España
'Caso Koldo'

El hermano de Koldo reconoce que estuvo dos veces en Ferraz recogiendo dinero en efectivo

Joseba García admite que la Guardia Civil le cazó con 5.000 € en efectivo en su casa pero que "era de un club de moteros"

Joseba García Izaguirre, hermano del ex asesor ministerial Koldo García, ha reconocido ante el Tribunal Supremo haber realizado dos visitas a Ferraz, la sede del PSOE, recogiendo dinero en efectivo de una secretaria con destino a la pareja de su hermano.

Además, ha admitido varios viajes a República Dominicana en los que, según la acusación, habría recogido pagos en efectivo de 10.000 dólares con destino a su hermano y al ex ministro José Luis Ábalos. Su declaración como testigo en la primera jornada del juicio por el caso de las mascarillas ha estado marcada por la negativa a responder al fiscal –con el que ha habido una fuerte tensión– y por una versión alternativa de los hechos ligada a presuntos negocios de la fruta de la pitaya, coches en mal estado y favores personales que han provocado más de un murmullo en la sala.

Tras las declaraciones por escrito de Francina Armengol y Ángel Víctor Torres ha llegado el turno del hijo de Ábalos que también ha negado acusaciones de la UCO como que la trama hablaba con teléfonos ultraseguros que llamaban en clave «cafeteras».

La declaración más accidentada de la jornada ha sido la de Joseba García, hermano de Koldo, quien ha optado por no responder a ninguna pregunta del fiscal Alejandro Luzón y de la acusación popular que lidera el abogado del PP, alegando el consejo de su abogada, Leticia de la Hoz, que también defiende a Koldo. El fiscal ha llegado a preguntarle con sorna si comprendía las preguntas, ante la negativa sistemática del testigo a cuestiones básicas como sus puestos de trabajo.

Joseba sí ha respondido a las preguntas de la defensa de su hermano, ofreciendo una versión singular de los hechos. Ha justificado sus ocho reuniones con Aldama por la compra de un Volkswagen Passat que calificó como «la peor compra que he hecho en mi vida» y del que tuvo que deshacerse «como si fuera chatarra» por 300 euros.

Sobre los viajes a República Dominicana, en los que la UCO sitúa la entrega de sobres con 10.000 dólares, ha asegurado que fueron para conocer a su pareja actual y para explorar «un negocio de pitayas»: «Queríamos plantar en España pitaya y hoja de tabaco. Lo de la pitaya cuajó, lo del tabaco no».

Ha admitido haber recogido un sobre para Aldama durante uno de esos viajes, pero ha insistido en que desconocía su contenido: «Jamás lo abro. No soy chismoso».

También ha reconocido haber pagado «una o dos mensualidades» del alquiler del piso en Plaza de España de Madrid donde residía Jésica Rodríguez, ex pareja del exministro Ábalos, con un coste de 2.700 euros mensuales, porque «me llamó mi hermano y me pide que por favor lo haga y lo hago».

Sobre Rodríguez, quien en fase de instrucción ya reconoció que nunca acudió a trabajar pese a cobrar su nómina en Ineco, Joseba ha asegurado que ella le decía que tenía «carga de trabajo, que estaba hasta la bandera».

El juicio se extenderá hasta el 30 de abril en trece sesiones, con más de 80 testigos pendientes de declarar. El momento más esperado llegará el 28 de abril, cuando sean los propios acusados quienes tomen la palabra: primero Aldama, luego Koldo y, en último lugar, Ábalos. Ese día podría desvelarse si alguno de ellos apunta hacia Pedro Sánchez, una incógnita que planea sobre todo el proceso como una espada de Damocles.