Igualmente, además de las propias cámaras de seguridad de que ya dispone la residencia, se han instalado varias cámaras antipaparazzi adicionales con una especie de trípode, que enfocan hacia la cala de rocas colindantes.

Además, se ha impuesto una restricción marítima para navegar en las cercanías de la residencia oficial. La superficie de exclusión se eleva a 732.202 m², según las coordenadas fijadas y la cartografía oficial. El Ejecutivo prohíbe así navegar a menos de un kilómetro del lugar de veraneo del líder socialista.