España
MINISTERIO DE TRANSICIÓN ECOLÓGICA

Ingenieros piden un órgano independiente para la seguridad de presas y denuncian pésima gestión de Aagesen

El Ministerio para la Transición Ecológica tendría que invertir 4.600 millones en reparar infraestructuras estatales de su titularidad

Desde el Ministerio de Aagesen concretan que se han gastado 60 millones anuales en los últimos tres años

La Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil denuncia que el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico sigue sin poner al día sus cuentas para afrontar las necesidades de inversión que le competen y que cada vez son más frecuentes. En particular, los ingenieros apuntan a la conservación de las presas, por elemental seguridad. Tres años lleva el Ministerio sin realizar una planificación presupuestaria actualizada.

Las intensas lluvias vividas los pasados meses han aumentado los riesgos de seguridad e inestabilidad en las presas y embalses estatales. A pesar de este aumento del riesgo, la ministra Aagensen sigue sin resolver la cuestión de los presupuestos dedicados al mantenimiento de estas infraestructuras. La falta de intervención del Ministerio en la resolución de los problemas estructurales puede tener efectos catastróficos.

El vocal de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil, Jesús Contreras, ha explicado a OKDIARIO que desde hace tres años no hay presupuestos al día para acometer esa necesidad, aunque según la Administración «se han gastado entre 60 y 70 millones de euros». Y destaca que la propia Dirección General competente, como titular de estos embalses, dependiente del Ministerio de Aagesen, ha afirmado que «deberían gastarse hasta 4.600 millones de euros en los próximos diez años para la recuperación estructural total de presas y embalses estatales».

Contreras destaca que, de los 4.600 millones, esta dirección general del Estado especificaba que 2.900 millones del presupuesto inicial deberían destinarse para resolver exclusivamente temas estructurales. Y añade: «Esto significa que el Ministerio tendría que invertir 30 millones de euros al año durante la próxima década».

La dirección general, que depende del Ministerio para la Transición Ecológica, explica en una de sus recientes publicaciones que en 2027 «tendrían que haberse gastado ya 1.600 millones de euros». Pero la cruda realidad, según explica Jesús Contreras, es que al ritmo que lleva el Ministerio, cuando llegue esa fecha, la inversión habrá sido de 50 millones de euros, y eso si hay «mucha buena voluntad» por parte del Gobierno.

En el documento ‘Líneas de actuación para mejora de la seguridad de las presas en el periodo 2023-2033’, en función de las revisiones efectuadas a las presas de titularidad estatal, la propia DGA especifica que se requiere una actuación urgente en el 60%, o sea, en 220 presas.

«Si consideras el número de empresas que tienen problemas de seguridad hidrológica, le sumas el número de empresas que tienen seguridad hidráulica por problemas en desagües de fondo y equipos de manejo, y sumas el conjunto de presas cuya seguridad estructural no cumple con los coeficientes de seguridad de diseño, te salen 450 presas», explica Jesús Contreras a OKDIARIO.

Ingenieros civiles contra Aagesen

Según Jesús Contreras, teniendo en cuenta las cifras anteriores, a nivel nacional hay al menos hasta 24 presas estatales que presentan simultáneamente los tres tipos de problemas de seguridad, pero cuáles son estas presas de máximo riesgo solo lo conoce el Ministerio de Aagesen, que  no especifica cuáles son. 

Otro de los problemas derivados de la falta de iniciativa e interés por parte del Ministerio dirigido por Aagesen es que hay pocos profesionales trabajando para salvaguardar el mantenimiento y rehabilitación de las presas estatales.  «Ahora mismo hay teóricamente un ingeniero en cada confederación para controlar esta empresa y en el Guadalquivir dos. En total, 10 ingenieros para 1.695 presas, y 5 de ellos a tiempo parcial, según reconoce la propia DGA. Eso quiere decir que hay ingenieros que a lo mejor tienen 500 presas a su cargo, lo cual es inviable», explica Contreras a este periódico.

Las presas de Calanda, Huesna, María Cristina, Arenos, Pueble de Cazalla, El Agreio o el embalse de Forata son algunas de las infraestructuras nacionales en las que es imprescindible una actuación urgente del Ministerio de Aagesen.

Contreras compara el estado de las infraestructuras bajo supervisión estatal con las presas de la red de embalses de la Comunidad de Madrid: «El Canal tiene un equipo de 100 personas para 16 presas en 8.000 km², mientras que el Estado, para el mantenimiento y explotación de las 63 presas de la cuenca del Guadalquivir en 57.000 km², apenas tiene 175 personas».

En la última memoria publicada en 2023 por MITECO, especifican que ese año se iniciaron los expedientes para la redacción de «29 proyectos de adecuación de presas por un importe total de 320 millones de euros». Las presas que necesitan esta inversión para mejorar la estabilidad y seguridad estructural de las mismas son las siguientes: «Alfilorios en el Cantábrico, Castro de las Cogotas y Ruesga en el Duero, Alcorlo, La Tajera, El Pardo y Jerte en el Tajo, Peñarroya, Gasset y Orellana en el Guadiana, Tranco de Beas, Jándula y Huesna en el Guadalquivir, Azud de Abanillas, Talave, Paretón y Cenajo en el Segura, Beniarrés, Contreras, Tous y Alcora en el Júcar, y Calanda en el Ebro». Contreras apunta que probablemente sean estas las presas que presentan un mayor déficit de seguridad estructural, hidrológica e hiddrdáulica

Por su parte, el Comité Nacional Español de Grandes Presas (SPANCOLD), tratando de ponderar la labor del Ministerio en temas de seguridad, publicó el pasado mes de febrero un comunicado en el que reafirmaba la importancia «de las presas en España y la necesidad de acciones para su seguridad». Un texto en el que se destaca la situación de la presa de Forata, que «durante la DANA de 2024 redujo un caudal máximo superior a 2.000 m³/s de entrada en el embalse, hasta unos 1.100 m³/s de salida, retrasando y disminuyendo de forma crucial las inundaciones aguas abajo en zonas densamente pobladas». Sin mencionar el significativo riesgo de colapso que se vivió en aquella fecha.

Esto no es extraño, puesto que SPANCOLD y la D.G.A. son los mismos. Señala Contreras, que explica cómo, si bien es presidente del Comité Nacional Español de Grandes Presas, es un ingeniero consultor. Su vicepresidente es la propia Directora General del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico.

Aunque finalmente el mismo texto termina admitiendo que estas infraestructuras se encuentran en mal estado: «La evidencia técnica demuestra que una presa envejecida no es lo mismo que una presa insegura, pero sí implica una atención más intensiva, estructurada y bien financiada». El texto también señala que uno de los principales problemas del desgaste de las infraestructuras se debe al «cambio climático».

Así, desde SPANCOLD admiten que las presas están envejecidas y que, según ellos mismos, hay una necesidad vital de invertir 4.600 millones de euros en los próximos 10 años. El mismo presupuesto que se pide desde la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil.