España
Juicio en el Tribunal Supremo

Un alto cargo de Transportes: «Koldo me trajo la oferta de Aldama; eran 8 millones de mascarillas o nada»

El ex subsecretario Gómez sitúa a Koldo como enlace directo entre Aldama y el ministerio en plena pandemia

El ex subsecretario del Ministerio de Transportes Jesús Manuel Gómez García ha declarado este martes ante el Tribunal Supremo que fue Koldo García, asesor del entonces ministro socialista José Luis Ábalos, quien le entregó en mano la única oferta que recibió para la compra de mascarillas: la de Soluciones de Gestión SL, empresa vinculada al empresario arrepentido Víctor de Aldama.

Además, Koldo García le impuso las condiciones del suministrador: «Ocho millones o nada». Ha sido la declaración más reveladora de una quinta jornada en la que también han desfilado el ex jefe de gabinete de Salvador Illa en el Ministerio de Sanidad, el presidente de Adif y varios empresarios relacionados con la trama.

Gómez García ha relatado que el 17 de marzo de 2020, en pleno estado de alarma, Ábalos le encargó organizar una compra urgente de material sanitario. «Yo me reuní con mi equipo y le propusimos que, en vez de hacerlo el ministerio, fuese Puertos del Estado», ha explicado, añadiendo que al ministro «le pareció bien». Su equipo preparó una primera orden de cuatro millones de mascarillas.

Tres días después, el 20 de marzo, Koldo García se presentó en su despacho con una carpeta. «Es la única oferta que tuve y la que envié a Puertos del Estado», ha declarado el ex subsecretario. Esa oferta llegó antes de que la orden ministerial se hubiera publicado en el Boletín Oficial del Estado.

Cuando el equipo de Gómez se disponía a enviar la orden al BOE con la cifra inicial, Koldo intervino. «Me dijo que tenían que ser ocho millones de mascarillas, porque eran ocho millones o nada», ha relatado. Gómez ha explicado que entendía que el asesor le trasladaba «la orden final del ministro». La cantidad se dobló sin estudio previo que lo justificara.

La cadena de adquisiciones no se detuvo ahí. Antes de que Soluciones de Gestión SL hubiera entregado una sola mascarilla a Puertos del Estado, el Ministerio ordenó que Adif realizara una segunda compra a esa misma empresa: cinco millones de unidades más. «No recuerdo por qué se decidieron cinco millones», ha admitido el ex subsecretario.

La responsabilidad última de firmar las órdenes recayó sobre Ábalos. Durante la instrucción, el ex ministro había cargado toda la responsabilidad sobre Gómez con insistencia, descargándose de cualquier decisión. Este martes, el ex subsecretario ha devuelto el envite: ha sostenido que Puertos del Estado y Adif tenían «plena independencia» para elegir al contratista, pero no ha podido eludir que la única oferta que llegó a su mesa fue la de la empresa de Aldama, traída por Koldo en persona.

Por su parte, las defensas han conseguido que Gómez reconozca que los cuatro millones iniciales los había fijado él «unilateralmente» y que los organismos compradores tenían libertad total para elegir empresa. También han reivindicado que aquellas mascarillas fueron «de las primeras» en llegar a España tras el estallido de la pandemia.

El sobre para Ábalos

La jornada ha deparado otro momento de interés en boca del propio Gómez. Ha reconocido que en octubre de 2024, tres años después de su cese, tuvo una comida con Ábalos en la que el ex ministro le pidió documentación para una querella que preparaba «contra un periodista». El ex subsecretario llevó esa documentación en «un sobre naranja del ministerio» a Koldo García, en un restaurante cercano a la sede ministerial, para que se la hiciera llegar.

Antes de Gómez, la jornada había arrancado con Víctor Francos, exjefe de gabinete de Salvador Illa en el Ministerio de Sanidad. Francos ha admitido que Koldo le visitó en tres ocasiones en 2020 para ofrecerle material sanitario.

«Koldo vino a verme y me dijo que tenía acceso a una empresa de venta de mascarillas», ha relatado. En cada encuentro, sin embargo, le remitió al sistema centralizado de compras. «Jamás me presionó ni me extorsionó», ha subrayado.

También ha declarado Manuel Contreras, presidente del grupo constructor Azvi. Ha admitido haber contratado a Koldo en noviembre de 2023, dos años después de su salida del ministerio, para «localización de negocios en Hispanoamérica» por 6.000 euros mensuales, aunque «sólo se pagaron dos meses y medio» antes de que Hacienda embargara su sueldo y que los servicios legales internos paralizaran el contrato por sospechas.

Ha negado, en cambio, haber pagado 18.000 euros de mordida a Aldama: el dinero fue, según él, para «la compra de una acción de un club de natación de Sevilla».

El actual presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, ha admitido que ni recordaba el informe por el que fue citado. Ese documento, elaborado en 2024, no detectaba irregularidades en contratos que la UCO sí señaló como sospechosos. Tras él, Rosa Montero Collado, antigua jefa de gabinete de la presidencia de Adif, se ha ratificado en un informe similar: «Si lo firmé en su momento, me ratifico».

El momento inesperado ha protagonizado Koldo García durante el interrogatorio al presidente de Adif: se ha levantado para susurrarle algo al oído a su abogada, Leticia de la Hoz, ante la atenta mirada del tribunal. Su letrada ha trasladado una pregunta directamente encargada por su cliente lo que demuestra que el ex asesor está muy encima del juicio. Esta tarde incluso se le ha visto tomando notas.

Lo que ha quedado dibujado en la Sala Segunda del Supremo tras esta quinta jornada es un esquema claro: una sola empresa, una sola oferta, un solo intermediario. Koldo García aparece en el centro de cada transacción, desde la primera llamada hasta el último sobre. A los siete magistrados que deliberarán la sentencia les corresponde ahora decidir si eso tiene nombre de gestión o de corrupción.