Educación
Selectividad 2026

¿Cómo es el examen de Historia de la Filosofía de Selectividad 2026?

La Selectividad 2026  está a la vuelta de la esquina por lo que todos los alumnos de bachillerato, se preparan para hacer unas pruebas que son las que les pueden dar, o no, acceso a cursar su carrera universitaria. Entre las asignaturas comunes o troncales la de Historia es una de las más temidas debido a los muchos temas a estudiar. Los estudiantes pueden elegir o bien hacer el examen de Historia de España o hacer el de Historia de la Filosofía y en caso de que se elija este segundo, conviene tener clara la estructura y cómo se desarrolla, ya que sí, puede ser uno de las pruebas más pesadas en toda la Selectividad.

Muchos estudiantes se preguntan sobre la prueba de la Historia de la Filosofía en la Selectividad qué entra, si habrá opciones o si será más difícil que otros años. La respuesta corta es que mantiene la base de siempre, pero exige un enfoque más completo y, sobre todo, más conectado entre temas de modo que no basta con preparar un par de temas o aquellos que pensamos que van a salir porque ya lo hicieron en años anteriores. De este modo, conviene tener claro desde el principio cómo es el examen, qué partes tiene y qué se espera realmente en cada una de ellas. Porque aquí no solo cuenta lo que sabes, sino cómo lo explicas y cómo relacionas las ideas.

Cómo es el examen de Historia de la Filosofía en la Selectividad 2026

El examen de Selectividad para la asignatura de Historia de la Filosofía se organiza en tres bloques bien diferenciados y suma un total de 10 puntos. La distribución es bastante clara con comentario de texto, definición de conceptos y una redacción más larga.

El reparto de puntos es el siguiente:

Además, este año hay un cambio clave y es que habrá un único modelo de examen. Es decir, todos los estudiantes se enfrentan al mismo tipo de prueba, sin elegir entre varias opciones completas como antes. Eso obliga a llevar preparado prácticamente todo el temario.

Un examen en el que se debe estudiar todo

Uno de los aspectos que más preocupa es que ya no se puede seleccionar sólo una parte del temario para salvar el examen. Aunque en el comentario de texto sí podrás elegir entre dos fragmentos, el resto de preguntas no tienen por qué estar relacionadas con ese mismo autor. Esto significa que puedes analizar un texto de Platón y, en la siguiente pregunta, tener que definir un concepto relacionado con Kant o con Nietzsche. Por eso los profesores insisten tanto en que no basta con centrarse en un bloque o en dos filósofos concretos. El examen está pensado para comprobar si entiendes la filosofía en conjunto, no sólo  temas aislados.

Así es la parte del comentario de texto 

La primera pregunta vale 4 puntos y consiste en comentar uno de los dos textos propuestos. Aquí no hay grandes sorpresas respecto a otros años, pero sí cambia el enfoque.

El ejercicio se divide en tres partes:

Además, este año los textos pueden ser tanto de obras clásicas como de fuentes secundarias, lo que amplía bastante las posibilidades.

Así es la definición de conceptos

La segunda pregunta vale 2 puntos y consiste en elegir uno de varios conceptos para definirlo. A primera vista puede parecer la parte más fácil, pero tiene su dificultad si tenemos en cuenta que antes los conceptos solían estar vinculados al autor del texto pero ahora pueden salir de cualquier parte del temario, lo que obliga a tener una visión global de la asignatura.

La clave por un lado, es dar una definición clara y precisa mientras que por el otro es contextualizarla. Es decir, explicar en qué época se sitúa ese concepto y con qué autores se relaciona. Por ejemplo, si aparece racionalismo, no basta con mencionar a Descartes. Lo ideal es ampliar, comparar con el empirismo y demostrar que entiendes el contexto filosófico.

Así es el apartado de desarrollo de un tema

La tercera pregunta vuelve a valer 4 puntos y consiste en desarrollar un tema en forma de redacción. Es, probablemente, la parte más exigente del examen. Se recomienda escribir alrededor de 800 palabras, aunque no es obligatorio ajustarse exactamente a esa cifra. Lo importante es que el texto tenga sentido, esté bien estructurado y desarrolle el tema de forma completa.

Aquí se valoran varias cosas:

Es, en el fondo, un ejercicio para que el alumno demuestre si sabe explicar filosofía con tus propias palabras o si sólo repite lo que has estudiado.

Qué autores y temas entran en el examen

El temario abarca toda la historia de la filosofía, desde la Antigüedad hasta el siglo XX. Esto incluye a autores como Platón, Aristóteles, René Descartes, Immanuel Kant o Karl Marx, entre otros. También se incluyen pensadores más contemporáneos como Friedrich Nietzsche, José Ortega y Gasset o Hannah Arendt.

Cada uno de ellos se estudia a través de temas concretos, desde la teoría de las Ideas hasta el análisis del totalitarismo de modo que obliga a tener una preparación bastante amplia.

La ortografía en el examen de Historia de la Filosofía

Un detalle que muchos pasan por alto es que la forma de escribir influye directamente en la nota. Las faltas de ortografía pueden restar puntos y, además, se valora mucho la claridad al expresarse, de modo que no es sólo cuestión de saber filosofía, sino de saber explicarla bien. Un examen desordenado, con ideas mal conectadas o difícil de leer puede bajar la calificación aunque el contenido sea correcto.

En conjunto, el examen de Historia de la Filosofía de la PAU 2026 exige más preparación global y menos memorización selectiva. Es cierto que puede parecer más difícil al principio, sobre todo porque obliga a estudiar todo el temario. Pero también tiene un punto positivo ya que premia a quienes realmente entienden la materia. Si sabes relacionar autores, explicar conceptos con claridad y construir un buen texto, tienes mucho ganado.