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CANARIAS

El Gobierno gastará en 3 años 250.000 € para blindar con seguridad privada La Mareta, donde veranea Sánchez

Patrimonio Nacional licita un nuevo contrato al expirar la prórroga vigente el próximo 17 de agosto

El presidente pasó aquí sus últimas vacaciones de verano con su mujer e hijas, sus padres y sus cuñados

El Gobierno de Pedro Sánchez ha destinado más de 250.000 euros a costear seguridad privada para la residencia oficial de La Mareta hasta 2028. Este complejo es el que usa el actual jefe socialista del Ejecutivo para sus descansos veraniegos junto a su mujer, sus hijas, sus padres y sus cuñados, como reveló OKDIARIO el pasado agosto.

En concreto, Patrimonio Nacional, organismo dependiente del Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, ha licitado un contrato por importe de 254.931,43 euros (impuestos incluidos) dirigido a la prestación de «servicios de seguridad, custodia y protección».

Esta seguridad privada comprende 2.650 «horas vigilantes» en 2026 y un total de 6.475 en 2027, según recogen los pliegos de contratación consultados por este periódico, incluyendo horario diurno y nocturno en días laborables y festivos.

Patrimonio Nacional señala que la necesidad de realizar una nueva licitación proviene del próximo vencimiento de la prórroga vigente del contrato actual, que expirará el próximo 17 de agosto de 2026, indica en los pliegos.

Desde el Gobierno se justifica además este expediente alegando que Patrimonio Nacional «carece de personal propio para llevar a cabo esta tarea, no siendo conveniente la ampliación de los medios personales y materiales con que cuenta la administración para cubrir las necesidades que se trata de satisfacer a través del presente expediente y, por ello, requiere contar con la ayuda de una serie de colaboradores externos que hagan factible tal actividad».

Cabe reseñar que este personal de seguridad privada coincide aquí en el mes de agosto con un amplio dispositivo policial cuando Sánchez y su familia se alojan en el Palacio de La Mareta, en Costa Teguise (Lanzarote).

Este servicio lo viene prestando hasta ahora «cinco vigilantes de seguridad sin armas» de la compañía Clece mediante «presencia física» y utilizando también sistemas y tecnologías del sector.

No obstante, a estos cinco agentes de seguridad privada que contrata Patrimonio Nacional para La Mareta hay que sumar el gasto que supone el despliegue de medios públicos, es decir, de agentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Por ejemplo, OKDIARIO publicó el pasado 21 de agosto que hasta una veintena de escoltas protegieron al líder del Ejecutivo y a su familia en Lanzarote en sus últimas vacaciones en Canarias, que se prolongaron desde el 2 de agosto hasta el día 25.

Además, en torno a 40 guardias civiles (entre agentes de Presidencia y GRS) velaron por la seguridad del inquilino de La Moncloa. A ello hay que sumar también una patrullera que fondeó en los alrededores de la residencia para impedir el paso de barcos en la llamada zona de exclusión.

El líder del PSOE dispuso igualmente de cuatro coches oficiales para realizar salidas por la isla. Y el jefe del Ejecutivo empleó también aeronaves del Ejército del Aire, como el Falcon y el Super Puma para desplazarse desde el helipuerto del Complejo de La Moncloa hasta el aeropuerto de Lanzarote. Y lo mismo para el viaje de regreso.

En el caso de los agentes de la Guardia Civil que trabajaron en la custodia del presidente y su familia en Lanzarote, ellos se encargaron, fundamentalmente, de la vigilancia exterior del palacio residencial.

Cedido por el Rey en 2015

Sánchez se alojó el pasado verano en La Mareta con su familia prácticamente al completo. Todos ellos disfrutaron -a costa del bolsillo de los contribuyentes- de este palacio gestionado por Patrimonio Nacional que fue cedido por el Rey Felipe VI al Gobierno en 2015 para ponerlo «al servicio de los intereses turísticos de España».

«Tras la firma de este acuerdo, Patrimonio Nacional facilita la utilización de la Residencia Real para la promoción y la defensa de los intereses turísticos de nuestro país. Se podrá usar para el establecimiento o refuerzo de lazos bilaterales o multilaterales con otros países u organizaciones en materia turística», anunció entonces el Gobierno con motivo de la firma del convenio de colaboración.

Este palacio fue mandado construir por el rey Hussein de Jordania a finales de los años setenta, si bien él no se hospedó allí, sino su familia. En el año 1989 cedió la residencia al hoy Rey emérito Juan Carlos I, pasando a formar parte desde entonces de Patrimonio Nacional. Cuenta con una decena de bungalows, piscina, gimnasio, zonas ajardinadas, pista de tenis, de baloncesto y hasta un helipuerto.

La finca de La Mareta dispone además de acceso directo al mar y múltiples terrazas. Una residencia que no escapa al influjo del gran artista local e internacional de la isla César Manrique, que la diseñó y la decoró. El edificio se asemeja a la arquitectura tradicional de las Islas Canarias, de estilo colonial, con paredes blancas y numerosos balcones.